En Escena | Obed Noriega: Hacer música sin prejuicios

En Escena | Obed Noriega: Hacer música sin prejuicios

Una de las principales cualidades que Obed mantiene en su música, es esa facilidad con la que brinca de género a género, mezclando su propia amalgama de sonidos.

¿Sueles ser de esas personas que les gusta la variedad de géneros musicales?, Deberías conocer a Obed Noriega, un músico culichi quien actualmente se encuentra creando su propio vocabulario musical inspirado en un sinfín de artistas tan variados como la amalgama de sonidos que gesta desde su mente.

En entrevista para ESPEJO, Obed Noriega nos cuenta un poco de su introducción a la música, su estilo de composición y de cómo se dio cuenta que este es el estandarte con la que ha decidido vivir su vida.

-¿Cuáles fueron tus primeros pasos en la música?

“Mis primeros pasos en la música son en la parroquia de mi colonia. Yo nací acá en Culiacán y vivía en el Rincón del Valle. Ahí empiezo a tocar pandero, más bien hacer ruido, no creo que fuera demasiado musical, fueron los primeros pasos pero sí creo que la iglesia me formó musicalmente, en muchos sentidos”.

-¿Qué fue lo que te orilló directamente a que tu dijeras: ‘Necesito hacer mi música’?

“Creo que cuando yo empecé a hacer mi música fue un poco inconsciente ese hecho. Me invitó mi amigo Gerardo Meza Galindo, en ese tiempo lo conocía de ahí del Pisi, del centro de idiomas y él me invita a formar una banda, como que empiezo a componer sin saberlo, sin consciencia de que estaba haciendo canciones pues sólo estaba tocando y pasándola bien con mis amigos en una banda que se llamó Venus Band.

-¿Cómo te das cuenta que es a esto a lo que te quieres dedicar?

“Yo realmente pienso al principio de mi adolescencia en dedicarme a la escritura, a la literatura. Siempre me llamó mucho la atención escribir, hacer cuentos, de hecho he publicado por ahí una plaquette (Primera epístola en editorial Simiente)”.

“Todavía sigo escribiendo y tal, pero creo que la música estuvo tan cerca siempre que no la vi como una opción profesional hasta que terminé la carrera, me fui a vivir a México, estudié literatura allá y apenas hace 3 años me dio tiempo para ver en ella una opción profesional”.

“Yo creo que esa fue tal vez una de las limitantes para que mi banda de la adolescencia no llegara más allá, porque vivíamos mucho en el romanticismo de hacer canciones, de vibrar chido con tus compas y tocar, hacer lo que te gusta pero nunca dimos ese paso, nunca tuvimos la visión como para verlo como profesional”.

-¿Cómo definirías a Obed Noriega en la música?

“Mis áreas de interés en este momento de mi carrera en sí es la apropiación cultural y la apropiación de otras músicas, la integración de mis influencias en una síntesis”.

“Realmente ahorita aparte de mi proyecto de solista como Obed Noriega, el cual está en Spotify y en las redes sociales, también le estoy dando a mi banda que tengo allá en el D.F. Se llama Amigos en Común, ahorita nada más tenemos una canción en las redes que se llama Niña y tiene su video, pero estamos por sacar ahorita otra rolita que se llama Barrio, ligando a la apropiación que les decía, habla de Culiacán y la formé haciendo un collage de otras canciones”.

“Yo realmente no creo, o no tengo mucho estima por el rollo de la originalidad en la composición, pienso que es más bien una idealización o una aspiración el ser original que ya no va acorde a nuestra época”.

-Tus canciones tienen muchos modismos, ¿por qué?

“Para mí el lenguaje de la canción es un lenguaje muy cercano al habla cotidiana, al habla coloquial. Fíjate, qué interesante que escritores, literatos, intelectuales, traten de imitar en sus novelas el habla del pueblo y no siempre les sale, a veces dices ‘esto está super acartonado’, o en una serie que ves de Sinaloa, dices: ‘No mames, así no hablan allá, wey,’, como que el guionista era de Oaxaca, ¿o qué pedo?”.

“Entonces, siento que es una cualidad de la canción y es una cualidad de los narcocorridos esa naturalidad con la que se expresan como si estuvieran hablando. Entonces sí, la búsqueda por lo coloquial es consciente, por decir vamos a meter aquí una palabra que sea: ‘qué mal trip’, no sé, verme como hablo yo reflejado en las canciones y ya”.

-¿Podrías atribuirle esta naturalidad al que hayas sido originario de aquí de Sinaloa?

“Yo pienso que el lenguaje coloquial en todos lados se da y en todos lados hay que tener un dominio y un conocimiento de la jerga, de la forma de hablar. Entonces no, no creo que ser de Sinaloa me haya dado algo especial pero definitivamente mi grupo de amigos sí, a veces ni siquiera es algo regional. Hablamos como Sinaloenses pero también somos jóvenes, tenemos ciertos términos que tal vez cuando seamos viejitos vayan a estar desactualizados: ‘qué mal trip’, ¿de qué época es este cabrón?’”.

-¿Hacia dónde va tu proyecto ahora mismo?

“Este año me gustaría cerrarlo con una gira, al menos unas 5 o 6 ciudades, ir a Tijuana que de allá es el productor del disco de Amigos en Común que estamos sacando por sencillos, se llama Omar Córdova y tiene su banda que se llama Ramona. También se los recomiendo mucho”.

“Donde haya facilidad para poner ahí, echar el rock, ahí estaremos, yo creo que es uno de los planes primordiales antes de que se acabe el año y claro terminar el EP que son 4 canciones en total de las cuales aún sólo hay una online, pero en los próximos meses saldrá completo”.

¿Qué mensaje les tienes a los futuros músicos/creadores/artistas?

“El mensaje que me gustaría transmitir es un mensaje de comunidad musical. Yo les diría… no sé, que vean la época que estamos viviendo y que vean cómo todo ya está revuelto y que traten de no ser reduccionistas o segregarios en su concepción musical”

“Yo les diría, ábranse al narcocorrido, escúchenlo si nacieron acá, no se cierren, dejen que fluya la cultura en ustedes, siento que muchos rockeros en Culiacán le dan la espalda a su tradición, a sus raíces musicales por así decirlo”.

“Los prejuicios nunca han contribuido, no se cierren al reggaetón, hagan un disco de reggaetón, de trap si pueden, yo lo voy a intentar también. Las formas puristas de pensar están bien porque resguardan cierta tradición pero ¿qué afán es ese de que no haya transformación?, al final la transformación es inevitable pues no van a poder detenerla mucho tiempo entonces no sean puristas perreen y ya”.


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