La nuevas leyes secundarias y los supervisores escolares | El análisis de Ángel Leyva Murguía

La nuevas leyes secundarias y los supervisores escolares | El análisis de Ángel Leyva Murguía

Compartir:

Cada día está más próxima la discusión y aprobación de las leyes secundarias que establecerán de qué manera se guiará la educación del país, pues hablar de la Ley General de Educación, el Sistema para la Carrera de las Maestras y Maestros y el Organismo para la Mejora Continua de la Educación no es un asunto menor.

En esta discusión quiero plantear un tema de gran trascendencia que no puede ser dejado de lado, debido a su importancia como elemento estratégico que representa el vínculo entre los centros escolares y la autoridad educativa, que facilita las actividades colectivas de la comunidad escolar y apoya su transformación para impulsar el derecho a aprender. Me refiero a los supervisores escolares.

La relevancia de este actor educativo se debe a que tienen funciones administrativas y pedagógicas tales como: brindar apoyo, mediación, asesoría, acompañamiento, vincularse con las escuelas y la autoridad educativa e informar a los centros escolares de las decisiones tomadas por el centro y viceversa. También tiene atribuciones de carácter normativo, pues se encarga de hacer llegar la información de la autoridad a las escuelas.

Sin embargo, aunque los supervisores escolares tienen un espacio estratégico en la educación, no se les ha dado la importancia que requieren como impulsores de la red de apoyo en las escuelas.  Son múltiples los problemas que se han enfrentado, por ejemplo, la discrepancia entre las funciones de control y apoyo, ya que deben brindar asesoría y acompañamiento en las escuelas y, por el otro, deben asegurarse de que la normatividad establecida desde el nivel central se cumpla. Asimismo enfrentan la falta de información que les permita tomar mejores decisiones, aunado a la carencia de formación continua adecuada, rendición de cuentas al sindicato y ausencia de programas enfocados en la gestión escolar.

Con las reformas legales y constitucionales de 2013, se establecieron concursos de promoción para supervisores con perfiles, parámetros e indicadores que sustituyeron el mecanismo de escalafón magisterial. Asimismo, los cambios al marco normativo impulsaron enfoques basados en el apoyo y acompañamiento cercano a las escuelas para responder a las necesidades del contexto. A este esquema planteado se le denominó Servicio de Asistencia Técnica a la Escuela (SATE), y además de formalizar las funciones de asesoría del supervisor, se reconoció la figura de los asesores técnico-pedagógicos

Sin embargo, esto tampoco logró transformar la supervisión escolar, ya que este sistema avanzó lentamente, con limites y dificultades para su integración, al punto de que algunos docentes y directivos en Sinaloa no conocían de qué trataba el SATE.

Las leyes secundarias deben ser una base sólida para que cada escuela cuente con el acompañamiento escolar que necesita para consolidarse como comunidades de aprendizaje, y en el que los supervisores desempeñan un papel fundamental. Es preciso establecer claramente las responsabilidades de cada uno de los actores educativos y que todos asumamos el papel que nos corresponde para hacer que la función del acompañamiento escolar se vea fortalecido y materializado en la realidad.

 

SOBRE AL AUTOR

Ángel Leyva Murguía es director general en Mexicanos Primero Sinaloa.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: