“Hay mucho integrante del viejo régimen camuflado en el gobierno de AMLO” | Entrevista a Imelda Castro Castro

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Los temas pendientes del Senado, la falta de estructura de Morena en los estados y el actuar de los diputados locales, así como sus aspiraciones políticas de cara al 2021, es un poco de lo que nos cuenta la senadora Imelda Castro Castro.

A pocos días de brindar su primer informe legislativo junto a Ruben Rocha Moya, la senadora morenista, Imelda Castro Castro, nos recibe en su oficina de gestoría en Culiacán.

La legisladora federal se muestra de buen animo y satisfecha de la rendición de cuentas ofrecida días atrás a los sinaloenses. Esto a pesar de las no pocas críticas que calificaron dicho informe de otro evento más al estilo del viejo PRI.

A estas responde señalando que un evento al estilo priista hubiera requerido, sí o sí, el acarreo de cientos de personas a través de decenas de camiones. Muy al contrario, añade, el informe fue conjunto, no se llevó a nadie y se desarrolló en un espacio que no rebasa las mil personas de capacidad

Habla también sobre el actuar de la bancada de Morena en Sinaloa, a quienes avisa, son observados desde el partido y añade también algunos comentarios sobre la falta de estructura de este en Sinaloa. “No solo es Sinaloa el estado que tiene abandonada la dirigencia nacional, es todo el país”, declara.

No le saca, dice, ni a la posibilidad de presidir el Senado durante su segundo año de funciones; ni a la posibilidad de buscar una candidatura para el gobierno de Sinaloa de cara al 2021. De esto último, añade, se definirá a finales de este o principios del próximo año.

¿Qué responde ante las críticas sobre su primer informe de labores legislativas?

Es un evento que está marcado en la Constitución. La ley electoral nos habla de cómo deben ser los informes, de la divulgación de los días anteriores y los días posteriores. Está en el marco de las dos leyes orgánicas, la del congreso general en el Congreso de la Unión y la del Senado de la República.

Entonces hay un respaldo y una obligación constitucional legal para que nosotros tengamos por única vez en el año un evento de esta naturaleza.

Yo en particular como senadora las estoy reflexionando. Sin embargo esas críticas no tienen mucha razón porque no trasladamos a ningún ciudadano.

Es decir, si hubiéramos querido hacer un evento al estilo priista hubiéramos contratado muchos camiones y no lo hubiéramos hecho ahí donde la capacidad rebasa apenas las mil personas.

Esa es la opinión que yo tengo sobre el informe.

¿Habrá acciones de su parte a favor de la UAS y la comunidad LGBT como temas que mencionó en su mensaje?

Son dos temas de la coyuntura en Sinaloa. Un informe legislativo no puede tampoco omitir los temas de la coyuntura en el momento en que se da. El entorno no se puede omitir nunca.

Hoy que por primera vez llega un gobierno de izquierda y estamos nosotros en la máxima tribuna del país, que es el Senado, es importante que los sinaloenses y los universitarios sepan que nuestro compromiso con la universidad sigue siendo el mismo: defender la autonomía de la universidad o defender, vamos a decir, las autonomías de la universidad.

Porque hay de autonomías a autonomías. La autonomía respecto al gobierno debe mantenerse; la autonomía respecto a los partidos políticos, debe haber ese tipo de autonomía en la universidad; la autonomía respecto a los personajes de la política, de todos colores, debe mantenerse.

¿Por qué? Porque la universidad es, la palabra lo dice, universidad habla de universo, habla de la universalidad de las ideas y de las corrientes filosóficas y políticas. La universidad no puede ser patrimonio de nadie en particular, ni de un gobierno, ni de un partido ni de una persona.

Es el espacio donde se construye ciencia para dar respuestas a la sociedad. Eso es lo que yo traté de decir.

Y en el tema de la diversidad estamos en contra de todos los tipos de discriminación, porque discriminar a las personas que son de la diversidad no solo es un tema sexual, es un tema de seguridad social.

