Género en alerta | Feminicidios, las siluetas y los años de lucha

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El primer feminicidio en Sinaloa en el que se capturó a un presunto responsable ocurrió el 4 de enero de 2013. Se trata el de Alma Delia, en la colonia Loma Linda, en Culiacán. Fue decapitada y su cuerpo envuelto en bolsas de plástico.

Trece días después, Jesús Moisés fue presentado como presunto responsable…

A Iliana Estefanía, Itzel Anahí, Karen Citlali, las tres de 19 años y estudiantes de la Escuela Normal de Sinaloa; y José Alberto, de 21, la fotografía de la Historia también los alcanzó para registrarlos como de los primeros presuntos responsables del nuevo delito que estrenaba la entidad.

Se les acusó del crimen de Oriana, 16 años de edad, alumna del Cobaes. Murió estrangulada y su cuerpo fue arrojado en el sector La Campiña. Un caso muy mediático.

Después de seis años, ninguno de los acusados del caso de Oriana ha recibido sentencia, según el Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses.

¿Qué dice la Ley?

El 30 de marzo de 2012, diputados locales habían aprobaron por unanimidad el feminicidio como nuevo tipo penal en el Código Penal de Sinaloa.

Sin embargo, fue hasta 2013 que empezó a investigarse como tal por la entonces Procuraduría General de Justicia (hoy Fiscalía General del Estado).

El artículo 134 Bis del Código Penal de Sinaloa dice: “Comete el delito de feminicidio quien por razones de género, prive de la vida a una mujer”.

Explica que existen razones de género cuando se presente cualquiera de los siguientes supuestos:

  • La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo.
  • Se haya realizado por violencia familiar.
  • A la víctima se le hayan infligido lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones, previas o posteriores a la privación de la vida.
  • Cuando existan datos de prueba que establezcan que se han cometido amenazas, acoso, violencia o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima.
  • Cuando el cuerpo de la víctima sea expuesto, depositado o arrojado en un lugar público.
  • Cuando la víctima se haya encontrado en estado de indefensión, entendiéndose esta como la situación de desprotección real o incapacidad que imposibilite su defensa y cuando la víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a su fallecimiento.

El feminicidio se castiga con veintidós a cincuenta años de prisión.

Si entre el responsable y la víctima existió una relación de matrimonio, concubinato o  parentesco, laboral, docente o cualquiera que implique subordinación o superioridad, y se acredita cualquiera de los supuestos se impondrán de treinta a cincuenta y cinco años de prisión.

Los nombres

Alma Delia fue la primera… pero ya antes habían aparecido Roxana, Imelda, Hasley Nicole, Alma Valeria, Noelia, Brisia Violeta, Celestina, Elainee Anilú y 101 mujeres más tan solo en 2011.

Y Doralí, Yamilet, Perla, Juana, Amelia, Rosa, Ramona, Berenice, Eréndira y 32 más en 2010.

Sonia, Ivonne, Erika, Oralia, Natalhí, Sofía, Gemma, Silvia, Reyna Dalila, Octaviana, María Santos, Edna Nayeri y Lluvel Karely son del 2012.

Según información del Colectivo de Mujeres Activas de Sinaloa (MAS), desde el sexenio de Jesús Aguilar Padilla hasta el de Quirino Ordaz, 964 mujeres han sido asesinadas en la entidad.

El feminicidio camina por Sinaloa a paso de 5.6 crímenes de mujeres cada mes. En los primeros dos meses de 2019 van siete.

“No es el trabajo que se hace el que reduce el número de feminicidio sino que son coyunturas. Vemos cómo se mueve el número de un momento a otro, se mueve mucho, y tiene que ver cómo se mueve la demás violencia. La violencia contra las mujeres se recrudece si existe una violencia social más elevada”, dice Conzuelo Gutiérrez, presidenta del Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses (MAS).

Los avances

En la oficina del MAS, su actual presidenta, mira decenas de fotos, recortes de periódicos, caricaturas y tantas escenas de cerca de 30 años de lucha.

“Ha habido avances importantes en materia creación de una normativa específica para las mujeres, leyes específicas que atienden las problemáticas de las mujeres. Fueron las mujeres las que colocaron el tema de la violencia que se ejercía contra ellas y que antes no se reconocía”, dice.

Conzuelo explica el nacimiento del esquema institucional y legal en busca de evitar la violencia contra las mujeres.

Ella dice haber visto el surgimiento del Instituto Sinaloense de las Mujeres (Ismujeres) en la entidad, haber estado en las protestas por la imposición de Adelaida Ayón como presidenta en ese entonces.

