Alemania no es invencible | El juego de la muerte (Parte 1)

Alemania no es invencible | El juego de la muerte (Parte 1)

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En plena Segunda Guerra Mundial, durante la invasión nazi a la Unión Soviética, un modesto equipo ucraniano venció a todas las escuadras que el ejército alemán les puso enfrente.

¿Te acuerdas de esa vez en que Pelé y Rocky vencieron a los nazis en un partido de futbol? ¡No me digas que no has visto Escape a la victoria! Anda, búscala en YouTube. Es un filme de 1981 dirigido por John Huston que cuenta los preliminares y desarrollo de un encuentro de futbol entre prisioneros de guerra y una selección de la Alemania nazi. Lo que muchos no saben es que el argumento está basado en un hecho real.

El mito del Juego de la Muerte. A partir de 1946, en la prensa soviética, comienzan a aparecer historias sobre un partido de futbol celebrado durante la ocupación alemana en la ciudad de Kiev. El equipo ucraniano, compuesto de jugadores del club Dynamo, enfrentó a un combinado de jugadores nazis. La leyenda dice que los futbolistas locales fueron amenazados por los invasores para que perdieran o de lo contrario serían privados de la vida. En un ejemplo de honor y coraje deportivo, los jugadores del Dynamo derrotaron a los alemanes y al final del encuentro varios jugadores fueron asesinados.

La historia dio pie a novelas y películas. Incluso, en 1965, el Soviet Supremo otorgó de manera póstuma la medalla Al Honor a cuatro jugadores caídos del Dynamo y la presea Al Mérito en Batalla a cinco futbolistas sobrevivientes. Y en 1971 se erigieron dos monumentos para recordar la hazaña en la ciudad de Kiev.

Ucrania ocupada. En 1941 el ejército alemán atacó a la URSS. Después de setenta y dos días de asedio, la capital ucraniana, Kiev, se había rendido a los invasores. Tras el asalto final, los soviéticos habían perdido 616,304 hombres. El invierno de principios de 1942 fue brutal y miles de ucranianos más murieron de frío, hambre y enfermedades. Pero los nazis no querían pasar por conquistadores bárbaros, así que promovieron la normalización de la vida a través de eventos culturales y deportivos.

Durante la ocupación, Joseph Kordik, un checo aficionado a los deportes, fue nombrado para el cargo de director en la fábrica de pan de Kiev. Allí conoció a Nikolai Trusevich, quien se ganaba la vida vendiendo encendedores en un mercado, pero que también había sido portero del Dynamo, uno de los equipos locales. De inmediato le ofreció trabajo en la fábrica.

Poco tiempo después se le unieron algunos de sus antiguos compañeros de equipo, a quienes les encontraron trabajo en la misma panadería. Había jugadores del Dynamo, Spartak, Lokomotiv y otros clubes de la capital ucraniana.

FC Start. Durante la invasión, el futbol profesional fue prohibido y solo se permitía jugarlo como pasatiempo. No obstante el director y los jugadores de la fábrica de pan decidieron fundar un equipo con la autorización del Ayuntamiento, el FC Start. De manera simultánea, se organizó un segundo equipo llamado Rukh. Su fundador, Georgi Shvetsov, un ex futbolista pro nazi, invitó a varios de los jugadores del Dynamo que ahora estaban en el Start para que se unieran a su club. La invitación fue rechazada.

Los nazis finalmente autorizaron una serie de encuentros de exhibición entre equipos de futbol de la ciudad que incluía a los dos recién formados, así como a escuadras de las guarniciones alemanas y de sus aliados húngaros y rumanos. El partido inaugural enfrentó al FC Start contra el Rukh el 7 de junio de 1942, a quien venció con facilidad por siete goles a dos.

En el segundo partido, el FC Start despachó a los húngaros por seis goles a dos y después a los rumanos once a cero. Para el cuarto encuentro los ucranianos jugaron contra el PGS, conformado por elementos de la milicia germana. Les ganaron seis goles a cero. Empezaba a destacarse el delantero Makar Goncharenko. El quinto partido llevó al Start contra otro equipo húngaro, el  MSG, al cual derrotaron cinco goles a uno. De inmediato exigieron la revancha y fueron vencidos de nuevo tres goles a dos en un cerrado duelo.

El siguiente partido se jugó contra otra escuadra alemana, el Flakelf, integrado por miembros de la Luftwaffe, la poderosa fuerza aérea. El FC Start se alzó con la victoria cinco goles a uno. Los germanos no querían quedarse con esa derrota y al día siguiente anunciaron un nuevo partido entre los dos equipos, a celebrarse tres días después, el 9 de agosto de 1942 en el estadio Zenit de Kiev.

El invicto de los ucranianos estaba en peligro.

Lee la segunda parte dando click aquí.


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