Implantes inalámbricos buscan vencer la parálisis

Implantes inalámbricos buscan vencer la parálisis

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Un transmisor inalámbrico podría dar a las personas paralizadas de manera práctica para controlar televisores, computadoras, o sillas de ruedas con sus pensamientos.

Pacientes con parálisis pronto podrían estar utilizando una interfaz cerebro-computadora inalámbrica capaz de transmitir sus pensamientos tan rápido como una conexión a Internet.

Después de más de una década de trabajo de ingeniería, los investigadores de la Universidad de Brown y la empresa de Utah, Blackrock Microsystems, han desarrollado un dispositivo inalámbrico que se puede acoplar al cráneo de una persona y transmitir ordenes recogidas de un implante en el cerebro. Blackrock dice que está a punto de solicitar la autorización de la Food and Drug Administration en los Estados Unidos, por lo que el control remoto mental podría empezar a probarse en voluntarios este mismo año.

Las señales eléctricas emitidas por las neuronas dentro del cortex pueden ser registrados y dirigir un silla de ruedas o un brazo robótico.

El dispositivo fue desarrollado por un consorcio, llamado BrainGate, uno de los primeros en colocar implantes en el cerebro de personas paralizadas y demostrar que las señales eléctricas emitidas por las neuronas dentro del cortex pueden ser registrados y dirigir un silla de ruedas o un brazo robótico.

Anteriormente, uno de los principales obstáculos para estos experimentos fue que los pacientes sólo podían usar el aparato con la ayuda de un cable enchufado a un puerto implantado en su cráneo. “Usar este montaje en el hogar es inconcebible o cuando menos incómodo ya que el paciente está enganchado a un montón de equipo eléctrico”, explica el profesor de ingeniería de Brown que ha dirigido el diseño y fabricación del sistema inalámbrico, Arto Nurmikko.

La nueva interfaz elimina gran parte de ese cableado al procesar los datos provenientes del cerebro dentro de un dispositivo que tiene el tamaño aproximado del tapón de gasolina de un coche. Se engancha al cráneo y se conecta con electrodos implantados dentro del cerebro. Dentro del dispositivo hay un procesador para amplificar los débiles picos eléctricos que emiten las neuronas, circuitos para digitalizar la información y una radio para emitirla una distancia de unos pocos metros hasta un receptor. Ahí, la información está disponible como señal de control; por ejemplo para mover un cursor por la pantalla de una computadora.

Vía: Technology Review.


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