Crónica | La negligencia que ahogó a Alejandra

Crónica | La negligencia que ahogó a Alejandra

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La lluvia, el “arroyo” sobre un bulevar, un reporte de vecinos no atendido, el Ayuntamiento que no acudió a tapar ese hoyo que estaba sobre la entrada de un colector pluvial, la muerte de una menor en Culiacán. Una serie de sucesos que se fueron encadenando hasta culminar con el deceso de Alejandra…

“Lo primero que van a ver es el cráneo…”

Eso dijo Miguel Torres Ponce, instructor de buceo de la Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, a los familiares y amigos de Alejandra “N”.

Reiniciaba la búsqueda de la jovencita de 17 años de edad que durante la lluvia del jueves por la tarde había caído al colector pluvial por el bulevar Emiliano Zapata, frente al Metropolitan, en Culiacán.

Eran cerca de las 8:35 horas de este viernes. Los integrantes de los diferentes cuerpos de rescate estaban reunidos a un lado de la capilla de Malverde. Ahí alistaron el operativo, se dividieron los grupos.

“Entre más ojos estemos adentro del agua y por fuera del agua es mejor. Pero con medidas de seguridad: no se metan. No es carrera. Despacito, tranquilo… No confundan una bolsa de basura con un cuerpo. Dios es grande y nos va ayudar. Dios los bendiga y cuídense todos”, dijo Torres Ponce.

Alrededor de 70 personas, entre rescatistas, familiares y amigos, buscaban a Alejandra.

La idea era incursionar por toda la red pluvial desde el punto de succión, recorrer el canal Recursos Hidráulicos (paralelo al Eje Federalismo) adonde tendría que haber desembocado el cuerpo en caso de que ya no estuviera atorado en el ducto.

Tres, cuatro kilómetros en ese intestino pluvial que aún llevaba agua de lluvia. Cinco, seis kilómetros, los que fueran. Hasta Costa Rica. Hasta Eldorado. Todo el día por Alejandra.

La búsqueda de la menor había sido suspendida a las 21:00 horas del mismo jueves por seguridad y falta de luz al interior de la red pluvial.

El mensaje era claro, pero sobre todo punzante y doloroso: no había esperanza.

Se buscaba un cadáver no a una joven con vida.

 

EL COMPORTAMIENTO DE LOS AHOGADOS

Alejandra era delgada. En las imágenes captadas por la cámara de videovigilancia del bulevar Zapata se ve a una jovencita de algunos cincuenta y tantos kilos luchando contra la corriente, contra la succión del agua.

Para esas horas de la mañana, un cuerpo como el de ella, si no estaba sujeto al piso, ya debía flotar.

Los cuerpos con más grasa flotan más rápido; los delgados, por la falta de grasa, suben más lento.

Bajo el agua los ahogados se van parando solos. Por eso la explicación inicial del instructor de buceo: Lo primero que van a ver es el cráneo…

“El cuerpo permanece pegado al piso durante ocho horas. Luego flota… De 24 a 30 horas una persona delgada sale…”, dijo Torres Ponce.

El cadáver de la jovencita llevaba alrededor de 18 horas en el agua.

No pasaron más de 20 minutos cuando vino el reporte. Alejandra había sido encontrada. Sin vida.

 

ES ELLA, ALEJANDRA

El cuerpo había recorrido tres, cuatro kilómetros. Los que fueran.

Rescatistas lo localizaron entre las aguas del canal Recursos Hidráulicos, que va paralelo al Eje Federalismo, justo frente al coto residencial La Paloma, en las inmediaciones de la Sepyc.

Pronto empezaron a llegar familiares, amigos y rescatistas y policías. Era ella. Era Alejandra.

La circulación por el Eje Federalismo fue cerrada. Ahora empezaban las labores de rescate del cadáver.

A la familia y los amigos los atracó el llanto. Bajo la sombra de un nim vinieron los brazos, los lamentos por la pérdida. Bajo la sombra del nim se oyeron voces en lo corto, palabras entre dientes.

Y allá del otro lado del cordón amarillo de la policía dos jovencitas también lloraban abrazándose. Y arribaban más amigos hablando por teléfono, confirmando la muerte de Alejandra.

“Vente por acá cerca de la Sepyc. Por el Eje Federalismo…”

“Aquí estamos. Vamos llegando. Sí, es ella…”

 

POR QUÉ ALEJANDRA NO PUDO

Alejandra no pudo contra el agua. No pudo contra la corriente del arroyo que se formó sobre el Zapata.

Y no pudo porque según los cálculos de especialistas 30 centímetros de agua son suficientes para arrastrar a una persona.

De acuerdo al comandante del cuerpo de Bomberos de Culiacán, Adán Sinagawa Araujo, la fuerza del agua es mucho más que la fuerza de un ser humano.

Y da un dato de más miedo: entre 50 y 60 centímetros de agua se llevan hasta un vehículo.

A eso se enfrentó Alejandra. Contra eso luchó infructuosamente.

 

“LA BOCATORMENTA” Y LAS RESPUESTAS

El “hoyo” por donde cayó Alejandra estaba sobre una “bocatormenta” averiada. “Bocatormenta”, ese el nombre técnico con el que se le conoce a esta obra que conecta a los colectores pluviales.

Es una losa de cemento que se levanta y se le coloca rejillas. La losa estaba rota y por ahí se fue el cuerpo de la menor hacia el interior del colector pluvial.

¿Qué provocó que la “bocatormenta” estuviera destapada”

“Eso no me compete a mí. Nuestras operaciones están encaminadas a la recuperación del cuerpo. No puede definir qué falló… Nuestra ciudad está conformada por una serie de arroyos que son muy riesgosos cuando se presentan lluvias tan copiosas como las de ayer. Yo no vengo buscando culpables; venimos con la misión de encontrar el cuerpo lo más pronto posible”, dijo el comandante de Bomberos de Culiacán.

Las preguntas, abundó, se tendrían que hacer a la autoridad competente. La verdad yo no tengo las respuestas… Es tema que a mí no me compete.

“Había varillas. La basura fue la que dobló esas varillas. Si no hubiéramos tenido tanta basura… No vamos a buscar culpables ya sabemos quiénes somos, ¿no? Yo creo que nunca vamos a terminar de aprender que Culiacán somos todos”, explicó Miguel Torres Ponce.

Todo Culiacán, a como se sube el nivel del agua, que desconocemos exactamente cuánto va a llover, es peligroso, resaltó.

VECINOS SÍ REPORTARON

Sobre el bulevar Zapata, este viernes el arquitecto Francisco Monárrez, decidió pagar de su dinero para reparar el desperfecto.

La reparación, dijo, le costará entre mil 500 y 2 mil pesos… Acusó de negligencia al Ayuntamiento.

Dos mil pesos en arreglar… Lo que no gastó la autoridad.

“Es homicidio culposo…”, gritó un automovilista que circulaba por el Zapata al ver trabajando a dos albañiles.

Vecinos del sector acusaron que desde hace más de un año se reportó ante el área de Servicios Públicos del Municipio.

“Eso ya tiene como más de un año. Ya se había reportado. En Servicios Públicos. Fueron vecinos y se hizo”, dijo Rosa María, habitante del sector.

Pero nadie acudió a reparar el daño.

Alejandra no pudo contra la corriente del agua.

Alejandra tampoco pudo contra la negligencia.


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