Zona chilanga | Degeneración (Parte II)

Zona chilanga | Degeneración (Parte II)

Compartir:

Una abuela más cabrita me contó que sus nietos llegaban a visitarla los domingos. Tocaban a la puerta; ella abría. La saludaban y volvía a saber de ellos cuando se despedían. La hartaron y les leyó la cartilla pues no cruzaban palabra con ella ni en la mesa: “Es la última vez que vienen a la casa con sus aparatos endemoniados”. Les dijo que si querían verla y hacer una visita como Dios manda, atravesarían la puerta de su casa cuando apagaran sus teléfonos. Dice que algunos tardaron en regresar, pero que cuando lo hicieron volvieron a disfrutar como antes, sin ninguna presencia ajena.

Ella me contaba, y yo veía pasar varios autos con sus pequeños enanos cómodamente sentados en los asientos traseros, embelesados, disfrutando, seguramente, de sus películas favoritas en las modernas pantallas. Hace años, cuando yo era niña, los escasos viajes que uno hacía eran un reverendo delirio: todos peleando y arrebatándose la palabra, pero en el fondo éramos netamente felices, con ese bienestar que dura para quedarse. Teníamos gusto por hablar.

En mi grupo no me creen cuando les digo que los hijos de los desarrolladores de las grandes plataformas digitales, en el mero Silicon Valley, van a escuelas donde no usan nada de tecnología, les enseñan con lápiz y cuaderno como lo hacían en la escuela de mi pueblo; bueno ahora hasta mi escuela ya tuvo que entrar al carril y pues qué más decir. En la zona chilanga, cada vez más liceos están prohibiendo que los estudiantes ingresen a la institución con teléfono.

Muchos ancianos añoran abandonar la zona chilanga y regresar a sus pueblos a vivir una vida tranquila y más cálida; en el fondo saben que en todos lados es lo mismo, pero igual necesitan creer. Otros se dejan de añoranzas y se actualizan; se internan en las redes para así enterarse de lo mucho que los quieren. Como la anciana de 91 años que por Facebook supo del amor que le profesan.


Escríbele a La tía Juana:
[email protected]

¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: