La cruda realidad | No intentes ahogar tus penas en alcohol, porque seguro saben nadar

La cruda realidad | No intentes ahogar tus penas en alcohol, porque seguro saben nadar

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Como dijo Frida Kahlo, no hay que ahogar las penas en licor, porque aprenden a nadar. Si eres de los que este fin de semana se lanzó a algún bar o reunión con el fin de beber algunas cervezas o tragos de licor para olvidar tus penas, deberías considerar dos veces recurrir a una buena borrachera para sanar tu mente, ya que una reciente investigación asegura que el alcohol beneficia los recuerdos constantes de tus más depresivas situaciones.

Aunque tenemos la esperanza de que el alcohol funcione como filtro para separar los recuerdos negativos, un reciente estudio realizado por la Universidad de Exeter de Reino Unido, ha revelado que probablemente invertiste muy mal este y algunos otros fines de semana, recurriendo a unas cuantas cervezas para olvidarte de algún mal de amores, problemas familiares o estrés laboral, siendo muy probable que no lograrás ningún éxito en tu misión.

Y es que nuestra memoria presenta facetas que se ven reforzadas por el consumo de alcohol, en cambio, los recuerdos negativos se impregnan intensamente en nuestra mente si los adulteramos con alcohol.

Se trata de un experimento que consistió en reunir a 88 adultos desde las seis de la tarde hasta las diez de la mañana del día siguiente. En la primera prueba, los participantes debían escuchar 24 palabras compuestas que se repitieron de forma desordenada 36 veces. Para incrementar la dificultad, alguno de los vocablos se presentaba con alteraciones ilógicas y letras añadidas.

Por otra parte, una ardua investigación de la Universidad John Hopkins de Baltimore, comprobó a través de un experimento con ratones que los recuerdos negativos refuerzan su peso con la ingesta de derivados del etanol.

El origen de esta teoría nos remite a un neurotransmisor vinculado a la memoria llamado glutamato, que resulta necesario para eliminar recuerdos negativos. El alcohol se interpone en la sinapsis e impide que las experiencias negativas previas se borren de manera natural: los miedos, los traumas y las obsesiones.

Pero, ¿si el alcohol no ayuda a olvidar las penas, porqué es la solución más recurrente para muchos? Regularmente se bebe en ambientes estrechamente relacionados a festejos o entre personas allegadas que crean momentos de desinhibición, que hacen que la mente se concentre efímeramente en otros detalles, pero que también puede provocar que las personas intenten buscar soluciones en pleno estado de ebriedad, desencadenando escenarios nada oportunos para remediar las situaciones que los afligen, después vendría eso que llamamos “la cruda moral”.


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