Al mes del juicio del siglo, ¿cómo va el caso del Chapo Guzmán?

Al mes del juicio del siglo, ¿cómo va el caso del Chapo Guzmán?

Compartir:

La Fiscalía ha presentado numeroso testigos para probar que el Chapo fue el líder de una organización delictiva dedicada a introducir y distribuir drogas en los Estados Unidos.

La empresa criminal. El juicio abrió el pasado 13 de noviembre con los alegatos iniciales de acusación a cargo del fiscal asistente Adam Fels, quien sostuvo que el caso trata sobre “un vasto narcoimperio mundial” encabezado por Guzmán, quien manejó miles de millones de dólares en narcóticos ilegales entre 1989 y 2014.

La fase de pruebas abrió con Jesús el Rey Zambada, quien declaró del 14 al 20 de noviembre. El primer testigo de la Fiscalía afirmó que la cocaína del cártel de Sinaloa provenía de Colombia y se transportaba mediante lanchas hasta Cancún, donde una cadena de estibadores la llevaban a la orilla. Desde ahí se transportaba en camiones a la Ciudad de México, donde era almacenada, y después llevaban el producto hacia ciudades fronterizas como Ciudad Juárez y Agua Prieta, para trasladarlo a Estados Unidos.

Del 26 al 28 de noviembre subió al estrado Miguel Ángel Martínez Martínez, alias el Tololoche. Dijo que el Chapo llegó a recibir hasta tres jets llenos de dinero por las ventas de droga en Estados Unidos, cada aeronave llevaba entre 8 a 10 millones de dólares “casi cada mes”. El Tololoche confesó que llevaba el dinero en valijas Samsonite a los bancos de la Ciudad de México y cambiaba los dólares a pesos mexicanos sin tener problemas porque el Chapo sobornaba a los empleados bancarios.

Entre el 29 de noviembre y el 4 de diciembre fue el turno de Juan Carlos Ramírez Abadía, alias el Chupeta, ex líder del Cártel del Norte del Valle. Declaró que había trasladado cerca de 400 mil kilos de cocaína desde Colombia hasta Estados Unidos, ayudado por cárteles mexicanos. Chupeta relató que Guzmán Loera se quedaba con el 40 por ciento de la mercancía, porción más alta que la de otros traficantes, porque tardaba mucho menos en transportarla hacia los EE. UU. El colombiano sostuvo que los envíos primero se hicieron usando aviones, hasta que comenzaron los cargamentos por mar, y entre 1993 y 1998, envió al cártel de Sinaloa más de veinte barcos con diez toneladas en promedio por embarcación.

Esta semana inició con la declaración de Tirso Martínez Sánchez, alias el Futbolista. Explicó cómo el cártel del Chapo utilizó trenes para enviar drogas a Chicago. El Futbolista coordinó entre ocho y diez envíos de drogas a los Estados Unidos, cada uno ellos con cargas de entre 1,200 y 1,800 kilos de cocaína, con un valor aproximado de 30 millones de dólares.

Los asesinatos. Entre las múltiples revelaciones sobre homicidios, sicarios y ejecuciones ordenadas a lo largo de los años, sobresalen dos casos de alto impacto en Sinaloa:

Ramón Arellano. Miguel Ángel el Tololoche Martínez declaró que en los 90 acompañó al Chapo a visitar a Juan José Esparragoza, alias el Azul, en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México, para pedirle autorización de matar a los hermanos Ramón y Benjamín Arellano Félix. Esparragoza accedió y “a los poquitos días empezaron los muertos”. El primer incidente fue la masacre de la discoteca Christie’s en Puerto Vallarta.

Según el testimonio de Jesús el Rey Zambada, después de la separación entre su hermano Ismael el Mayo Zambada y los hermanos Arellano Félix, estos les cerraron la frontera de Tijuana. El Chapo ignoró la orden y los Arellano se enojaron. A raíz de eso, Guzmán ordenó en 1992 el ataque a la discoteca Christie’s para matar a Ramón Arellano, pero los asesinos fallaron. Al año siguiente los Arellano trataron de vengarse del Chapo en el Aeropuerto de Guadalajara, pero se confundieron y mataron al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Finalmente, la disputa terminó con la muerte de Ramón Arellano en Mazatlán en 2002. El Rey Zambada sostuvo que el policía que había asesinado a Arellano Félix trabajaba para el cártel de Sinaloa. Guzmán estaba feliz por la muerte de su enemigo, agregó. “No hubo nada que le diera más placer que matar a Ramón Arellano”, dijo Zambada.

Rodolfo Carrillo. Jesús el Rey Zambada dijo que Guzmán y Carrillo eran rivales de una guerra entre los narcotraficantes de Sinaloa y el cártel de los Zetas. En una reunión para hacer las paces, Ismael el Mayo Zambada intentó negociar una tregua. Cuando el Chapo extendió su mano, Rodolfo Carrillo no hizo lo propio. En septiembre de 2004, unos sicarios balearon a Carrillo Fuentes y su esposa cuando salían de un cine en Culiacán. “El Chapo dijo que lo mataría”, le contó Zambada al jurado.

Los escándalos de la defensa. Desde el alegato inicial, el abogado Jeffrey Litchman afirmó que el verdadero jefe del cártel de Sinaloa es Ismael el Mayo Zambada, quien casualmente nunca ha pasado un día de su vida en prisión y aún sigue prófugo. Según el defensor, esto se debe a que pagó “al actual (Peña Nieto) y al anterior presidente de México (Felipe Calderón)… millones de dólares en sobornos”. Otra fuente de revelaciones han sido los contrainterrogatorios de los defensores. En el caso del Rey Zambada, el abogado William Purpura logró que admitiera los sobornos al ex secretario de seguridad pública federal, Genaro García Luna.

El pasado 27 de noviembre, la Fiscalía solicitó al juez Brian Cogan amonestar a la defensa por facilitarle a Emma Coronel, esposa del Chapo, un teléfono celular para comunicarse con el acusado, ya que su uso por parte del público está prohibido adentro de la sala. Anteriormente, el juez ya había ordenado a Coronel que se sometiera al detector de metales colocado a la entrada de la sala, se quitara los zapatos y sacara todas sus pertenencias, como deben hacer todos los asistentes. El drama terminó cuando la Fiscalía retiró su petición el 7 de diciembre.

Un nuevo desencuentro se presentó el 29 de noviembre cuando la Fiscalía presentó una queja por el uso de redes sociales por parte del abogado Eduardo Balarezo, quien tuiteó información sobre el caso: a) mencionó una estatuilla de Jesús Malverde que habría aparecido dentro del cuarto de los defensores; b) expresó sospechas de la versión oficial del infarto que ocasionó la muerte del narcotraficante Héctor Beltrán Leyva en la prisión del Altiplano; c) colocó una liga al corrido Un puño de tierra, la canción favorita del Chapo, que el Tololoche dijo haber escuchado más de veinte veces afuera de su celda la noche previa a su cuarto intento de asesinato. Balarezo respondió diciendo que sus tuits no afectaban el proceso judicial.

La confesión. Durante el contrainterrogatorio de la defensa a Miguel Ángel Martínez, el Tololoche, se dio el siguiente intercambio:

 

PURPURA: ¿Usted odia a Joaquín Chapo Guzmán porque lo culpa de los atentados contra su vida?

MARTÍNEZ: Sí.

 

¿Cuánto va a durar el juicio? El juez Brian Cogan estima que las audiencias terminarán en tres meses más.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: