Género en alerta | Las mujeres sinaloenses se atrincheran

Género en alerta | Las mujeres sinaloenses se atrincheran

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“No podemos decir que todas las chicas se quejan por quejarse, es porque algo está pasando”, Dalia Arellano, del Colectivo reflexiones desde el activismo.

En 2017 el 66% de las mujeres mayores de 15 años en México vivieron algún tipo de violencia en espacios escolares, laborales, comunitarios, familiares y en las relaciones sentimentales.

El dato muestra un problema alarmante, uno de los focos más luminosos y más ignorados por la misma sociedad que tilda a las luchadoras que buscan frenar esta cultura de la violencia de exageradas y radicales.

Algo doblemente preocupante es que, de todas las mujeres que han sufrido violencia de género, el 88.4% decida no reportarlo debido a que lo consideran una pérdida de tiempo o por la desconfianza que existe ante las autoridades.

En internet las mujeres tampoco están a salvo. En la red existe un sinfín de riesgos que denigran a la mujer con prácticas como el acoso, la extorsión, fotografías de desnudos filtradas por el agresor en forma de despecho (y en muchos casos por negocio), personas haciendo publicaciones de odio a través de sus cuentas personales y gente que minimiza sus luchas.

Según un estudio de la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones, las mujeres jóvenes, de entre 18 a 30 años son las más vulnerables en las plataformas digitales y sólo en México en 2015, al menos 9 millones de mujeres sufrieron de ciberacoso.

En Sinaloa las cifras de agresión hacia las mujeres no son muy diferentes. Los casos de violencia registrados ante la Fiscalía de Sinaloa en 2018 son de 7 mil 835, donde Culiacán puntea las cifras más altas.

Ante este panorama desolador, en los últimos años las mujeres culichis han decidido no depender de las autoridades y tomar las riendas para mantenerse a salvo de los peligros a los que las expone el vivir en la capital sinaloense; problemas que abundan y están arraigados en la psique de sus habitantes que se han insensibilizado respecto al tema, mofándose y denigrando la lucha y, como ellas mismas señalan, “alimentando el círculo machista que nos absorbe sin notarlo”.

Deconstruir la violencia

Dalia Arellano, del colectivo Reflexiones desde el Activismo, es una mujer que día a día y desde su trinchera realiza diversas actividades para frenar, aunque sea un poco, la violencia con la que las mujeres se encuentran en su vida cotidiana.

Lleva su lucha a través de redes de apoyo y atención, así como dando acompañamiento a los casos de abusos y agresiones. Dalia busca apoyar totalmente a aquellas víctimas a quienes se les ha minimizado en su sentir.

“Desde mi trinchera estoy creando redes de apoyo, estamos dando también atención y acompañamiento a casos de abuso, de agresión, cualquier agresión que se te ocurra”, explica.

Para ella, un punto de suma importancia para la seguridad de las mujeres es la comunicación. Sabe que avisar a dónde vas y a qué hora vuelves suele ser vital y el contacto de ese tipo información con otras personas puede salvar a más mujeres.

También considera vital el papel que juegan los talleres y conferencias que los colectivos organizan con la intención de llamar a una mayor reflexión de la realidad que vivimos los culiacanenses.

“Hacer lecturas sobre el tema, hacer estos talleres (Taller de Deconstrucción Masculina) para tratar de difundir estos conocimientos y poder deconstruir desde la parte agresora para disminuir la violencia aquí en Culiacán, que principalmente es lo que me interesa”.

Para Dalia, la violencia de género no solamente abarca las agresiones físicas, pues considera que también se debe abogar por cuidar ‘el alma’ de las mujeres, de forma en la que las culiacanenses puedan estar más tranquilas emocionalmente y no dejarse derrumbar.

Si uno no tiene la fortaleza para afrontar la realidad en la que vivimos, tarde o temprano será consumido por el problema, lamenta.

Aprender a perder el miedo

Judith Cárdenas, integrante del colectivo Martes de Poesía, cuenta que siempre ha sido una mujer activa y que en su vaivén del día a día carga siempre con una chicharra, además de saber a qué horas y cuáles son las calles que no debe tomar.

Explica que Martes de Poesía es un medio artístico y colectivo con bandera feminista por el cual comunica todo tipo de prevenciones y llamados de atención. Además de nutrir a la cultura culichi con la poesía, suelen dar información a través de redes sociales y se mantienen como una especie de comunidad, buscando fomentar el valor de cuidarse entre todas.

“Protocolos de seguridad básicos, no traer mucho efectivo, que si te piden las cosas las avientes, no acercarme mucho a los coches, tratar de ir por el lado de la pared de la banqueta, no detenerme ni dar la hora a los carros desconocidos”, expresa.

Judith cuenta que ella aprendió a perder el miedo, que esto de alguna forma es bueno porque una de las primeras cosas que los agresores siempre ven es eso, el miedo.

Buscan gente vulnerable para intentar abusar de estas, lamenta.

Resolviendo las carencias

Mariel Yee, del colectivo Feministas Alteradas Sinaloenses, considera que la cultura feminista es sumamente necesaria en Sinaloa y, con un estado en primer lugar en la tasa de feminicidios, las cifras la respaldan.

Ella, y el colectivo del cual forma parte, luchan de distintas maneras.

