El análisis de Óscar Fidel González Mendívil | Justicia en el planeta de los simios

El análisis de Óscar Fidel González Mendívil | Justicia en el planeta de los simios

Justicia es la constante y perpetua voluntad de dar a cada quien lo suyo.

—Ulpiano.

Esta es una historia muy vieja. Ocurrió en el antiguo Egipto hace unos cuatro mil años. Un campesino, Khun-Anup, sale de casa a vender sus productos al mercado. Para hacerlo, debe cruzar la propiedad del terrateniente Nemtynakht, quien ha visto la mercancía y desea apoderarse de ella. Entonces, a lo largo del camino, tiende una tela e instruye al campesino para que no la pise.

Este trata de llevar a sus mulas de tal manera que no toquen la tela, pero uno de los animales al pasar junto a los campo de cebada, empieza a comerla. Con base en este incidente, Nemtynakht golpea a Khun-Anup y decomisa las mulas y la mercancía. Cuando le reclama, el terrateniente responde que nadie escuchará la queja de un simple campesino.

Khun-Anup acude con el magistrado Rensi, ante quien expone el caso de manera muy elocuente. El funcionario queda tan impresionado que informa al rey. El monarca le pide al magistrado que provea lo necesario para la manutención del campesino y su familia, pero que retrase la decisión del caso para que Khun-Anup siga exponiendo sus argumentos, que deberán ser registrados por escrito. Al final el campesino es recompensado y le son otorgadas las propiedades del terrateniente.

La historia fue muy popular en Egipto porque ilustraba la idea que tenían de justicia. Para los egipcios, la justicia estaba relacionada con el valor cultural más importante de su civilización, maat, o sea, harmonía y balance. La ley y la justicia debían reflejar maat, pero también la vida de cada persona debía incorporar al maat, incluso la de reyes, magistrados, campesinos y terratenientes.

¿En qué momento la humanidad comenzó a elaborar un sentido de justicia, de lo recto, del derecho? Para autores como José María Ribas Alba, todo ello se remonta al momento en que los seres humanos articulamos el lenguaje, en el Paleolítico: “El Derecho, la religión y todos los otros aspectos de la cultura humana surgen y se transmiten gracias a la palabra”.

Esto, por supuesto, es cierto respecto de la justicia como idea general, de un concepto racional de derecho, ya que solo el ser humano es capaz de emplear el pensamiento abstracto y expresarlo a través de signos. ¿Pero la idea de justicia surgió de la nada o existía algo a partir de lo cual elaboramos este concepto? ¿Recogió algo la humanidad de sus antepasados?

Una de las respuestas más interesantes es la que da Frans de Waal en su obra El bonobo y los diez mandamientos. El experto holandés en primates plantea que nuestro sentido de lo justo, la ética, nuestro sentimiento de equidad, no es consecuencia de revelaciones divinas ni de principios obtenidos mediante la razón, sino que deriva de la capacidad de empatía presente en muchos mamíferos.

A nivel básico, la empatía es cualidad de sincronización corporal y de contagio anímico con otro animal. Sin embargo, en los primates deja de ser una actitud pasiva y pasa a generar compasión, consuelo y deseo de ayudar, todo lo cual implica, en el fondo, adoptar un punto de vista ajeno, ponerse en los zapatos del otro.

Para probar esta capacidad en los bonobos, primates parecidos a los chimpancés, aunque más pequeños y pacíficos, de Waal diseñó el siguiente experimento: se tienen dos bonobos separados, al primero se le entrega una piedra que debe regresar para recibir un pedazo de pepino como recompensa; pero al segundo bonobo, cuando entrega su piedra se le da una uva. Al ver esto, el primero reclama que no se le trató con igualdad y tira el pepino. Según reporta, en algunas ocasiones, el simio que recibe la uva la rechaza mientras su compañero no obtenga la suya.

De Waal sostiene que los bonobos distinguen entre lo correcto y lo incorrecto, lo aceptable y lo inaceptable pues “viven en un sistema social que se basa en la ayuda mutua y la supervivencia en grupo”. Los bonobos son altruistas: “un chimpancé ayuda a su compañero, se implica y lo hace sin esperar beneficio a cambio” (ABC, 17 de mayo de 2014).

En suma, si un simio espera un trato igualitario hacia su compañero y elige, sin que nadie lo obligue, no recibir su recompensa hasta que el otro la obtenga, habrá demostrado voluntad de que se dé a cada quien lo suyo. Justicia, según la definición clásica del jurista romano Ulpiano.

Parece que, en el fondo, no somos más que homínidos evolucionados que viven en una gran roca flotando alrededor de una estrella en la espiral de una de las incontables galaxias del universo. Humildad.

Imágenes: Kurzgesagt, Wikipedia, Medium.com, Ted Talks.

 


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