Irritable regreso a clases | Una historia de piojos escolares

Irritable regreso a clases | Una historia de piojos escolares

Con el regreso a clases también vuelve uno de los temores más comunes de los padres de familia: los piojos. La exposición del pequeño a entornos que suponen la convivencia con otros menores es uno de los principales factores que facilitan la pediculosis, es decir, infestación de la piel por piojos que causa una irritación cutánea, caracterizada por una comezón intensa en la zona del cuero cabelludo.

Verónica pasó como todas las tardes al colegio a recoger a su hija, la pequeña Ana Paula. Apenas es su segunda semana en la primaria y en su nueva escuela, un popular colegio de la ciudad de Culiacán. Aunque el kínder lo cursó en un plantel público, Verónica y Román, su esposo, hicieron el esfuerzo de inscribirla en un buen colegio en el que pudiera aprender más cosas y tuvieran la certeza de que estaría segura.

Ya eran las dos de la tarde y como siempre, los alumnos de primer grado son los primeros en salir, las madres histéricas amontonadas en la puerta, las más impuntuales estacionadas en doble fila y la maestra vuelta loca repartiendo niños y entregando recados con la tarea. Verónica llegó un poco tarde pero rápido vio a su pequeña y la llamó, saludó a la maestra y se retiró casi de inmediato.

Mientras conducía, la menor le dijo a su madre que le dolía un poco la cabeza, pero Verónica pensó que era porque no había comido y le dijo:

—Ya que comas se te va a quitar, te preparé el pollito que te gusta.

Luego llegaron a casa, la pequeña se fue a quitar el uniforme y se puso ropa cómoda, para luego bajar a comer con su madre y su abuela.

Ya en la mesa, la pequeña no dejaba de tocarse la cabeza y se la talloneaba con furia hasta que la abuela se percató y le sugirió que se quitara la diadema que le acomodaba de manera tierna su corto cabello, mismo que llevaba suelto al colegio porque ni siquiera alcanzaba a sujetarlo con alguna cola o trenza. La pequeña no hizo caso y entonces su madre se acercó a quitarle el adorno a su corta melena. Fue entonces que sus ojos parecieron saltar de su apiñonado rostro… Ana Paula tenía el cráneo infestado de piojos.

 

Piojos, piojos everywhere

Como resultado de un análisis en diferentes estados de la república, el especialista en entomología, Gustavo Ponce García señaló la importancia de atender y prevenir esta enfermedad entre menores de edad y resaltó que la pediculosis no respeta género, edad y mucho menos condición económica.

Además, declaró que un niño que no es atendido, en un medio año puede albergar hasta mil piojos, que no solo lo dañan físicamente, sino también en su autoestima, al ser discriminado y víctima de bullying por sus compañeros de clases. Los especialistas informaron que un piojo puede vivir un mes en el cuero cabelludo, mientras que uno fuera de la cabeza hasta 48 horas.

El estudio realizado por Ponce García y colaboradores trajo como resultado la Primera Guía Práctica sobre el manejo adecuado de la pediculosis en México (MAPE), para brindar a padres de familia y maestros consejos para su atención y sobre todo evitar remedios caseros y discriminar a los menores que tengan piojos, que se espera sea atendida de manera oportuna por padres y titulares de planteles educativos alrededor de la república.


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