Su labor va desde la difusión de pequeños tips a través de las redes sociales e integrar una red de atención para saber cómo apoyar y canalizar a las víctimas, hasta acercarse con la Fiscalía General del Estado para exigir el cumplimiento de su trabajo en la atención a las mujeres violentadas.

“Entre mujeres también nos estamos cuidando frente a la falta de respuesta de los espacios institucionales”, anota.

El colectivo ha marcado un precedente en el feminismo de las jóvenes culichis que desean conocer sobre el tema.

Ellas mismas se han encomendado a la tarea de tratar de mantener a salvo a todas las mujeres en Sinaloa y, a través de manifestaciones en espacios públicos, invitan a la reflexión de la realidad en la que se encuentra la región.

No tienen miedo de que su voz se haga notar y gritan un mensaje que ninguna debe olvidar: Que no están solas y que la lucha la hacen todas juntas.

“Nosotras como colectivo también nos hemos acercado a visibilizar las situaciones de acoso justo ante la respuesta del gobernador de que no hay denuncias. Pues no hay denuncias porque hay mujeres que se han acercado al ministerio público y les dicen: “Ah es que no sabes quien fue, entonces no puedo atenderte”, ellos también hacen que se ponga resistencia para ir a denunciar”, reclama.

ELLAS

Según el Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses (CMAS) actualmente son diecinueve agrupaciones las que defienden a los derechos de las mujeres en Sinaloa:

  • Mujeres Unidas: Sociedad con Alternativas.
  • Colectivo de Mujeres Activas Sinaloenses.
  • Feministas Alteradas Sinaloenses.
  • No se metan con nuestras hijas.
  • Caléndula.
  • ILE Sinaloa.
  • Unidas por la Paz IAP.
  • Federación de Mujeres Universitarias A.C.
  • Instituto de Salud Integral de Sinaloa (ISIS).
  • Esencia de Mujer.
  • Instituto de las Mujeres y el Liderazgo en Sinaloa.
  • Mujeres Agraciadas Trabajadoras Apoyando de Corazón Humilde Indígenas Naivas en el Estado de Sinaloa.
  • Proyecto Pro Mujer.
  • Mujeres y Hombres en Igualdad.
  • Servicios Integrales Promujer.
  • Centro de Atención a la violencia Intrafamiliar.
  • Historias de Venus / Zapatos rojos.
  • Mujeres Integrales y Solidarias (Mi Sol).
  • Por el Valor de la Mujer.

Apoyo en la red

En la era de la comunicación, el internet también se ha convertido en un vehículo relevante para construir redes de apoyo. A través de este medio, diversos colectivos feministas e iniciativas ciudadanas sugieren propuestas interesantes ante una problemática que, así como se vive en Culiacán también se vive en prácticamente cualquier rincón del planeta.

El colectivo de Mujeres Autónomas, uno de estos colectivos en la red, opina que la autodefensa feminista trasciende de aprender técnicas de defensa personal o estar equipada con objetos para la defensa personal, ya que las mujeres no sólo sufren violencia física y sexual, también existe psicológica y emocional.

Otra forma en la que se violenta a la mujer, menciona el colectivo, es a través de una educación machista que busca que estas sean obedientes y sumisas.

Como consecuencia, miles de niñas crecen con una autoestima baja, cultivando inseguridades, frustraciones y malestar psicológico.

Al final, esto se convierte en una trampa sin salida, ya que la sensación negativa aparece tanto si intentas seguir con esos inalcanzables roles de género como si tratas de escapar de ellos. De una u otra manera una sociedad machista seguirá juzgando a la mujer.

Un sitio llamado divulgaciondinamica.es, comparte la siguiente tabla de información acerca de los valores que evitan la violencia y cuáles son los que la propagan.

VALORES QUE EVITARÍAN LA VIOLENCIAVALORES QUE PROPICIAN SITUACIONES DE VIOLENCIA
Creer en los efectos positivos de la igualdad para toda la sociedad.El peso de las tradiciones, las religiones, la cultura, las cuales sitúan a la mujer como subordinada.
La valoración de la persona sin considerar su sexo ni su imagen, ni su país de origen, ni si presenta o no discapacidad, ni su edad, etc.Las relaciones desigualitarias, no basadas en el respeto y la libertad, sino en el ejercicio de poder.
La diferencia y la diversidad como riqueza.La desigualdad social y la discriminación de mujeres.
La interacción como riqueza desde la individualidad.La minusvaloración de todas aquellas personas que se salen del patrón mayoritario.
El valor de la autonomía individual entendida como que cada persona es un ser completo.La valoración de las personas en función de su imagen, de su edad, de su país de origen, etc.
La solidaridad y la responsabilidad social.La banalización de las relaciones afectivas y sexuales.
La equidad en el trato con el resto de los seres humanos.La comercialización de las relaciones afectivas y sexuales.
La equidad en el trato con el resto de los seres humanos.La comercialización de los modelos sexuales.
La igualdad de oportunidades para todas las personas.La utilización del cuerpo de las mujeres.
El respeto mutuo y la libertad individual.La normalización de la violencia como forma de resolución de conflictos.
La participación de todas las personas en la toma de decisiones.La educación que se da a las mujeres, sobre bases de indefensión y dependencia.
El valor de todos los trabajos por igual, tanto los productivos como los reproductivos.La creencia que las mujeres por hecho de serlo, pueden ser agredidas.
El valor de la no violencia en la gestión de conflictosEl modelo tradicional de masculinidad y feminidad.
El valor del amor en igualdad.

 


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