La Corte y la marihuana recreativa

La Corte y la marihuana recreativa

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La Suprema Corte de Justicia resolvió el pasado 13 de junio un amparo mediante el cual permite al promovente el consumo lúdico de marihuana.

La Primera Sala de la Corte, al decidir, a propuesta del ministro José Ramón Cossío Díaz, el amparo en revisión 623/2017, derivado de la negativa de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) de otorgar al quejoso autorización para el consumo personal de marihuana, determinó que son inconstitucionales las prohibiciones de la Ley General de Salud sobre el uso personal para fines recreativos de marihuana, por limitar de forma innecesaria y desproporcionada el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

En una decisión del 2016, la Primera Sala ya había establecido, en la tesis con registro 2013139, publicada el 25 de noviembre en el Semanario Judicial de la Federación:

 

  1. Que “el derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad permite que las personas mayores de edad decidan sin interferencia alguna qué tipo de actividades recreativas o lúdicas desean realizar, así como llevar a cabo todas las acciones o actividades necesarias para poder materializar esa elección”.

 

  1. “La elección de alguna actividad recreativa o lúdica es una decisión que pertenece indudablemente a la esfera de autonomía personal que debe estar protegida por la Constitución”.

 

  1. “Esa elección puede incluir la ingesta o el consumo de sustancias que produzcan experiencias que en algún sentido afecten los pensamientos, las emociones y/o las sensaciones de la persona”.

 

  1. “En esta línea, se ha señalado que la decisión de fumar marihuana puede tener distintas finalidades, entre las que se incluyen ‘el alivio de la tensión, la intensificación de las percepciones o el deseo de nuevas experiencias personales y espirituales’”.

 

  1. “Estas experiencias se encuentran entre las más personales e íntimas que alguien pueda experimentar, de tal manera que la decisión de un individuo mayor de edad de afectar su personalidad de esta manera con fines recreativos o lúdicos se encuentra tutelada… por el derecho al libre desarrollo de esta”.

 

La explicación anterior da lugar a plantearse una pregunta: ¿este derecho al libre desarrollo de la personalidad que posibilita la decisión de fumar marihuana, es un derecho absoluto al que nadie se puede oponer?

De nuevo, la Corte tiene una respuesta. En la tesis con registro 2013141 publicada el 25 de noviembre de 2016 en el Semanario Judicial de la Federación, afirma que “el libre desarrollo de la personalidad no es un derecho absoluto, por lo que puede ser limitado con la finalidad de perseguir algún objetivo constitucionalmente válido. Este derecho encuentra algunos de sus límites en los derechos de los demás y en el orden público. De esta manera, estos límites externos al derecho fundamental funcionan como cláusulas que autorizan al legislador a intervenir en el libre desarrollo de la personalidad, siempre que tal intervención sea idónea, y no resulte innecesaria o desproporcionada en sentido estricto”.

En resumen, estimados libres desarrolladores de su personalidad, ustedes pueden fumar marihuana si:

 

  1. Solicitan la autorización a la Cofepris y esta lo rechaza.
  2. Promueven su amparo en contra de esta decisión y se los conceden.
  3. No afectan los derechos de los demás, y
  4. No alteran el orden público.

 

Habrá que esperar a ver qué postura asume el Congreso de la Unión frente a estas decisiones de la Corte que aún no forman jurisprudencia obligatoria.

 


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