Es tan culichi | En Culiacán no hace frío, pero se lo inventan

Es tan culichi | En Culiacán no hace frío, pero se lo inventan

Con la llegada del otoño y de estos aires navideños patrocinados por las principales plazas, comercios y tiendas de autoservicio de la ciudad, que aún no terminan de guardar las veladoras, disfraces y flores artificiales del maratón Halloween-Día de Muertos, ya han colocado en sus aparadores, abrigos y algunas cuantas nochebuenas.

Es quizás esta nostalgia que evoca el periodo previo a las fiestas decembrinas y el cambio de temporada una de las principales motivaciones para que los culichis hagan a un lado las aún altas temperaturas y se dejen abrazar por la moda invernal.

 

 

Hace un par de semanas celebrábamos con nuestros lectores a través de una de nuestras ‘fotos del día’ el regreso de las populares gorditas de nata y el atole que comercian algunos puestos ambulantes en el centro. Entre diferentes reacciones y comentarios es evidente la nostalgia y el deseo que tienen los habitantes de la ciudad porque las temperaturas desciendan.

Cada año hace más calor en Culiacán…

Sí, aunque este no es precisamente un dato revelador,  es importante mencionar que los aumentos de temperatura originados por el cambio climático propiciado por la contaminación han afecto de manera gradual el clima de la capital sinaloense. Actualmente la ‘temporada fresca’ en la ciudad dura alrededor de dos meses y medio, del 6 de diciembre al 19 de febrero, según el portal Weather Spark que reporta el clima típico de diferentes ciudades del mundo para orientar a turistas.

Muy a pesar de las altas temperaturas que aún se sienten en la ciudad, el ímpetu invernal ya se deja ver por las calles del centro, personas caminando con suéter o botas, maniquíes ataviados con las tendencias que seguramente reinarán a finales de año, un ligero cambio gastronómico con los dulces y aperitivos típicos de la temporada que activan la economía del comercio informal, todo un arsenal de decoraciones navideñas para casi cualquier espacio y la nostalgia casi efímera de las mañanas un poco más frescas que en meses anteriores.

Es importante recordar que aún debemos tomar ciertas medidas de seguridad por las temperaturas que aún no han descendido de manera considerable y que usar cierto tipo de prendas podría favorecer a que el clima afecte nuestra salud. Aún así, la fiebre navideña ya ha comenzado en la ciudad y esta generará una interesante derrama económica para diferentes sectores de la economía local.

Muchos ya se encuentran disfrutando de la temporada más esperada del año, ya sea con sus vestuarios o a través de la comida. El final del año siempre es un reto para ver qué tanto están dispuestos los culichis a arriesgar para sacar a como dé lugar su espíritu invernal.


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