Luego, en 2001, vio crearse la Ley del Consejo Estatal para la Prevención de la Violencia Familiar; y en 2002, el Consejo Estatal para la Prevención de la Violencia Familiar (Cepavif).



“El Ismujeres surgió para el empoderamiento de las mujeres y el cumplimiento de sus derechos; el Cepavif para ser organismo rector de la política pública, no para desarrollar los programas, las acciones, no para ejecutarlos. Iban a generar los lineamientos para que las instituciones encargadas de las áreas de atención y prevención de la violencia contra las mujeres hicieran de manera correcta su trabajo. Cepavif se terminó quedando con la responsabilidad de atender”.

Indicó que las instituciones obligadas para la prevención, las secretarías de seguridad pública municipales y la del Estado, sintieron que podían evadir esa responsabilidad.

Los ‘Compavis’

En 2002 también surgen los consejos municipales para la prevención de la violencia familiar, los ‘Compavis’, previstos en la ley del 2001. Uno en cada municipio.

Pintaba bien el cuadro contra la violencia que sufrían las mujeres.

“La creación de consejos municipales, ahí sí, estos han quedado mucho a deber. Los presidentes municipales, ninguno en la historia ha asumido, la responsabilidad. No solo es la toma de protesta de los famosos ‘Compavis’, porque es el único acto que hay, posterior a esto nunca se vuelve a generar una sola acción en los municipios”, asegura Conzuelo Gutiérrez.

Los planes municipales, dice, no integran en sus ejes el tema de la igualdad y la no violencia contra la mujer. No se ha generado programa para atenderla y tampoco se le ha asignado recurso.

“Siempre el lamento es que no hay dinero. El de Culiacán que medianamente ha funcionado es el de Culiacán. Pero en el resto de los municipios no existen”.

En el caso del Ismujeres, los municipios crean coordinaciones porque no en todos hay institutos o figuras de un nivel similar.

La presidenta del Colectivo Mujeres Activas Sinaloenses señala que a lo más que se llega es a brindar capacitación a funcionarios y a ciudadanos porque no hay recursos para más.

En Sinaloa, el 6 de noviembre de 2017 nace el Centro de JusticIa de la Mujer, que atiende la violencia de género, y abre un refugio y una agencia del ministerio público.

“En violencia contra la mujer siguen haciendo falta espacios para la atención, incluso en Culiacán. Falta el recurso humano. No se trata de tenerlas encerradas. Es algo urgente el tema de los refugios. Ahorita el único que funciona en Sinaloa es Unidas por la paz IAP”, menciona.

El marco legal

En noviembre de 2001 aparece la Ley para Prevenir y Atender la Violencia Intrafamiliar del estado de Sinaloa.

La Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia en México se crea y aplica desde 2007. Sinaloa también adopta la normatividad.

En 2009 se publica la Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres del estado de Sinaloa.

En 2012 aparece el Protocolo para la investigación del delito de feminicidio y homicidio doloso de mujeres en el estado de Sinaloa. Pero es hasta el 2013 cuando se investiga como tal.

Julio de 2014 se crea la Ley de Atención y Protección a Víctimas del estado de Sinaloa.

Es el marco legal que hay para proteger a la mujer.




La alerta

Sinaloa llegó a su tope. El asesinato de mujeres continuaba con el registro de casos. Los grupos pugnaron porque se emitiera la Alerta de Género. Fue así que en marzo de 2017 se lanza.

La Alerta de Género solamente fue para cinco municipios: Navolato, Culiacán, Guasave, Ahome y Mazatlán. El motivo: el alto número de asesinatos de mujeres.

“Es un mecanismo generoso, una posibilidad para reducir la violencia que se ejerce contra las mujeres. Se reconoce en la entidad la violencia feminicida”, dice Conzuelo Gutiérrez.

En pocas palabras se trata de que las instituciones de gobierno principalmente, realicen acciones emergentes para contener y reducir la violencia contra las mujeres.

Pero algo pasa con este mecanismo. La presidenta del Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses resume el tema:

“No habrá fórmulas mágicas. Considero que ni institucional ni socialmente ha habido comprensión del mecanismo, pero más allá de eso tampoco se le ha destinado recurso para desarrollar estas acciones. Ha dejado mucho que desear. Los presidentes municipales (en Culiacán, Mazatlán, Ahome, Guasave y Navolato) ni saben qué es la alerta de género, ni les ha interesado… Hay actores que no han asumido la responsabilidad”.

Asesinatos de mujeres en Sinaloa

AÑOCASOS
200544
200634
200747
200851
200970
2010110
2011110
201279
201368   *Ya como feminicidio
201483
201548
201678
201785
201849
20197
Total:                         963

 


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