¿Cómo te ha ido con el IMSS? | Lo bueno, lo malo, lo feo y lo legal

¿Cómo te ha ido con el IMSS? | Lo bueno, lo malo, lo feo y lo legal

Compartir:

Ante los múltiples hechos que durante las últimas semanas han puesto en evidencia las carencias que afectan al sistema de salud pública en Sinaloa, en ESPEJO decidimos preguntar a nuestros lectores si han sufrido o sido testigos de alguna mala experiencia. Estas fueron sus respuestas. 

Hechos como la enfermera que golpeó a una menor de edad mientras la atendía en el Seguro Social, así como la falta de medicamentos que sufre el sistema de salud estatal en general y las carencias registradas en el Hospital Pediátrico (que terminaron con la prohibición a su personal de publicar fotos y videos de las situaciones que se viven dentro del nosocomio), han dejado en claro a la sociedad sinaloense que la salud pública en el estado enfrenta serios retos.

Retos que, de no ser atendidos de manera adecuada por las autoridades, seguirán poniendo en peligro la vida e integridad de aquellos que por sus condiciones socioeconómicas solo tienen a su alcance lo ofrecido por el Estado a través de instituciones como el Issste, IMSS o Seguro Popular.

Con esta premisa, el pasado 28 de junio ESPEJO lanzó un sondeo en línea invitando a la ciudadanía a compartir sus experiencias al ser atendidos dentro del Seguro Social, obteniendo como respuesta opiniones y experiencias divididas entre quienes han vivido en carne propia la angustia e impotencia de ver cómo su vida o la de un familiar peligra debido a las carencias de la institución y de quienes, por otro lado, reconocen el gran número de experiencias positivas que también suceden al interior de una clínica u hospital del IMSS y que, señalan, son mucho más que las negativas.

Da click aquí para ver los resultados del sondeo.

En base a la respuesta obtenida con este ejercicio, podemos decir que opiniones hay muchas, pero a continuación compartimos no opiniones, sino experiencias reales tanto negativas como positivas al interior del Seguro Social.

Lo bueno

“Les debo mi vida. Soy sobreviviente de cáncer y mi doctora es una excelente profesionista, así como todos mis enfermeras y enfermeros; no me queda más que agradecimiento. También mis hijos nacidos en el IMSS y siempre tuve el mejor trato ,no seamos amarillistas. Por un error no deben pagar todos”. Vania Valenzuela Burgos.

“Al nacer mi hermana la menor le harían cesárea a mi mamá porque venía mi hermana de pies, nunca se acomodó, pero de un momento a otro dilató, así que nació por parto natural; al salir del canal de parto se golpeó la cabeza con la mesa de trabajo pero afortunadamente tenía a los mejores médicos pediatras y especialistas que las atendieron de lo mejor a ambas. Mi hermana fue internada de inmediato y recibió la mejor atención al igual que mi mamá. Los mejores equipos médicos estaban a disposición de ellas, y aunque mi hermana pasó 2 semanas internada para ver la evolución del golpe en la cabeza (por que se le hizo una bolota) afortunadamente no hubo daño cerebral ni repercusiones y por fin la dieron de alta al igual que a mi mamá”. Claudia López.

“Dentro de todo para partos, cirugías y pediatría, tengo que agradecer a mis doctores del IMSS. A mi médico familiar que me envía a especialidades. Sé que no está en sus manos que nos lleguen tan rápido las citas. Muy bien me ha tocado ser atendida. Mi hija, la más pequeña, un milagro de Dios, nació en el IMSS”. María Soledad Moreno Ramírez.

“Les debo la vida desde el año 1998 que llegué a Urgencias con 1000 plaquetas con una enfermedad llamada púrpura. Gracias infinitas a la doctora Paredes y a todo el personal por sus atenciones. Gracias“. Eunice Gastelum.

“No tuve mala experiencia soy sobreviviente de cáncer y fui tratada con muy buena atención, solo cosas buenas me pasaron ahí ,no tengo familiar dentro para que no digan que por trato especial también debemos reconocer los buenos doctores y buenas enfermeras”. Anónimo, mujer.

Lo malo

“Hace casi 8 años que me internaron por una cesárea programada ya que mi bebé venía sentada pero me mandaron a casa con dilatación porque no había ropa para quirófano. A los 2 días regresé en la misma semana pero igual estuve internada dos días en tococirugía y solo con suero, ni me atendían ni nada pues al segundo día igual me iban a dar de alta pero un familiar afuera que trabajaba en la prensa pidió hablar con el director y el subdirector, exponiendo el caso ante cámaras. Yo en tococirugía empecé a recibir un trato déspota de parte del  médico, de malos modos me llevó al ultrasonido y la auxiliar le comentó que casi no traía líquido y él de forma burlona dijo: ‘Nombre, si eso le alcanza para una semana’; luego me conectaron a un aparato para medir los latidos de mi bebé mientras hacían mi alta y el Dr. se retiró para entrar en quirófano. 15 minutos después llega el Dr. rápido y me dice: ‘¿Que crees?, ¡tu bebé ya va a nacer! Resulta que mi bebé estaba a punto de darle un infarto: sus latidos llegaron a bajar a 60 por minuto y subían aceleradamente. En 10 minutos me prepararon y luego me subieron a quirófano, algo extraño fue que me durmieron por completo, yo no vi ni escuche nacer a mi bebé, lo que siempre me ha hecho sospechar que lo hicieron por si algo salia mal ya que fue cesárea de emergencia. Bendito Dios todo salió bien y solo quedó el mal sabor  de boca (mis familiares se enteraron del nacimiento hasta que estaba en piso después de casi 17 horas)”. Anónimo, mujer.

“Estuve internada por 8 días a causa de un dolor de espalda baja y fiebre con 8 meses de embarazo, me metieron a toco donde me canalizaron y me pusieron puro suero por mas de 3 horas sin ningun medicamento para quitarme el dolor. Me pasaron a piso, ese dia me vio el doctor y me dijo que me quedaría otro día más para hacerme análisis, pues ya paso el día y nunca vinieron a tomarme la muestra y ningun doctor llegaba al cuarto donde yo estaba, las únicas que veía era a las enfermeras, y asi estuve por días con solo medicamento para infección y dolor pero sin diagnóstico. Al siguiente dia llegó el ginecólogo que me atendía por fuera que trabajaba ahí mismo y por solicitud de un familiar mio que me hiciera el favor de hacerme un ultrasonido para ver como estaba mi bebé porque al momento de entrar iba con taticardia por tanta fiebre que yo llevaba…todo estaba bien con ella gracias a Dios. Al día 8 de mi estancia en el Hospital 1 del Imss llegó una enfermera como de costumbre por la tarde a darme el medicameto asignado para el dolor siempre ella muy apurada con tal de salir temprano de su turno, en eso me da mis pastillas en un conito de papel (para tomar agua) me da 2 pastillas para el dolor segun ella Paracetamol, da la casualida que esa vez me las dio en la carterita y decia su nombre por atras, me dio por leer el nombre y decia CARBAMACEPINA le dije a mi familiar que me cuidaba en ese momento y me dijo esas no son para dolor son para dormir, fue y le dijo a la enfermera que se habia equvicado de medicamento y la enfermera muy asustada le pidió disculpas que fue un error que si me las hubiera tomado a la bebé le hubiera pasado algo malo en ese momento pido alta voluntaria como a las 9 de la noche no me la querían dar que era muy riesgoso salirme así pero en mi mente decía “corro mas peligro estando aquí con ellos”, ese era mi miedo de quedarme en el hospital hasta que le lloré a mi familia diciéndoles que me sacaran de ahí…hasta que logramos encontrar a la de servicio social y al médico de turno (pasante) como a las 10:30 pm.” Anónimo, mujer.

“No tenían el medicamento para ponerle la siguiente dosis que le tocaba a mí hija hospitalizada. Una inyección que se le ponía en el suero para evitar que vomitara. Y la enfermera en turno en el área de urgencias sólo tenía que subir a buscar si había en piso. Pero no lo hizo. Así que lo mandé comprar para que le aplicaran la dosis”. Anónimo, mujer.

“Maltrato y poco servicio de quien se autonombró doctora. No queria atender a mi madre siendo que estaba inconsciente y habia sido trasladada de una clinica del imss a la clinica #1 de Culiacán. Pasaron mas de 2 horas sin tener atencion ni tampoco le querian dar cama hasta que obtuvieran los resultados de analisis, pero lo curioso es que la doctora me grito “que analisis quieres q le mande hacer si yo la veo dormida” y mi madre no iba dormida iba inconciente”. Anónimo, mujer.

