Letras sustentables | Calidad y cantidad de agua en Sinaloa: la tierra de los once ríos

Letras sustentables | Calidad y cantidad de agua en Sinaloa: la tierra de los once ríos

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Cuando hablamos de la abundancia en nuestras cosechas y la riqueza de nuestros fértiles valles, forzosamente tenemos que asociarla al recurso agua, su extensa infraestructura agrícola, y sus once ríos; sin embargo, en los últimos años se han presentado problemas recurrentes en el abasto del vital líquido.

Hoy debemos de ser cautos con este recurso natural, pues tanto la calidad como la cantidad, vienen a la baja en la gran mayoría de los ríos que corren por la entidad. Indudablemente el agua ya no es el recurso natural renovable que pensábamos con anterioridad, debido a que ya se han presentado eventos de escasez del vital líquido en la entidad y los cauces de ríos y arroyos se ven más secos cada día. Valorar cuáles son las consecuencias para el Estado es, sin duda alguna, un ejercicio que eventualmente tendremos que hacer todos: sociedad y gobierno.

Imaginemos a nuestra entidad sin agua, ¿qué sería de la economía sinaloense apartada de la vasta red hidráulica?, o peor aún, sufriendo desabastos más recurrentes del vital líquido, tanto en el sector productivo como en el urbano. Sinaloa requiere de políticas públicas que permitan recuperar el abasto de agua, tanto en su cantidad como en su calidad,

Facilitar esquemas que lleven a un abasto apropiado de agua, en donde se sume la sociedad civil, tendrá como resultado un mejor entorno ambiental, pero para ello se requiere el implementar medidas conducentes para la protección y conservación de los recursos naturales.

En la Agenda Ambiental para el Desarrollo Sustentable en el Estado de Sinaloa del Consejo Ciudadano de Ecología (2014) se pone el dedo en la llaga al afirmar que se carece de “una cultura para el correcto aprovechamiento” del agua; pues a pesar de los vastos recursos hídricos, que se traducen en once presas, más las dos en construcción en el sur de la entidad, que acumulan más de 17 millones de metros cúbicos de agua, la disponibilidad y uso eficiente del agua es ya un problema, que deriva en una mayor presión y contaminación.

Los usos del agua son variados, pero se estima que el 94 por ciento es destinado a la agricultura, por lo que este sector juega un papel preponderante en su conservación y aprovechamiento; el resto es utilizado por la industria y para el consumo humano. Invariablemente se tiene que trabajar en el sector agrícola para evitar desperdicios, contaminación, en general, en su uso racional, pero sobretodo en su conservación.

Cuidar es la clave, pero conservar es la solución. Invertir en la conservación de los recursos naturales es un excelente negocio, en primer lugar porque la conservación de los recursos naturales es un bien común, el beneficio que trae consigo es para la comuna y en el marco de la comuna es en donde la sociedad gana.

Diversos estudios, proyectos y ejemplos en donde un manejo integrado de cuencas puede garantizar un abasto permanente de agua en cantidad y calidad se encuentran en abundancia y para muestra un botón. Aquí en Sinaloa, en la región de Monte Mojino, municipios de Concordia y El Rosario, se han realizado estudios que demuestran que la conservación de las más de 200 mil hectáreas del polígono propuesto como Área Natural Protegida tiene mayor capacidad de absorción de agua en sus bosques y cañadas que la Presa Picachos que se construye en la misma zona.

Dada la magnitud de la obra, el costo total de 2,8 mil quinientos millones de pesos ya ha sido rebasado con creces; no dudamos del beneficio social y económico que traerá para la zona sur del Estado, en donde se incorporarán más de 25 mil hectáreas para el riego agrícola, abasto de agua a los municipios de Mazatlán y Rosario, además de otros beneficios, con el embalse de 3.2 millones de metros cúbicos. El otro lado de la moneda: la conservación de 200 mil hectáreas en Monte Mojino, con un presupuesto de 100 millones de pesos generaría empleos temporales, opciones productivas sustentables, conservación de suelos, además de agua de calidad y a un menor costo; esto equivale a una captación de 4.1 millones de metros cúbicos, o 1.2 veces el volumen de la presa Picachos.

Señalando lo que establece esta Organización de la Sociedad Civil: “La prosperidad y salud de las familias (del sur) de Sinaloa dependen de que tengamos abundante agua limpia para satisfacer las necesidades de nuestra sociedad y economía. En este momento, estamos perdiendo la posibilidad de satisfacer la demanda de abundante agua limpia, lo que pone en peligro el futuro y la salud de nuestros hijos” (https://www.conselva.org/).

Esto al final del día es sentido común y no incluimos en la ecuación factores externos como el Cambio Climático, que cada vez es más recurrente y debemos de aprender a vivir en este nuevo escenario.


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