Es decir, si tú les niegas como Congreso del Estado el matrimonio igualitario, no es un tema de casarse solamente, no. Es el derecho a la vivienda, el derecho a la herencia, a las pensiones por viudez. Es decir, a todo un esquema de derechos que tenemos todos los demás, ¿por qué no los van a tener?

También mencionó la necesidad de ‘desmontar las estructuras políticas del viejo régimen’ ¿Ve que a un año del triunfo de Andrés Manuel se ha iniciado este ejercicio?

Desde el legislativo nosotros hemos tomado decisiones de reformas constitucionales, legales y de nuevas leyes de nombramientos que en verdad lo que hacen es apoyar al presidente para darle todo un andamiaje jurídico legislativo para que el puedo justamente avanzar hacia un nuevo régimen político.

Yo le llamo: hacia un estado de bienestar y de derechos. ¿Por qué? Porque este no es un cambio de gobierno; ósea, este no debe ser una alternancia porque la alternancia ya la vivimos.

Los mexicanos lo que quieren es un nuevo régimen político y el nuevo régimen político implica dejar atrás, desmontar, las viejas estructuras pero también las viejas conductas políticas, las mismas formas. Es decir, ver a la política no solo como una parafernalia, sino con las mismas prácticas viejas.

Entonces si nosotros no dejamos atrás esas prácticas tanto en el legislativo como en las políticas públicas pues entonces en las relaciones de la política no va a haber cambio.

Y eso, a un año de la actividad legislativa y a 7 meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador evidentemente que no están los grandes cambios. Es muy poco tiempo, hay muchas resistencias y hay mucho integrante del viejo régimen en las viejas estructuras camuflado en el gobierno de Andrés Manuel. Eso está claro.

Es decir, en el gobierno todavía no se desmontan esas viejas estructuras porque tampoco se puede hacer eso de la noche a la mañana y algunos que son de izquierda radical quieren que eso se haga en los primeros seis meses y otros quieren respuestas a problemas que se incubaron dentro de siete y ocho décadas.

Entonces van más o menos despacio los cambios en la política pública, pero no tengo la menor duda que vamos hacia un cambio de régimen político.

¿Cuál es la situación con los recursos federales? ¿Tiene que ver con esto que menciona sobre desmontar las viejas estructuras?

Hay que recordar que las participaciones federales están en función de la recaudación que haga cada estado.

Es decir, tenemos una ley de coordinación fiscal que no se ha modificado. Entonces, ¿por qué dicen que hay menos dinero para el Gobierno del Estado y para los municipios?

No puede haber. No puede haber ni más ni menos que no tenga que ver con la recaudación que hacen. Primero.

Segundo. El Gobierno del Estado lo que tiene que entender también es que las partidas que se les dan las tienen que comprobar.

Tercero. Hay una política nueva que tiene muchas resistencias obviamente, que es eliminar los intermediarios. Seguramente esto les está molestando mucho a los gobiernos de los estados.

Y por último. Los recursos que les van a llegar a Sinaloa no solo son de participaciones federales. Van a llegar recursos a proyectos estratégicos como las dos presas por ejemplo. Como el drenaje pluvial de la ciudad de Los Mochis.

Vienen recursos adicionales para los grandes proyectos de desarrollo a Sinaloa, pero van a llegar de manera directa y cuando se comprueben los recursos por parte de Gobierno del Estado se les van a dar los demás.

A la presa Picachos, por ejemplo, en este momento hay 200 millones de pesos en las arcas de Hacienda que están etiquetados para Sinaloa y para sus presas. ¿Por qué no se los han bajado a estas alturas? Porque el Gobierno del Estado no ha comprobado lo que ya le dieron.

Entonces no es cierto que Sinaloa vaya a recibir menos dinero durante este año.

Es hora de que no se forma una estructura de Morena en Sinaloa, ¿qué pasa a nivel partidista? ¿Faltan liderazgos? ¿Faltan figuras? ¿Qué es lo que pasa ahí?

