Viernes 13 | La mala suerte y el poder de la sugestión

Viernes 13 | La mala suerte y el poder de la sugestión

La asociación del viernes 13 con las supersticiones y la mala suerte tiene un origen incierto. La realidad es que el número 13 representa un número negativo para la comunidad judío-cristiana, ya que para la cábala son 13 los espíritus malignos, el capítulo 13 del apocalipsis hace referencia al anticristo y en la última cena, fue Judas el decimotercero en ocupar la mesa. Además, Jesús fue crucificado un día viernes, el mismo día de la semana en que Eva dio la manzana prohibida a Adán.

Por otro lado, una teoría origen de esta fecha que ha sido la inspiración para muchos relatos, novelas e incluso filmes de terror, data de la era medieval, con una movida injusta por parte de la Corona hacia los templarios: fue el viernes 13 de octubre de 1307 que comienzan a ser arrestados por toda Francia y sus bienes incautados por el Ejército, sin que nadie pudiera hacer algo al respecto. Mala suerte para los templarios.

Sin embargo, hoy en día la tradición ha convertido al viernes 13 en una fecha no muy grata para los supersticiosos que realizan un sinfín de rituales y utilizan amuletos para alejar la mala suerte. El poder de la superstición detonada por la sugestión y la evidente negatividad de las sociedades actuales vuelven de este suceso, que debería pasar casi desapercibido una fecha importante que recordar en el calendario.

Existen estudios serios al respecto, como el realizado por el psicólogo Richard Wiseman de la Universidad de Hertfordshire, quien ha trabajado con personas que aseguran que la mala suerte las persigue. El investigador pudo comprobar que hay gente a la que le va verdaderamente mal los días viernes 13, pero no porque tenga algo qué ver con la mala suerte sino porque están predispuestas de tal forma que no pueden concentrarse y, por ende, todo les sale mal.

Y es que el poder de la mente humana que se sugestiona gracias a la constante evocación de un miedo derivado de una fobia que posiblemente no tenía, alimentado por las paranoias colectivas y las industrias que se aprovechan del factor miedo, un motor importante, que impulsa a las masas consumir artículos que probablemente no necesitan, son caros y difíciles de comercializar.

Tener miedo es común, pero llevar esta sensación a un extremo que nos impida realizar actividades comunes de nuestra rutina es quizás un tema que deba ser tratado prudentemente con ayuda profesional.

 

Lector de ESPEJO, mañana es viernes 13… ¿Eres de los que toman con gracia esta fecha o tienes listos todos tus amuletos para ahuyentar la mala suerte?

 


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