Porque soy milenial | No quiero quedarme sin dinero, pero tampoco me gusta ahorrar

Porque soy milenial | No quiero quedarme sin dinero, pero tampoco me gusta ahorrar

Aunque el temor a quedarse sin ingresos económicos no es propia de la generación Y, es esencial analizarlo desde la perspectiva de la comunidad con más altos índices de consumo en la actualidad y con mayor estrés relacionado a los temas económicos por su falta de educación financiera.

Un estudio realizado por TD Bank a jóvenes hispanos y norteamericanos de entre 24 y 34 años reveló que 22 por ciento de los jóvenes se encuentra bajo mucho estrés financiero relacionado a sus hábitos de consumo y al temor de perder su empleo. El documento señala que 55 por ciento se siente capaz de manejar sus finanzas, pero están teniendo dificultades para encontrar estabilidad financiera.

Si hablamos de milenials un montón de tópicos saltan a nuestra cabeza, la mayoría han sido tocados por esta sección, pero es la educación financiera uno de los temas asociados a esta generación consumista por excelencia el que es menos abordado por especialistas. Este pleito entre milenials y el ahorro, se da debido a que los millennials son más propensos a tener mayores niveles de deudas que los trabajadores mayores, su capacidad para ahorrar es algo limitada y la posibilidad de las compras crédito se convierten en sus peores enemigas.

Si recurrimos a datos contundentes la Encuesta de Cultura Financiera de los Jóvenes en México realizada por Banamex y la UNAM, señala que 30% de los jóvenes pide un crédito para hacer frente a una complicación inesperada, mientras que 12 por ciento lo solicita para pagar otra deuda, creando un circulo de deudas de las que muy pocos salen bien librados por su propia cuenta.

Para proteger su economía especialistas recomiendan en un primer plano, cuidar nuestro empleo y certificarnos a través de diplomados que enriquezcan nuestra participación en nuestro ecosistema laboral. El segundo punto es poner un esfuerzo extrahumano para ahorrar, lo ideal es tener ahorrado mínimamente tres quincenas de nuestro sueldo como ‘guardadito’. Para finalizar, es importante replantear tus ingresos ¿estás teniendo los suficientes? ¿estás realizando el trabajo necesario para tener los ingresos que necesitas? ¿puedes darte el lujo de pedir un aumento de sueldo o deberías considerar la posibilidad de un segundo empleo?


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