Quiero decirte que el ser Senadora de la Republica me ha permitido entender que no solo es Sinaloa el estado que tiene abandonada la dirigencia nacional, es todo el país.

Por otro lado, en abono a la dirigencia, diría que se han concentrado sobre todo en elecciones. Ya terminaron las elecciones, tenemos un mes que terminaron y ahora la nueva etapa de la dirigencia de Morena es la renovación de la dirigencia nacional y de los estados, que tiene que quedar en el mes de noviembre por estatuto.

A la dirección actual no le veo yo posibilidades de que pueda levantar las estructuras que debe de tener. ¿Cuáles son sus consecuencias en el caso de Sinaloa?

Pues muy sencillo. Te pongo el ejemplo: procesan a los diputados que votaron en contra de quitarle la inconstitucionalidad al matrimonio igualitario en Sinaloa y resulta que la dirección nacional nunca se sentó con la fracción parlamentaria a decirles “este es su programa, ¿Cómo van?”. Ah pero se equivocan los compañeros, toman decisiones erróneas y vienen y los sancionan.

Eso habla muy mal de la conducción política de Morena.

Con su experiencia como diputada local, ¿qué rescata del actuar de la 63 Legislatura en Sinaloa?

Bueno, para empezar hemos inaugurado en Sinaloa un verdadero contrapeso de los dos poderes, del Ejecutivo y del Legislativo. Para mí eso es una gran ganancia para la democracia y para los sinaloenses.

Es decir, ya el Congreso del Estado no es oficialía de partes, como antes que los gobernadores en turno enviaron las iniciativas, enviaban el presupuesto, enviaban todas las comunicaciones y era cosa nada más que se recibieran y se aprobaran sin mayor problema.

Esa es la gran ganancia que tenemos.

Con el precedente de la no aprobación del matrimonio igualitario se dice que la bancada de Morena se rompió y que va a ser difícil cumplir con su programa en lo sucesivo, ¿usted cree que va a ser así? ¿Ve un resquebrajamiento en la bancada de Morena en Sinaloa?

Pues mira, en realidad Morena no es como ningún otro partido que fue mayoría, no es monolítica. Hay diferencias, hay posturas distintas; sin embargo yo no veo resquebrajada a Morena en su fracción parlamentaria. Veo diferencias que se pueden resolver en el mediano plazo pero con la intervención de la dirección de Morena.

Es decir, si un diputado, dos, tres, cuatro de Morena votan una vez por la postura del gobernador y del PRI y al tiempo vuelven a votar por las posturas del gobernador y del PRI, y otra vez, pues es como ese dicho que dice “que si camina como pato, si vuela como pato, si nada como pato, pues es pato”. Esa es la observación que muchos de nosotros estamos teniendo.

Estamos observando cómo votan nuestros diputados locales y si es un tema de una relación perversa que tiene el gobernador con ellos o el PRI, o en realidad es un tema de convicciones.

Porque por encima de esas dos cosas, de convicciones religiosas, de principios, de valores y de compromisos que algunos puedan tener con el gobernador, nada de eso cuenta cuando tienen un compromiso y un programa que cumplir.

Entonces me parece que se va a saber rápidamente si se pueden rescatar varios de los diputados que han votado en contra de la mayoría de Morena y yo tengo la confianza que el diálogo va a ayudar muchísimo a rescatar a varios de los compañeros.

¿Qué viene para Morena en el Senado?

Hay una agenda combinada digamos. Por un lado, ese 10% o 15% de la agenda del presidente que falta discutir en el Senado. Por ejemplo revocación de mandato y consulta popular.

Tenemos hasta el mes de septiembre para cumplir con el mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para regular la cannabis; luego tenemos varias leyes secundarias en materia educativa que son producto de la reforma nacional que tenemos también que sacarlas adelante a más tardar el mes de septiembre; tenemos ahí dentro de ese paquete la Ley General de Ciencia y Tecnología, tiene hasta el 2020 como plazo máximo; y hay una propuesta de la SEP y del Conacyt para que saquemos ya la Ley de Ciencia y Tecnología.

