Con el Arte en la Piel | La elección de tatuarse gana terreno

Con el Arte en la Piel | La elección de tatuarse gana terreno

Actualmente, 1 de cada 10 mexicanos está tatuado. Sin embargo, no importa si quien decide marcar su piel es profesionista o gente de bien, aún persiste la creencia de que las personas tatuadas son maleantes, vagas e irresponsables.

Cuando el doctor Xavier está en los vestidores comunes del hospital donde trabaja, prefiere esperar a que sus colegas de más edad, pero especialmente los más conservadores, se vayan para comenzar a cambiarse de ropa. Si no es posible, busca un espacio donde no lo vean para hacerlo.

No creo que me vaya a quedar sin trabajo (si supieran sobre mi tatuaje). Pero hay gente que podría pensar que porque tienes un tatuaje eres alguien vicioso, no lo vas atender bien o la vas contagiar de alguna enfermedad, pero en realidad no es el caso.

Doctor Xavier.

No esconde ningún defecto o marca de nacimiento que lo avergüence. Tiene una herida a la altura del hombro, pero es una que ya ha cicatrizado y que él decidió hacerse mientras estudiaba medicina y que ha ido modificando con el paso del tiempo hasta ser lo que es hoy.

Se trata de un tatuaje: un círculo de flores que rodean los nombres de sus hijos. Nada que represente una afrenta para nadie. No obstante, lo oculta para evitar los prejuicios de quienes no podrían entender su decisión y el estigmaque esta forma de arte personal ha arrastrado por años.

“Siempre tuve el temor de no poderme hacer tatuajes por mi profesión. Pero dije: ‘Bueno, me lo voy a poner en un lugar donde no se vea y sea fácil de cubrir’. Y más que nada me decidí porque vi que muchos compañeros ya traían”, cuenta.

foto_1Tiene 35 años, una familia, y con tatuajes o sin ellos, es como cualquier médico dedicado. Sin embargo, prefiere ser anónimo y guardar su arte para sus seres queridos y amigos. Cree que si algunos compañeros y pacientes llegaran a saber sobre la marca que lleva en la piel ya no lo verían igual.

“No creo que me vaya a quedar sin trabajo (si supieran sobre mi tatuaje). Pero hay gente que podría pensar que porque tienes un tatuaje eres alguien vicioso, no lo vas atender bien o la vas contagiar de alguna enfermedad, pero en realidad no es el caso”.

Aunque eso no lo detiene para seguir haciendo de su cuerpo una obra de arte. Después de la entrevista con ESPEJO se haría otra marca que cargará con orgullo el resto de su vida: las iniciales de él y su esposa. De hecho, le gustaría tatuarse todo el brazo hasta la altura de la muñeca, pero dice que no puede. “Sí quisiera, y no sé si algún día vaya poder. Ojalá y sí, pero no creo”.

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Gana adeptos pero no aceptación

Jorge Coronel tiene más de 20 tatuajes. Están distribuidos en su pecho, espalda y en ambos brazos. El primero que se hizo es un pez koi que carga en el brazo derecho desde los 18 años y desde entonces no ha dejado de agregar más diseños a su cuerpo. En contraste con el doctor Xavier, los muestra con naturalidad y sin problemas. La diferencia es que él es tatuador y que llevar diversas marcas en la piel es común en su profesión.

foto_4Sin embargo, dice, la aceptación de esta expresión corporal depende del círculo social de cada persona. “Aunque nuestra generación sí ven los tatuajes como algo normal”, asegura. Y no está equivocado. En México, uno de cada 10 habitantes posee un tatuaje, según cifras del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). Es decir, en el país existen cerca de 12 millones de personas tatuadas, de las cuales la mayoría no sobrepasan los 20 años.

Sin embargo, a menudo estas expresiones de arte corporal son determinantes en aspectos sociales y laborales. Por ejemplo, 6 de cada 10 mexicanos creen que las personas que tienen barba, pelo largo y tatuajes, deben cambiar su aspecto porque no es adecuado para obtener un trabajo, conforme al resultado de una encuesta realizada por Parametría en 2013.

No obstante, este pensamiento encuentra mayor aceptación entre las personas de mayor edad y menor aprobación entre los jóvenes de 18 a 25 años.

foto_5Igualmente, 6 de cada 10 mexicanos piensa que por estar tatuados tienen menos oportunidad de conseguir el mismo trabajo que una persona sin tatuajes, según un estudio del portal de búsqueda de empleo en línea, OCC Mundial. Como explicación, 3 de cada 10 suponen que se debe al vínculo (imaginario o real) que existe entre esta expresión corporal y ciertas enfermedades que se transmiten por una mala práctica.

Mientras que 7 de cada 10 personas consultadas por OCC Mundial consideran que tener tatuajes es motivo de discriminación social.

De manera que no importa si quien decide hacer de su cuerpo una obra de arte es un profesionista, aún permanece la idea entre la mayoría de la sociedad de que una persona tatuada no es alguien de fiar. Pero eso está cambiando con el crecimiento de una nueva generación que percibe las cosas de manera diferente y que está viendo el tatuaje como lo que es: una simple forma de arte personal.

Foto: Jesús Herrera/Revista Espejo.


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