Reflexión cinéfila | Transformers: la historia sin sentido para un último caballero

Reflexión cinéfila | Transformers: la historia sin sentido para un último caballero

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  Transformers: el último caballero, es la quinta entrega dentro de esta franquicia cinematográfica. Con la dirección de Michael Bay, nos volvemos a sumergir al universo de los autobots, en donde se nos presenta una historia conectada con la película antecesora: La era de la extinción.

En un contexto en donde el mundo sigue tomando medidas en contra de los transformers, nuevos eventos se presentan para complicar mucho más esta situación. Por un lado, la aparición de Megatrón en el intento por derrotar a Optimus Prime. Cade Yeager es perseguido por estar del lado de los autobots y por si esto no fuera poco tenemos a Quintessa, quien pretende terminar con el planeta Tierra para poder así crear un nuevo orden con sus aliados.

El objetivo es detener a toda costa que los planes de Quintessa alcancen su cometido, aquí es donde el equipo de los transformers tendrá que luchar a toda costa para ayudar a salvar la Tierra.

Y bueno, la pregunta que muchos nos hacemos va enfocada a saber si esta nueva entrega funciona o si aporta detalles frescos a la franquicia. Luego de lanzarnos a ver la cinta, nuestra respuesta se centra en torno a unas expectativas que no se cumplieron, mismas que se ven opacadas por una historia que carece de fuerza e interés; una vez más estamos frente a más de dos horas de explosiones que no tienen sentido.

Ahora veamos algunos detalles que más nos llamaron la atención durante el desarrollo de la película:

En un primer acto, la cinta arranca con algunos elementos históricos que pueden llamar nuestra atención. Esta dinámica termina luego de que se trata de relacionar eventos que datan del año 400 d.C. con los sucesos actuales. Después de esto, solo podemos presenciar una historia que no presenta lógica alguna.

Durante el desarrollo de la trama, el 95% trata de la construcción de la historia, mientras que el resto solo se enfoca en dar una conclusión sin argumento alguno. Este tipo de detalles hace que la película se sienta forzada, al querer abarcar un universo de información.

La historia también puede percibirse un tanto cansada, y el espectador así lo puede identificar, pues la dinámica cae en una considerable rutina llevándonos a que el interés por lo que está por suceder, se desvanezca.

Tantas explosiones nos orillan a no tener noción alguna de lo que sucede y particularmente algunos nuevos detalles pudieron haber sido explotados en su totalidad para favorecer la historia, pero queda descuidada esta parte.

Como acierto en la cinta, contamos con la actuación de Anthony Hopkins, quien nos presenta un personaje interesante y bien logrado por su parte.

En conclusión, Transformers: el último caballero cae en la dinámica de abusar del recurso de los efectos especiales acompañado por una historia que no tiene sentido. La cinta queda en una línea en donde no se presentan detalles que sean interesantes para el público, lo que al final nos lleva a perder la conexión con la historia.

Cinéfilo, ¿a ti qué te pareció?


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