Entonces esos son algunos de los temas que vamos a sacar en próximos meses.

En la carrera por el 2021… ¿Usted tiene la aspiración de llegar a la gubernatura? Y por otro lado, se habla también que pudiera ser elegida para presidir el Senado de la República.

En el tema del 21 siempre he comentado y hoy lo ratifico que no es mi tema. Es decir, no es mi preocupación y no es tampoco mi ocupación en estos meses.

Yo probablemente a finales de este año o a principios del 2020, te puedo adelantar que hasta entonces tendré una postura de si participo o no participo buscando una candidatura o una precandidatura para el 2021.

Con mucha sinceridad hoy estoy muy enfocada en el trabajo del Senado, y a propósito de ello, el que se me mencione dentro de tres o más compañeras aspirantes para mí es un privilegio. Es un honor que lo hagan, es una mención que agradezco muchísimo; francamente no sé de donde salió porque yo nunca he aspirado a presidir la Mesa directiva.

Obviamente sería un honor para mí ser presidenta de la Mesa Directiva pero voy a acatar lo que el grupo parlamentario decida.

Imelda Castro no le saca…

No, claro que no porque me gusta mucho el tema parlamentario. Creo que haber sido diputada en dos ocasiones acá en Sinaloa pues si me ha dado la capacidad, las tablas para poder presidir la Mesa Directiva.

Y en el caso de la carrera a la gubernatura, ¿tampoco le saca en pasar de lo legislativo a lo ejecutivo?

Eh… repito, me gusta mucho más lo parlamentario. Si a mí me pusieran a escoger entre una cosa y otra siempre voy a escoger lo legislativo.

Pero también debo de reconocer que si estamos participando en estos niveles, porque la gente nos dio un mandato, porque estamos representando a Sinaloa en el pacto federal, creo que es una irresponsabilidad no valorar la posibilidad de en un momento dado poder ser candidata o precandidata a la gubernatura.

¿Ese sería el principal factor a tomar en cuenta?

Sí. No es tiempo ahora pero en su momento sí lo voy a pensar, voy a tomar una decisión porque eso es tener responsabilidad política, sobre todo en los nuevos tiempos que estamos viviendo.

Si Sinaloa está preparado para que una mujer pueda ser gobernadora dentro de dos años, pues creo que es importante que se valore esa posibilidad; pero yo no soy esa persona que en primer lugar lo debe valorar, sino que es la ciudadanía, es la gente.

¿De qué sirve que yo quiera si la gente no me ve como tal, si yo no estoy preparada para gobernar un estado?

Y preparada no es un tema de capacidad, sino es un tema de que la gente te quiera pues, que la gente diga: “debe haber una mujer y debe ser Imelda”.

En ese momento vamos a tomar la decisión, es decir con encuestas, con mediciones, con mucho diálogo con la gente de Sinaloa. No así con los grupos de poder.

O sea, pensar en una gubernatura para responderle a grupos de poder, es lo mismo que ha habido siempre. Eso no me interesa.

En esa perspectiva yo no iría nunca, aunque me regalaran la gubernatura no la tomaría. Para seguir haciendo lo mismo no.

¿Cómo ha visto usted que la gente responde al actuar de Morena durante este año?

Yo tengo mi percepción personal de que las cosas van muy bien, pero tengo que hablar con datos duros.

Primero el nivel de popularidad que tiene el presidente de la república: En este momento más del 60% de los mexicanos lo respaldan.

Por eso creo que le está yendo bien a México porque la gente lo está aceptando más de lo que lo aceptaron en las urnas. Hoy tiene un puntaje más alto.

Y el otro dato duro es la elección de los nueve estados de la República en donde Morena se llevó la gran mayoría y dos gubernaturas que estaban en manos del PAN las gana Morena.

Entonces para mí las cosas van bien en el país a pesar de que apenas van 7 meses de gobierno.

 


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