Porque soy milenial | Pudo ser un gran chiste… pero no lo dije yo

Porque soy milenial | Pudo ser un gran chiste… pero no lo dije yo

Las redes sociales se han convertido en una plataforma mundial que supone una realidad alterna a la que se vive día a día en el mundo real, ese de carne y hueso en el que las relaciones son más formales y cordiales que en el mundo digital, que tiende a sacar lo mejor y lo peor de casi todos, convirtiendo la red en una batalla campal entre egos, opiniones, posturas y movimientos civiles.

Siendo los milenials los amos y señores de este universo alterno que resguarda los trending topics locales, nacionales y mundiales (sin dejar de lado a la generación Z, que hasta el momento no se ha inmiscuido de manera directa en estos asuntos) han tenido que lidiar con la llegada a destiempo de otras generaciones a la red, los subgrupos creados entre milenials, las divisiones marcadas por las clases sociales, el género, la diversidad sexual y la vasta gama de ideologías que han convertido incluso la publicación más ingenua en un debate que trasciende de la incógnita a niveles internacionales.

 

¿Hipersensibles?

En palabras de Claire Fox, directora del Instituto de Ideas en el Reino Unido, “reaccionamos agresivamente porque creemos que tenemos derecho a hacerlo, además de exigir disculpas si llegamos a sentirnos ofendidos en el proceso de discusión”.

Disfrazado de bullying virtual ha llegado una nueva ola de resentimientos ligados a los movimientos de minorías como la comunidad LGBT, el feminismo, las razas marginadas y un sinfín de movimientos, con un largo historial de luchas de reivindicación que al chocar con las redes sociales han encontrado el nicho perfecto para polarizarse entre la victimización y la protesta eficaz.

Blue Swimsuit self portrait

No necesitamos analizar un caso distante para entender el tema, tan solo el drama con Casserole, que causó la gracia de unos y el coraje de otros y que catapultó a Culiacán como una ciudad misógina a nivel nacional por el afán mediático de hacer noticia un hecho que muchos ven como no trascendental. Entre videos, comentarios, memes y un sinfín de contenidos, grupos feministas salieron de los lugares más recónditos para hacerse visibles. Otros más exigieron el despido del community manager de la institución por el error, que a fin de cuentas logró poner a la escuela en la mente de mucho que la desconocían y posicionarla a nivel nacional e internacional. Un trabajo, bien logrado a fin de cuentas.

Es esa capacidad potencial de los milenials para abanderar movimientos genuinos, la misma que los ha vuelto dictadores de su ideología al mundo, sin darse la oportunidad de ser condescendientes y democráticos al momento de debatir, sin saber elegir sus batallas o los alcances de sus enemigos, siendo jueces viscerales de cada contexto, de cada chiste que puede pasar a convertirse en un drama que paralice a una ciudad completa.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]