Lo dice la ciencia | El ‘No Pain, No Gain’ no sirve; al contrario, podría ser perjudicial

Lo dice la ciencia | El ‘No Pain, No Gain’ no sirve; al contrario, podría ser perjudicial

Dentro de la vieja escuela del ‘fitness’ hay un dicho que todavía suena con bastante fuerza: “No pain, no gain”, que es el lema bajo el cual se basan muchos entrenadores o aficionados al ejercicio, principalmente en la rama conocida como ‘crossfit’.

Esta frase hace referencia a que solo obtendremos resultados notables si llegamos al punto de que nuestros músculos duelan. A este se le conoce como “fallo muscular”, y como ya dijimos es un dolor intenso que muchas veces nos imposibilita para seguir realizando actividades después del ejercicio.

Antes de comenzar a hablar sobre porqué es malo para tu cuerpo, hay que tener en claro que cualquier tipo de dolor es una señal que envía nuestro cuerpo a nuestro cerebro como medida de autoprotección.

 

¿En qué consiste el no pain, no gain?

Entrenar hasta el fallo muscular consiste en hacerlo hasta que nuestro músculo es incapaz de realizar una sola repetición más del ejercicio que estamos trabajando.

Por lo general, este tipo de entrenamiento consiste en reducir el número de series que vamos a realizar de dicho ejercicio y a cambio realizar una última serie hasta llegar al fallo, por ejemplo, si primero realizábamos cinco series de bíceps, después vamos a realizar solo tres pero llegando al fallo muscular en la última de ellas.

El problema viene cuando aplicamos la vieja filosofía a todas las series que se realizan, o se entrena así todos los días. Esto puede terminar por producirnos lesiones, desde sobrecargas hasta roturas, por lo que debemos prestar mucha atención a las señales que nos envíe nuestro cuerpo.

 

La diferencia entre fallo muscular y fallo técnico

Mucha gente puede confundir estos dos términos cuando un especialista se los explica, sin embargo, son cosas muy diferentes. Un fallo técnico se produce cuando no se emplea la técnica correcta en la realización de una o varias repeticiones. El fallo técnico no implica fallo muscular pero el fallo muscular sí implica un fallo técnico, debido a que no se emplea la técnica correcta del ejercicio, en este caso el límite.

 

Beneficios y perjuicios del entrenamiento al fallo

Quienes defienden los entrenamientos al fallo argumentan que con este sí se puede aumentar la masa muscular, ya que llegando al fallo se destruye más músculo, lo que provoca que posteriormente las lesiones cicatricen y se regenere más músculo también (hipertrofia).

Por otra parte, entre los perjuicios de entrenar al fallo debemos resaltar sobre todo la posibilidad de caer en el sobrentrenamiento y sufrir lesiones de diversa gravedad ya que se trata de una modalidad de ejercicio altamente agresiva para nuestro sistema neuromuscular.

Otras dos consecuencias de entrenar hasta el fallo son el cansancio muscular que se genera en los músculos debido a la intensidad a la que les sometemos y la saturación del sistema nervioso provocada por estrés generado al sistema muscular.

Como ya mencionamos, que se entrene una vez cada cierto tiempo al fallo no significa que vayamos a tener estas consecuencias, y ahí radica una de las dificultades de utilizar este método: el número de veces que debemos entrenar así.

Entonces, si lo que buscamos es la hipertrofia (aumentar músculo), sí podríamos incluir de forma ocasional y controlada alguna sesión de entrenamiento en la que trabajemos al fallo muscular. Por el contrario, si vamos a trabajar la fuerza o la potencia, no sería para nada recomendable utilizar este sistema, ya que vamos a utilizar pesos cercanos a nuestro 100% de nuestras máximas repeticiones (1RM), cuando generalmente trabajaremos a intensidades del 70-85% de nuestro 1RM.

 


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