“Al estar internada en urgencias, pegada a tres pacientes más en el lugar de uno solo, la enfermera me puso medicamento del paciente de enseguida”. Anónimo, mujer.

“El bebé de mi amiga tuvo sufrimiento fetal agudo por no haber sido atendida a tiempo”. Anónimo, mujer.

“A mi hermano lo asaltaron y le dieron un disparo en el pecho. Estuvo en urgencias casi cuatro horas esperando que lo atendieran hasta que llego su pareja que era policía y ella les exigió que lo atendieran. Después de tanto tiempo esperando con un balazo en su cuerpo fue asi como lo pasaron a quirófano…pero si no hubiera ido su pareja ¡¿qué hubiera sucedido despues de cuatro horas esperando?! Una doctora con el cel en la mano riendose como mensa sin ayudarlo, pero no todas ni todos son iguales hay algunos que si saben que es la etica profesional”. Jose Luis Felix Figueroa.

“En el área de hemodiálisis no funcionan las máquinas, la gente hace cola desde las 4 de la mañana y terminan entrando a las 8. Falta material, personal, no limpian a tiempo o no funcionan las máquinas y tienen que ir a checarlas. Es un área que debe estar muy cuidada y limpia, y no está en las condiciones óptimas”. Anónimo, mujer.

Lo feo

“Con las del archivo siempre están comiendo y no atienden a la ventanilla a las personas que van por sus expedientes para las consulta con los especialistas. Da mucho coraje”. Anónimo, mujer.

“Precisamente un trato inadecuado por parte de un médico a mi hija; cuando ella salió de la revisión médica en el área de urgencias y llorando me contó lo que le había pasado con el doctor yo entré y lo busqué para fotografiarle y advertirle que si el trato inadecuado que le dió a mi hija tenía consecuencias lo demandaría penalmente”. Anónimo, mujer.

“La ginecóloga de la clínica del humaya diciendo que no debemos de cuidarnos que debemos de tener los hijos que dios nos mande y que llevar a nuestros hijos acompañándonos es una falta de respeto. Y claro está todas esas enfermeras sangronas con todos sin distinción de edad, groseras y muchos médicos con mucha falta de vocación groseros al dar diagnósticos, con solo sentarse a esperar es observar muchas cosas que causan molestia”. Anónimo, mujer.

“Mi tio tenía cáncer de garganta, estaba hospitalizado y las enfermeras no le hacían caso cuando se quejaba de alguna necesidad (que era poco por que no podia ni hablar) mi mamá discutió con la enfermera y desde ese momento todo fue peor, no lo querian transfundir, trataron muy mal a todos y desafortunadamente falleció”. Anónimo, mujer.

“No me gusta ir a medicina familiar que mi doctora tiene muy mal humor”. Anónimo, mujer.

“Embarazada y 4 días sin comer y sin agua y sin ver q mis familiares”. Laura Rodelo.

“Lo malo es que hay excelente personal capacitado pero la mala actitud de servicio lleva a veces a situaciones graves”. Erika Manjarrez.

La salud como derecho

El párrafo cuarto del artículo 4o. constitucional señala que “Toda persona tiene derecho a la protección de la salud”, añadiendo que “la ley definirá las bases y modalidades para el acceso a los servicios de salud… conforme a lo que dispone la fracción XVI del artículo 73 de esta Constitución”.

Este derecho se despliega ampliamente en la Ley General de Salud, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero de 1984 y que a la fecha cuenta con varias reformas a su texto.

Esta dispone  claramente que los mexicanos que no cuenten con acceso a algún tipo de atención sanitaria, deberán ser incorporados al Sistema de Protección Social en Salud. Además de garantizar “el acceso efectivo, oportuno, de calidad, sin desembolso al momento de utilización y sin discriminación a los servicios médico-quirúrgicos, farmacéuticos y hospitalarios que satisfagan de manera integral las necesidades de salud”.

Asimismo, en su artículo 2o. dicha ley establece que una de las finalidades del derecho a la protección de la salud es el “disfrute de servicios de salud y asistencia social que satisfagan eficaz y oportunamente las necesidades de la población”.

PARA SABER:

El artículo 77 bis 1  de la Ley General de Salud establece que: “Todos los mexicanos tienen derecho a ser incorporados al Sistema de Protección Social en Salud de conformidad con el artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, sin importar su condición social”.




¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: