Morena, RSP o PM: ¿dónde pondrá Quirino a su candidato? | El análisis de Alejandro Luna

Morena, RSP o PM: ¿dónde pondrá Quirino a su candidato? | El análisis de Alejandro Luna

Compartir:

 

El SNTE ha sido el ejército electoral más eficaz que ha existido en México. Desde su creación, a mediados del siglo pasado, ha hecho ganar a doce de los últimos trece presidentes de la república, incluyendo a los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón.  En el periodo de Ávila Camacho, el SNTE comprometió su apoyo con “el cachorro de la revolución” Miguel Alemán Valdés, obteniendo en retribución importantes posiciones en el gobierno, sobre todo en la SEP. Desde entonces, el sindicato de maestros apoyó a todos los candidatos presidenciales del PRI en el siglo pasado, incluyendo (formalmente) a Francisco Labastida en el 2000, aunque de última hora la lideresa magisterial Elba Esther Gordillo dio la orden de votar por Vicente Fox.

Desde sus inicios, la fuerza electoral del SNTE radicaba en el prestigio y la capacidad de influencia de los maestros en los padres de familia y las comunidades. La demanda revolucionaria convertida en postulado constitucional que obligaba al Estado a dar educación básica a todos los mexicanos había permitido crear una extensa red de escuelas básicas que llegaba hasta las comunidades rurales más apartadas. En cada comunidad una escuela, en cada escuela un maestro y en cada maestro un promotor electoral.

La estructura, la organización y la capacidad de influencia de los maestros en la población, mayoritariamente rural, era tan eficaz en las campañas y tan confiable en los resultados electorales, que el sindicato podía pedir y obtener cualquier posición dentro del gobierno, acumulando cada vez más poder con cada elección presidencial y en cada elección estatal, que prácticamente se apropió de la SEP y de las secretarías de educación en los estados.

El poder político acumulado por el SNTE a través de regidurías, alcaldías, diputaciones locales, federales, senadurías, gubernaturas y relevantes puestos en las estructuras de gobierno y principalmente en toda la estructura operativa de la SEP, empoderó de tal manera a sus dirigentes que cambiaron su esencia sindicalista de defensa laboral por una de operadores político electorales capaces de poner de rodillas a cualquier gobernante.

Y a pesar de que en el 2018 los líderes del SNTE perdieron, por primera vez en su historia, una elección presidencial, queda claro que la principal causa de su derrota no fue un mal candidato, sino el desprendimiento de sus bases magisteriales, que votaron masivamente por el candidato ganador, por lo que la única derrota electoral del SNTE, en una elección presidencial,  no desmerece su experiencia, capacidad de organización, promoción del voto y representación electoral, sobre todo si las dirigencias se reencuentran con sus bases, de ahí que cualquier candidato que aspire a participar en una elección constitucional está obligado a tomar en cuenta al magisterio, si desea tener éxito.

El poder electoral del magisterio es tal que, aún dividido, estará con el candidato a gobernador que gane en el 2021 en Sinaloa. Por un lado, aparece el senador Rubén Rocha, vinculado a Ricardo Monreal, apadrinando al profesor Carlos Rea Camacho, destacado morenista, militante de la CNTE y aspirante a la dirigencia de la sección 27. Rea como dirigente de la sección 27 del SNTE no podría permanecer al margen en una campaña electoral para gobernador de Sinaloa, especialmente si su padrino es candidato a gobernador. Y no hay duda de que movilizará todos sus recursos para hacer ganar a su candidato, incluyendo hacer lo necesario para hacer perder al adversario.

De otro lado, aparecen el diputado federal petista-morenista Fernando García Hernández y su candidato a la sección 27, Jesús Manuel Carrillo Arredondo, así como Jaime Quiñónez y su candidato Sergio Campa, de Maestros por México, asociados a Redes Sociales Progresistas, que dirige localmente Gerardo Vargas Landeros, respaldado por Manuel Cárdenas y Fernando González, con el respaldo de la maestra Elba Esther Gordillo.

En este grupo se maneja el nombre de Gerardo Vargas para la gubernatura pero la definición de Elba Esther podría depender de la negociación local. La maestra ha sido la mejor negociadora electoral de los últimos 20 años.  Desde la dirigencia del SNTE influyó en los procesos electorales de todas las gubernaturas de todos los estados y fue determinante en el triunfo presidencial de Vicente Fox y especialmente de Felipe Calderón. Y aunque en el 2018 ya no tenía la dirigencia nacional del SNTE, participó con gente, dinero y estrategia, en la campaña de Andrés Manuel López Obrador.

Y en otro lado, con la representación institucional del SNTE, aparece Edén Inzunza, su candidato Genaro Torrecillas y toda la estructura de la sección 27, respaldada por el dirigente nacional del SNTE, Alfonso Cepeda Salas, quien trabaja en la construcción del nuevo Partido México, que ya prepara sus primeras asambleas estatales con miras a constituirse como partido nacional y participar en las elecciones del 2021.

La elección de dirigentes del SNTE en Sinaloa en el 2020 está inevitablemente vinculada a la elección de gobernador en el 2021. La expresión o grupo que quede en la dirigencia sindical podría ser determinante en la elección del próximo gobernador por lo que los candidatos no se pueden equivocar del grupo con el que harán alianza para la elección del 21.

Por lo pronto, la opción que se observa más clara es la de los morenistas, encabezada por el pre candidato a gobernador Rubén Rocha, en la línea de Ricardo Monreal, y el profesor Carlos Alfonso Rea Camacho, aspirante a dirigir la sección 27 y con fuertes vínculos con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.

Queda claro que Elba Esther Gordillo también presentará opción, tanto para la sección 27 del SNTE como para  gubernatura. Lo que no queda claro aún es quien competirá por la sección. Fernando, Carrillo o Sergio Campa, pues aunque son dos grupos que se distinguen entre sí con mucha claridad: MxM y RSP, ambos son de la maestra Elba Esther y no permitirá que presenten opciones distintas, pues de la fuerza conjunta que utilicen para buscar y ganar la sección 27 dependerá la fuerza que presenten para hacer ganar a su candidato a gobernador, que tampoco queda claro si será Gerardo Vargas, Manuel “el cacho” Cárdenas, su yerno Fernando González, o contratan un externo del gobernador o de empresarios locales para ponerle las siglas de RSP.

La opción menos clara, hasta el momento, es la institucional, pues aunque tienen el respaldo del SNTE nacional, al parecer no hay disposición de acuerdo entre los aspirantes a la dirigencia sindical por lo que esta opción podría salir dividida. Además, su última jugada política fue en favor del PRI y Cepeda tendría que decidir si sigue poniendo sus votos en ese partido, refrendando el compromiso de su jefe Juan Díaz con Peña Nieto, o se vuelca con su ejército electoral para favorecer a los candidatos de Morena, refrendando su oferta a AMLO de formar, con los maestros, el “ejército intelectual” de la 4T.

¿Con quien jugará Quirino a su candidato en el 21? ¿Buscará una alianza abierta con Morena para tratar de desplazar a Rocha y meter a su candidato bajo las siglas de ese partido? O…ante un eventual rechazo de Morena y el abierto descrédito del PRI ¿contratará al profesional ejército electoral de Elba Esther Gordillo para registrar a su candidato bajo las siglas de RSP? O se mantendrá del lado de la línea institucional del SNTE de Cepeda y Edén y buscará las siglas del Partido México –hoy en gestación–, en una eventual alianza con el PRI, en repetición de la estrategia de su propia campaña, pero sustituyendo al Partido Verde (PVEM), que se fue a Morena, por el Partido México?


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: