¿Petofilia? | Tu mascota no es el relleno de tus vacíos existenciales

¿Petofilia? | Tu mascota no es el relleno de tus vacíos existenciales

Ser pet friendly se ha convertido en una moda recurrente entre milenials y miembros de la generación Z. Aunque el cuidado de una mascota es una práctica ancestral que ha ido tomando diferentes connotaciones a través del tiempo y las diferentes regiones del mundo, hoy en día las redes sociales han reivindicado la lucha por los derechos de los animales convirtiendo su crianza y domesticación en un proceso más complejo del que antes significaba.

El cariño a los animales y la rigurosidad en sus cuidados es una costumbre aceptada y validada, sobre todo por los grupos de activistas que abogan por su defensa, sin embargo, el apego excesivo a los animales podrían dar origen a una filia que puede poner en riesgos la salud mental de las personas.

Existe un apego a los animales que acarrea consecuencias negativas para quienes lo practican o para sus seres queridos. Este trastorno  se conoce como petofilia. Se trata de la intensa relación que llegan a tener ciertos humanos con las mascotas. Un claro ejemplo está en aquellos que inundan las redes sociales de fotos y vídeos de gatitos, perros y otro tipo de animales en situaciones que parecen más humanas que propias de su especie.

Las personas regularmente caen en la petofilia decepcionadas por sus parejas humanas, decidiendo refugiarse en el afecto, aparentemente carente de traición que una mascota simboliza. Otra forma de cultivar este apego es por la seguridad que el animal brinda o por el estatus social que brindan ciertas especies de animales.

La petofilia puede ser perjudicial cuando se deposita demasiado afecto a seres irracionales que no pueden corresponder de una manera certera o con sentido común a ciertos comportamientos,  o cuando quien lo padece se aísla de su entorno, se limita completamente su forma de vivir o si el individuo enganchado a este vínculo anómalo quiere desligarse de él pero se siente incapaz de hacerlo.

La humanización de las mascotas suele ser originada por esta condición mental y daña severamente el comportamiento de los animales, por lo que no solamente es negativa para quien lo padece sino para las mascotas que terminan siendo las víctimas, que son utilizadas para llenar vacíos en las personalidades de quienes la padecen.

¿Y tú… conoces a alguien que quiere demasiado a sus mascotas?


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]