Es tan culichi | ¡Las cundinas!

Es tan culichi | ¡Las cundinas!

Aunque los ahorros compartidos son populares en todo el país, el caso de Sinaloa y principalmente el de Culiacán llama mucho la atención debido a la metamorfosis que ha sufrido la manera en que se ahorra y sobre todo el destino del monto acumulado.

En esta ciudad, las cundinas constituyen un apoyo importante para la economía de los culichis que se ven inmersos en este tipo de ahorros, con la finalidad de reunir el capital suficiente para pagar deudas o adquirir bienes o servicios que son difíciles de costear con sus ingresos habituales.

Si bien las cundinas o tandas no son una particularidad de los culichis, el destino que le dan a estos ahorros sí. En la ciudad existen cundinas o ahorros un tanto descabellados, que se realizan con el objetivo de comprar desde ropa o algunos productos de marcas prestigiosas, hasta llegar a las armas e incluso a las operaciones estéticas.

Quienes organizan una cundina y también quienes participan regularmente, pasan por una serie de filtros o son recomendados por miembros responsables de los grupos habituales de ahorros, ya que el colectivo no puede arriesgarse a que alguien “quede mal” y el esfuerzo se venga abajo.

Las cundinas suelen ser llevadas a cabo principalmente entre empleados de una misma empresa que quincenalmente destinan una parte de su raya al ahorro o bien, entre vecinos que se conocen de hace tiempo y crean estos sistemas para apoyar sus gastos cuando se ven en apuros.

De cierto modo las cundinas benefician el comercio informal de muchos establecimientos, que a manera de crédito realizan cundinas para que sus clientes puedan sacar en abonos productos o servicios que serían imposibles de pagar de contado.

LO DIJO:
“No todas las personas tienen la oportunidad de pagar de contado las piezas que quieren llevar, ya que nuestros productos en su mayoría tienen un costo elevado. Son las mismas clientas las que se han organizado entre ellas para crear cundinas que tienen como meta el poder satisfacer sus necesidades sin ver afectados sus ingresos de manera drástica, en un principio nos parecía gracioso, pero al parecer sus mecanismos de ahorro han funcionado con éxito y los han comenzando a aplicar para otro tipo de negocios o comercios”.
—Alex Martínez. Gerente de una tienda de cosméticos.

Ahora ya lo sabes, el ingenio de los culichis los lleva a costumbres y métodos de ahorro que pudieran parecer muy informales a un lazo de confianza y fraternidad colectiva para poder darse ciertos lujos o apoyarse en aprietos financieros que seguramente serían difíciles de sobrellevar sin estas funcionales alternativas.


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