Zona chilanga | El héroe discreto

Zona chilanga | El héroe discreto

Compartir:

“Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener”, le había dicho a Felícito su padre. Éste creció bajo esa máxima y así fue como hizo frente a la advertencia de los chantajistas. “Señor Yanaqué: que a su empresa de Transportes Nirihualá le vaya tan bien es un orgullo para Piura y los piuranos. Pero también un riesgo, pues toda empresa exitosa está expuesta a sufrir depredación y vandalismo de los resentidos…Pero no se preocupe, nuestra organización se encargará de protegerlo…Nuestra remuneración por este trabajo será 500 dólares al mes (una modestia para su patrimonio, como lo ve)…Todo este debe quedar entre nosotros. Dios guarde a usted”

Apenas empecé a leer y pensé que se trataba de un hecho ocurrido en cualquier ciudad mexicana, pero no. ¿Alguna ciudad latinoamericana se libra de las prácticas de extorsión? Vargas Llosa nos muestra que no en El héroe discreto; una historia cargada de angustia, desarrollada en Perú. Un extorsionador anónimo tiene por costumbre firmar la carta de su víctima con una arañita. Una novela llena de intriga y humor que narra la vida del transportista Felícito Yanaqué y del empresario Ismael Carrera.

Dos historias paralelas llenas de personajes secundarios que acompañan la vida del chaparrito y honorable Felícito y del octogenario y justo Ismael. La vida de dos hombres que transcurre en ciudades distintas pero ambas en el mismo Perú. Éstos nunca llegan a conocerse, pero a mitad de la trama, cuando las tragedias han perturbado sus vidas, la viuda de Ismael resulta ser la cuñada de Felícito y así es como las existencias de Armida y Gertrudis van redondeando la historia.

Una amenaza que lo vuelve heroico ante los ojos de los piuranos y que altera los ánimos de los delincuentes. Pero gracias a eso, Felícito descubre una verdad que lo había angustiado toda su vida, aunque también sufre el peor de los desencantos. Un chaparrito con una voluntad de acero que todas las mañanas empieza su día con media hora de Qi Gong; ejercicios que le enseñó el chino Lau para ayudarlo a encontrar su centro.

Por otro lado Ismael tiene dos hijos holgazanes que desean verlo muerto. Dolido por la avaricia de sus gemelos, Ismael toma acción y en secreto se casa con su sirvienta, Armida, a quien le lleva un montón de años. Los gemelos en venganza inician un juicio alegando que su padre padece de sus facultades mentales. Con una larga luna de miel por Europa, Armida se convierte en toda una dama y en su única heredera. Mientras la vida de Felícito se debate ante las constantes amenazas de sus chantajistas a quienes juró, públicamente por el periódico, no darles un solo peso, así maten lo que él más quiere que es a Mabelita, su secretaria.

Los despiadados gemelos entorpecen la jubilación de Rodrigo, el empleado de toda la confianza de Ismael y testigo de su boda secreta, por lo que éste y su esposa Lucrecia posponen su añorado viaje a Europa. Aclarado todo y una vez en el avión, Rodrigo se llevará el peor disgusto de su vida. Una vez más Fonchito, su hijo, le hará sentir que el diablo los acompaña.

Una muerte inesperada. Una santera mulata que tiene inspiraciones. Un adolescente que sostiene pláticas con un fantasma. Un hijo de siete leches que recibe el castigo de su padrastro. Unos gemelos ignorantes y malvados. Una madre que fue prostituida en su infancia por su propia madre. Dos agentes de la policía que persiguen a la arañita. Un transportista que vivió con el ejemplo de su pobre padre y un pueblo que no deja de mostrar escenarios, costumbres, climas, hábitos, secretos. Todos ellos juntos en El héroe discreto de Vargas Llosa para dar, una vez más una, una historia de fácil lectura y humorísticas reflexiones.

Nada mejor que celebrar al escritor que leyendo su obra; 83 años cumple en marzo Vargas Llosa; lo celebro con El héroe discreto

Comentarios: majuliahl@gmail.com

 


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: