Porque soy milenial | ¿Mártires de oficina?

Porque soy milenial | ¿Mártires de oficina?

Seguramente los conoces, convives con ellos o quizás eres uno. Nunca falta en los lugares de trabajo el compañero que decide quedarse hasta tarde, que parece estar obsesionado con sus tareas, que termina con su horario y sigue trabajando en casa, ese que es el referente del jefe a la hora de los regaños y que probablemente sea el más ‘indispensable’ del equipo.

El terreno de lo laboral se ha convertido en un escenario que bien podría emular a una jungla para las nuevas generaciones, una en la que solo sobreviven los más capacitados y los más tenaces. La comunidad milenial ha sido fuertemente criticada con respecto a sus conductas, principalmente su hábitos de consumo y su relación con sus antecesores, pero pocos se han detenido a analizar la manera en la que se desenvuelven en su ecosistema laboral y los retos que deben superar en este escenario de competencias en el que un descuido se puede convertir en una razón para ser reemplazados.

Curiosamente varios artículos enfatizan que los milenials, principalmente los que se han asentado en zonas urbanas y han ido diseñando rutinas laborales en grandes corporativos, se han convertido en mártires del trabajo. No necesariamente porque así lo deseen, pero es esta necesidad de impresionar constantemente a sus superiores para asegurar de manera simbólica su estadía en la empresa para la que laboran las que los mueve.

Por supuesto que no está mal, pero es importante analizar que este tipo de ritmos laborales terminan por llevar al límite los niveles de estrés de quienes ajustan sus horarios para llegar a un 200% de productividad. Un estudio titulado Project: Time Off reveló que este tipo de personas se sientes culpables al tener tiempo libre o tienen miedo de ser reemplazados durante sus ausencias o vacaciones.

Los avances tecnológicos y el uso de aplicaciones ha desvirtuado de manera considerable muchas de las tareas (sobre todo las de oficina) que anteriormente se realizaban de manera manual, reduciendo el número de plazas que las empresas necesitan para cubrir sus tareas elementales y menos especializadas. Es también el uso de la tecnología y los servicios de mensajería los que han hecho que las personas lleven su oficina a todos lados, contestando correos electrónicos, analizando datos, llamadas y otro sin fin de tareas que han saltado desde el escritorio invadiendo el tiempo no laboral de las personas.

El estudio citado anteriormente también precisó que los milenials no gustan de las vacaciones, o no del concepto que otras generaciones tienen de estos lapsos de descanso, señalando que en mayoría preferirían tener acceso internet y la oportunidad de revisar algunas cuantas actividades del trabajo en el lugar en el que se encuentren descansando.

Es poco saludable ser un mártir del trabajo. Por lo regular este tipo de presión bajo la que viven los milenials terminan siempre afectando su sistema nervioso o digestivo y pueden incluso dañar de manera considerable  el bienestar físico y emocional de quienes han decidido quedarse un rato más en la oficina “para revisar unas cosas”.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]