Tarjeta Inteligente | ¿Qué dice la ley, qué se propone, qué dice la gente?

Tarjeta Inteligente | ¿Qué dice la ley, qué se propone, qué dice la gente?

Seguidores de ESPEJO en Facebook opinan sobre lo bueno, lo malo y lo feo del uso de la Tarjeta Inteligente de Identidad Estudiantil (TIIE) como método para aplicar el descuento a estudiantes en el transporte público, pero… ¿qué dice la ley?

Ante el constante descontento respecto a dicho descuento a estudiantes, tanto por parte de la comunidad estudiantil como de los concesionarios del transporte, el gobierno de Mario López Valdez promovió la implementación de un sistema de tarjetas inteligentes que pusiera las reglas claras en cuanto a la operación de este subsidio a los estudiantes sinaloenses.

Luego de la modificación de la Ley de Tránsito y Transportes del Estado de Sinaloa y la implementación de dicha tarjeta, muchas han sido las opiniones vertidas al respecto, por lo que vale la pena hacer un contraste entre lo que dice la ley y los beneficios y problemas que ven los usuarios en este esquema.

Producto de una fotografía publicada en la fanpage de ESPEJO, en la que jóvenes del Partido Sinaloense (PAS) solicitaban firmas para eliminar el uso de este mecanismo, diversos lectores opinaron sobre su visión.

A continuación contrastamos lo que dice la ley vigente y la propuesta de reforma del Partido Sinaloense (PAS) con aquello que señalan estudiantes y ciudadanos.

¿Qué dice la ley?

Mientras que con la anterior legislación, el descuento del 50% se aplicaba solo a estudiantes de escuelas públicas de educación media superior, superior y equivalentes, en la legislatura vigente el descuento se amplió también para estudiantes de educación superior.

Asimismo, en la legislación anterior el descuento se realizaba presentando la credencial de estudiantes expedida por la institución educativa pública correspondiente, mientras que actualmente los estudiantes deben contar con una Tarjeta Inteligente de Identidad Estudiantil expedida en los centros de credencialización autorizados.

Por último, tanto para la legislación anterior como la vigente, el descuento solo es aplicable “los días hábiles de lunes a viernes, durante el ciclo escolar” y “los días sábados en que los estudiantes deban asistir a los planteles educativos”.

 

¿Qué propone el PAS?

En su iniciativa de decreto por el que se reforma el artículo 245 de la Ley de Tránsito y Transportes del Estado de Sinaloa, el Partido Sinaloense propone diversos cambios al modo en que se opera el descuento a estudiantes. Entre los principales está el regreso a la credencial que ya expiden las escuelas, así como aplicar el descuento también a personas discapacitadas y mayores de 60 años.

Otros cambios importantes propuestos es la inclusión no solo de educación básica, sino también del nivel prescolar (sic); la extensión del descuento a los días sábados para quienes estudien en sistemas semiescolarizados o realicen tareas extraescolares.

En el caso del descuento a personas discapacitadas y adultos mayores, este se aplicaría mediante una identificación oficial expedida por Gobierno del Estado.

¿Qué dice la gente?

Sin embargo, aunque en la ley los esquemas de operación del descuento son claros, en la realidad la ejecución de esta e incluso su pertinencia son cuestionadas y puestas en duda por la comunidad estudiantil, quienes desde diversas perspectivas señalan lo bueno, lo malo y lo feo del esquema vigente en la aplicación de este derecho.

Una de las principales quejas es lo engorroso, tardado y cansado de realizar un nuevo trámite burocrático, cuando anteriormente bastaban las credenciales escolares expedidas por las escuelas.

Así, Alexis David CZ comenta que con la creación de esta tarjeta solo se produjo “otro trámite burocrático, una nueva fila que hacer y otro aporte monetario para adquirirla”, mientras que Delilah Barajas señala que “todo estuvo muy bien hasta que tuve que ir a hacer filas interminables para reactivar una credencial que nomás sirve cuando a los camioneros se les da la gana”.

Sin embargo, hay quienes también señalan los beneficios y la necesidad de instalar un sistema como este. Es el caso de García Joel, quien argumenta que cuando no existía, los choferes del transporte urbano tenían un límite de estudiantes a quienes podían hacer el descuento, lo que generaba que “cuando el chofer sobrepasaba el límite ya no subían estudiantes” y que “los choferes trataban de subir los menos estudiantes que pudieran para así reportar que subieron el límite y ellos se quedaban con el descuento”. “Con esta tarjeta ya no pasa eso. ¡Hay control!”, puntualiza.

Otros como Héctor Salazar Paredes, se dicen insatisfechos al no considerar que la tarjeta estudiantil sea realmente inteligente. Él, como muchos otros estudiantes, considera que esta debería funcionar como un monedero electrónico recargable que aplicara el descuento de manera automática. “En la práctica es totalmente inútil, porque solamente la pasas y pagas en efectivo”, lamenta y agrega que “para los choferes y dueños, supongo que tiene utilidad, para estudiantes un gasto más gubernamental que pagar cada año”.

¿Tú que opinas? ¿Estás a favor o en contra de la eliminación de la Tarjeta Inteligente de Identidad Estudiantil? Cuéntanos porqué.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]