VECINDAD TÓXICA | El vecino de Francisco

VECINDAD TÓXICA | El vecino de Francisco

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La falta de organización vecinal en las colinas de Culiacán ha dado origen a un sinfín de problemas que deben preocupar a la administración municipal. La falta de cultura de convivencia entre vecinos, aunado al clima de violencia que impera en la ciudad crea los escenarios perfectos para que conflictos menores vean afectada la seguridad de los culichis.

Un conflicto vecinal finalmente orilló a Francisco a dejar su casa, en Valle Alto, e irse a rentar con su familia a otro sector de Culiacán. Lo que detonó el problema fue la basura.

La pinche basura”, dice Francisco, meses después de zanjado el asunto que lo llevó a límites de tensión, una amenaza de muerte y a esquivar tres ‘piquetes’ que le lanzó el vecino con un desarmador.

Además, se vio en vueltas por las oficinas de la Policía Municipal y del Ministerio Público. Buscaba calmar las cosas, una solución. Le dieron largas. Y no pasó nada.

Nada.

El inicio

Afuera de su domicilio hay una caja verde de transformador de la CFE. Los vecinos de los alrededores empezaron a poner la basura en él. A Francisco no le pareció.

Un día le reclamó a un vecino. Se hicieron de palabras. La enemistad surgió.

Fueron varios días y se calmó como tres semanas. Una mañana salí y vi unas bolsas de basura en el transformador; regresé por la tarde y entonces las bolsas del transformador estaban en la puerta de mi casa”, dijo.

Su papá, que iba llegando con él, le preguntó si habían sido los perros. Francisco le explicó la situación. Su padre le recomendó que platicara. Francisco fue a buscarlo.

Oye, amigo, ven”, le dijo al verlo en la calle.

Qué ver… quieres”, fue la respuesta del vecino.

Y así, sin más palabras de por medio, le tiró tres ‘piquetazos’ con un desarmador que traía en la mano. Por poco se van a los golpes. Pero todo quedó en un intento de agresión.

En la Municipal

La tensión aumentó. El problema parecía irreconciliable. Sin embargo, se acercó a la Policía Municipal. Confiaba en llegar a un acuerdo, en calmar el tema.

Fue a un área que identifica como Conciliación Vecinal. Explicó la problemática ante los encargados. Posteriormente citaron al vecino, pero éste nunca se apareció.

Francisco señala que después del intento de agresión con el desarmador, el vecino lo amenazó de muerte.

Me dijo que me iba a llevar la chin… Que él era gente de quién sabe quién”.

La administración de Jesús Estrada Ferreiro ha implementado un nuevo esquema de recolección de basura en la ciudad de Culiacán, asegurando que no es necesario que los camiones recolectores pasen todos los días, proponiendo que la recolección se de cada tercer día.

La denuncia

Con temor por el problema que podía afectarle aún más, acudió a lo que entonces era la subprocuraduría de Justicia Zona Centro (Fiscalía General del Estado). Solamente quería dejar un antecedente de la situación.

Otra vez citaron al vecino y éste omitió los llamados de la autoridad. Francisco decidió poner una denuncia formal.

“Llegamos a la subprocuraduría y empezó lo malo. Sentí que la licenciada estaba muy inclinada hacia el vecino, que la calle era de él. El bato risa y risa, enviando mensajitos en su celular y la licenciada nunca le llamó la atención”, dice.

Estuvieron cerca de dos horas en el careo. Finalmente el vecino dijo que se calmaría. Pero no fue así. Francisco asegura que los problemas continuaron, que la basura siguió apareciendo en la puerta de su casa.

Derechos Humanos

Se preguntó qué hacer, a dónde acudir, cómo parar el brete.

Francisco acudió a la Comisión de Defensa de Derechos Humanos. Ahí le consiguieron una cita con el personal de la Subprocuraduría.

Resulta que la licenciada que nos atendió en el careo en la subprocuraduría no era la titular. La que nos atendió se presentó con el nombre de la titular, pero no era la titular. No sé quién era. Es un misterio. Para empezar, le dije, usted no es la licenciada que nos atendió”.

Francisco empezó a sospechar. Olió que el caso ya se iba a otros niveles. ¿Tendría ‘palancas’ su vecino? O de qué se trataba el juego.

Total, el vecino se calmó. Pero fue tan solo por un tiempo. La basura que antes llegaba a la puerta de su casa, empezó a aparecer en su patio frontal.

Volvió después. Ahora me la aventaba para adentro de la casa. A ese nivel llegó. Y ahora qué hago, nadie me peló… Estaba esperando que me matara. Eso le dije a la licenciada: qué tengo que hacer, ¿esperar a que me mate?

Francisco asegura que la respuesta de la licencia fue sí. “No podemos hacer nada porque no hay nada”.

La última

Francisco se preguntaba qué hacer. Esa era su pregunta, lo que le preocupaba. Luego, el vecino se metió a su casa y lo retó a golpes.

Pero Francisco no respondió. Prefirió abandonar el sector junto a su familia e irse a otro domicilio.

Ahora, asegura, vive tranquilo junto a su hija y esposa en un fraccionamiento que está por la salida a la sindicatura de Imala. Aquel brete de Valle Alto está zanjado.

Y ni pensar en volver.

Bajo la premisa de crear mejores espacios de convivencia en la capital sinaloense la Dirección de Atención a Colonias de Culiacán  se encuentra desarrollando el Programa de Mediación Vecinal, que tendrá como objetivo principal reducir los conflictos entre vecinos por temas menores.

Lee más: VECINDAD TÓXICA | Gobierno o ciudadanía, ¿quién logrará limpiar Culiacán?


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