El análisis de Óscar Fidel González Mendívil | Thor y Ragnarok

El análisis de Óscar Fidel González Mendívil | Thor y Ragnarok

Los dioses mueren. Y cuando en verdad mueren,

nadie los llora ni los recuerda.

—Neil Gaiman, American Gods.

Sveinbjörn Beinteinsson 1991.

“El Norte recuerda”, dicen con frecuencia los habitantes de Invernalia, el ficticio reino creado por George R.R. Martin dentro de su saga literaria Una canción de hielo y fuego. Y parece que en nuestra realidad ocurre lo mismo. Resulta que en Islandia el culto a los dioses nórdicos no ha sido olvidado y desde principios de los años 70 existe la organización religiosa Ásatrúarfélagið, dedicada a preservar el folclore escandinavo y promover la tolerancia, honestidad y respeto por la naturaleza y la vida.

La cristianización de Escandinavia se dio, en gran medida, gracias a la labor de los sacerdotes enviados por el Papa desde la sede en Hamburgo, como San Oscar de Bremen, pero también por la intervención de los monarcas nórdicos. En Dinamarca el rey Harald Gormsson se convirtió al cristianismo en el año 965. En Noruega el rey Olaf Tryggvason, por esas fechas impuso la nueva religión. Pero en Suecia, aunque el rey Olof Skötkonung era cristiano, el paganismo se mantuvo hasta los primeros años del siglo XII.

Borges, en Antiguas literaturas germánicas, recuerda una leyenda según la cual, a la corte del rey Olaf Tryggvason llegó un anciano. El rey le preguntó si sabía hacer algo, a lo que el forastero respondió que podía tocar el arpa y contar historias. Así, permitieron al forastero narrar el nacimiento de Odín. Refirió que tres parcas acudieron, las primeras dos auguraron grandes cosas, pero la tercera vaticinó que el niño no viviría más que la vela ardiendo a su lado; así que de inmediato la apagaron. El rey no quiso creer el cuento. El forastero sacó una vela gastada, la encendió y se retiró aduciendo cansancio. Cuando la vela se consumió fueron a buscarlo y lo encontraron a unos pasos de la casa del rey. Odín había muerto.

Las fuentes más importantes de la mitología nórdica son las Eddas. La Edda Mayor data del año 1000 y es una colección de poemas míticos sobre la creación y el fin del mundo, y poemas heroicos que hablan principalmente sobre Odín y Thor. La Edda Menor fue escrita en prosa por Snorri Sturluson alrededor de 1220, como un manual que permitiera a sus contemporáneos comprender el arte de los versos islandeses.

De acuerdo con la Edda Menor, Thor tiene tres cosas de gran valor: primero es el martillo Mjolnir, que los gigantes de escarcha reconocen porque ha quebrado muchos cráneos entre los de su raza. La segunda cosa es Megingjard, un cinturón de poder que duplica su fuerza al ponérselo. La última de sus preciadas posesiones son sus guantes de hierro, ya que no puede tomar el mango de su martillo sin ellos.

Las historias sobre Thor lo retratan a veces colérico, a veces cómico. La Edda Mayor incluye la aventura del dios para recuperar su martillo, que había robado el gigante Thrym. El ladrón accedía a regresar el martillo si la diosa del amor, Freyja, se casaba con él. Aconsejado por Loki, Thor se disfraza de la diosa y va a casa del gigante. En la cena de bodas, la novia se come tres toneles de cerveza, un buey y ocho salmones; Loki explica que ella no ha comido en varios días por la ansiedad de casarse. Finalmente, durante la ceremonia, Thrym coloca el martillo a los pies de su prometida, tras lo cual Thor lo levanta y apalea a todos.

Los mitos nórdicos son únicos. Quizá el que mejor ejemplifica su carácter es el destino de los dioses o Ragnarök. Primero ocurrirá el Fimbulvetr, tres inviernos sucesivos que darán lugar al estremecimiento de la tierra, los terremotos provocarán que las montañas caigan y Loki será liberado de su tormento, y su hijo, el gran lobo Fenrir, romperá sus cadenas. La serpiente Jörmundgander se levantará del fondo del mar para dirigirse hacia Asgard, provocando que las aguas inunden la Tierra.

Loki, sus hijos, los habitantes del inframundo, los gigantes de hielo y los gigantes de fuego enfrentarán a los dioses en una batalla final. Jörmundgander atacará a Thor, quien usando su martillo le dará muerte, pero solo podrá dar nueve pasos antes de caer envenenado por la serpiente. Ninguno de los combatientes sobrevivirá. El universo acabará arrasado por fuego y la tierra se hundirá en el mar.

Tras la destrucción del Ragnarök, del mar emergerá una tierra nueva y verde que será poblada por los únicos seres humanos que sobrevivieron, Líf y Lífthrasir. También sobrevivirán algunos dioses, entre ellos, los hijos de Thor, Modi y Magni, que heredarán el martillo mágico de su padre. En Midgard finalmente reinará la paz.

Así fue y así será.

 


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