El candidato de Quirino será sólo de opción y no de oposición de AMLO | El análisis de Alejandro Luna

El candidato de Quirino será sólo de opción y no de oposición de AMLO | El análisis de Alejandro Luna

Compartir:

La celebración del aniversario de la independencia de México era abajo, en el zócalo, no en el balcón presidencial del palacio nacional. Esta vez no hubo élite política y empresarial brindando por el poder conquistado con el sacrificio de los que estaban abajo. Arriba sólo estaba el presidente, acompañado de su esposa, para cumplir el protocolo de la representación del grito de independencia, mientras que, abajo, una de las más grandes concentraciones que haya visto la Plaza de la Constitución, coreaba con emoción su respaldo al presidente López Obrador.

El apoyo del pueblo expresado al presidente, no sólo en las redes sociales, sino también en la calle, a pesar de los temas polémicos y con todo lo que le critiquen sus enemigos, indica que López Obrador sigue teniendo un muy alto nivel de popularidad y que, muy probablemente, no tendría una oposición fuerte para las elecciones del 2021, por lo que, en Sinaloa, el candidato que le presente el gobernador Quirino Ordaz Coppel sería sólo de opción y no de oposición real.

Aunque López Obrador llegó a la presidencia con las siglas de Morena –organización que construyó con ese propósito—, ahora es el presidente de todos los mexicanos, no sólo de los morenistas urgidos de revancha. Es decir, entiende que el ejercicio del poder no implica la venganza, sino el equilibrio de fuerzas para poder avanzar como sociedad. Deja entrever, además, que no es lo mismo Morena que el presidente y que en algunos casos tiene que poner un “estatequieto” a algunos morenistas que se quieran “brincar las trancas”, “salirse del guacal” o que busquen intereses particulares en contraposición a su idea de la cuarta transformación.

Implica, por otro lado, que, tratándose de elecciones, muy probablemente algunos morenistas no se van a someter a los deseos del presidente y buscarán usar el nombre de Morena para lograr su acceso al poder –diputaciones, alcaldías y gubernaturas—, aún en contra de la decisión presidencial, lo cual es legítimo aunque no necesariamente sea lo mejor, sobre todo si los aspirantes, en el fondo, buscan intereses particulares.

Dicho de otro modo. El presidente no se puede pelear con los morenistas porque son la base de su poder –de acceso y permanencia, sobre todo si recordamos que se hará una consulta en el 2021 para decidir si continúa o renuncia a la presidencia—. Pero tampoco puede permitir que algunos líderes usen a los morenistas para agenciarse beneficios en contra del proyecto presidencial de la cuarta transformación. No puede permitir que se le suban a las barbas alegando que son sus amigos.

Si el presidente no se puede pelear abiertamente con ellos porque no se sometan a sus ideas –eso no le abona a su imagen y a su liderazgo—, pero tampoco los puede dejar hacer libremente por el solo hecho de portar la marca de Morena, entonces tiene que buscar medios externos para contenerlos. No es casual, por ello, que el PRI, la fuerza opositora más importante del país, se debata en acusaciones en torno un presunto fraude electoral en el proceso que llevó a Alejandro Moreno Cárdenas “alito”, a convertirse en su dirigente nacional, a quien por esta polémica han dado en llamarlo “amlito”.

Si como aseguran los perdedores en el proceso interno del PRI, el presidente influyó para que llegara “alito” a la dirigencia nacional de ese partido, resulta muy viable que el presidente tenga interés en usar al PRI como contrapeso de Morena cuando no pueda controlar a los morenistas con medios internos. Al fin que el poder lo tiene él y lo puede poner en las siglas que mejor le convengan.

En esta perspectiva, aunque lo más probable es que haya acuerdo interno en Morena para definir a su candidato a gobernador en el 2021  , si el candidato morenista no le convence, el presidente tendría también la opción de apoyar al candidato que le presente el gobernador Quirino, muy probablemente bajo las siglas del PRI, de ahí que ser candidato del Morena tiene su ventaja pero no es garantía de triunfo y no sería extraño que los aspirantes a la gubernatura se vean más interesados por entrar en el ánimo presidencial que por representar adecuadamente las siglas de sus propios partidos políticos.

En suma, el candidato que presente Quirino en el 2021 será de opción no de oposición al presidente. Y Morena tendrá que limar sus asperezas –resolver su complicados conflictos internos—para sacar un candidato de unidad, y que esté en el ánimo del presidente. Si el candidato de Morena a la gubernatura en Sinaloa en el 2021 sale en contra del deseo presidencial, el presidente podría arreglarse mejor con Quirino y con “amlito”, para gobernar Sinaloa.

En esa perspectiva, Juan Alfonso Mejía no pierde oportunidad recordarle a su jefe en twitter que es su fans número uno y de conectar pichadas para elevar su record de bateo. “Primero de Primaria es muy tarde” lo puso en el centro de los reflectores de la prensa y la clase política y hoy anuncia que Sinaloa “rompió el techo de cristal” al pasar del lugar 26 al lugar número 2 en la evaluación de la prueba PLANEA, lo que atribuye a su estrategia de focalizar el esfuerzo de los maestros en la atención de los alumnos más deficientes de tercero de secundaria. Hasta hoy les ha pagados a todas aunque han sido casi puros “turrunes”. Habrá que ver si conecta los escrubol que pronto le enviarán los jugadores de su propio equipo…

Carlos Gandarilla se ha retraído mucho en su interés por la contienda de la gubernatura con el argumento de que aún no es tiempo de hablar de ese tema, sin embargo, hay quienes aseguran que está esperando que se tropiece Juan Alfonso para ocupar su lugar en las preferencias del gobernador Quirino. Y no se descarta que, llegado el momento, sea, junto con otros priístas, quien contribuya a ponerle piedras en el camino…

Rubén Rocha sigue construyendo su candidatura hacia el 2021. Aprovecha puentes y fines de semana para reunirse, no sólo con su familia y amigos, sino también con líderes y grupos políticos que, en su momento, formarían parte de su campaña y de su equipo de gobierno. Tiene amigos en todos los partidos. Con unos –morenistas—, habla de estrategia de campaña y con otros –priístas—habla de política y de gobierno. Este fin de semana se reunió con amigos, panistas y priístas. Encabezó la reunión el ex jefe de asesores de Juan Millán, Aarón Sánchez. Estuvieron presentes Adolfo Rojo Montoya y Roberto “el güero” Cruz, entre otros…

Imelda Castro no se da a ver mucho en público en Sinaloa. Parece más concentrada en su trabajo en el senado, pero igual sabe que tiene posibilidades de ser, en su momento, candidata a la gubernatura de Sinaloa. Por ahora pasa como bajo perfil pero su trayectoria política en Sinaloa y sus relaciones con el presidente y el respaldo en uno de los grupos morenistas más influyentes del país, permiten suponer que está en la jugada sin entrar en conflicto, por ahora…

Al fin que, como dice Mario Delgado, los morenistas apoyarán a cualquiera que sea el candidato que elija ese partido.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: