Prefiero seguir estudiando | ¿De verdad existe el miedo a trabajar?

Prefiero seguir estudiando | ¿De verdad existe el miedo a trabajar?

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Seguramente los conoces, quizás existe uno en tu círculo de amistades, ese que ha terminado una carrera universitaria y que en lugar de trabajar o especializarse optó por iniciar una nueva licenciatura similar o en casos más extremos, muy diferente a la que ya ha culminado. Si bien, la mayoría de las veces este tipo de historias se dan para seguir percibiendo de apoyos económicos por parte de la familia o instituciones académicas y las pocas responsabilidades formales que conlleva el título de estudiante, el miedo al trabajo sí existe y es más común de lo que parece.

Evadir responsabilidades es fácil para muchos y aunque ser un buen estudiante demanda demasiados esfuerzos, para algunos la escuela es la alternativa adecuada para seguir siendo mantenidos mientras tienen la oportunidad de disponer de mucho tiempo libre y librarse del estrés que siempre produce un empleo formal. Muy probablemente sabes de un caso parecido, algún amigo que lleva más del tiempo que requiere terminar una licenciatura y que solo regresa por una o dos materias que no ha podido aprobar o el radical que estudió alguna ciencia exacta y casi al final se dio cuenta que lo suyo son las artes, solo por citar un ejemplo.

El miedo a ingresar al mundo de los empleos formales crea diferentes escenarios en los que la autopercepción competitiva en el ramo laboral se ve distorsionada en pequeña o en gran medida por las personas. Desde el pánico y los nervios de una entrevista de trabajo, la sensación de no ser lo suficiente hábil para aplicar sus conocimientos en el campo laboral o incluso la alternativa de volver a iniciar un ciclo de estudios para sacarle la vuelta al “mundo real”.

 

¿Ergofobia?

En casos muy aislados y extremos, podemos encontrar casos de ergofobia, un tipo de trastorno de ansiedad social en el que las personas que la padecen tienen miedo injustificado a encontrar empleo por temor a mostrar un mal rendimiento o a no saber desenvolverse adecuadamente en el entorno laboral. La ergofobia es una fobia compleja, ya que puede ser parte de muchas fobias diferentes o problemas mentales relacionados a trastornos obsesivos compulsivos.

Este tipo de trastornos pueden ser atendidos a través de terapias y el apoyo de psicólogos o psiquiatras, es autodetectable y requiere de gran apertura para compartir experiencias para lograr estabilidad emocional e ir adquiriendo seguridad para enfrentarse al terreno laboral.

Aunque la obsesión con los estudios y la dedicación a la preparación profesional no se pude considerar como un punto negativo, en muchos casos esta esconde algo de pánico al mundo laboral que en ocasiones suele ser muy diferente al ideal que se plantea en las aulas.

Ahora ya lo sabes, el miedo al trabajo sí existe y puede que no siempre se manifieste de forma tan abrupta, alcanzando a un gran número de personas, aunque no siempre se trate de este sino de un poco de holgazanería.

 


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