“¡Ellos fueron!” | Pedirá el Estado disculpas a la sinaloense Martha Camacho por la Guerra Sucia

“¡Ellos fueron!” | Pedirá el Estado disculpas a la sinaloense Martha Camacho por la Guerra Sucia

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El 19 de agosto de 1977 Martha Alicia Camacho Loaiza y su esposo José Manuel Alapizco Lizárraga, miembros de la Liga Comunista 23 de Septiembre, fueron “levantados” por elementos de la Policía Judicial de Sinaloa. Ella fue presa política y él fue ejecutado extrajudicialmente. 42 años después el Estado mexicano le ofrecerá disculpas públicas por lo agravios causados a esta mujer, sobreviviente de la llamada Guerra Sucia.

Martha Camacho considera que ese acto de desagravio, que ella misma promovió ante el Gobierno de México, es apostarle a la memoria y otro grito de “no al silencio”. De que las nuevas generaciones sepan la tortura física y psicológica que sufrió durante los 49 días que estuvo en calidad de desaparecida, retenida en las instalaciones de la Novena Zona Militar, en Culiacán.

Fue llevada a las mazmorras del Ejército con un embarazo de ocho meses y obligada a dar a luz en tales condiciones mientras que a José Manuel, su esposo, lo sometían a las más crueles torturas que acabaron quitándole la vida. Ese hecho la convirtió en eterna luchadora social con el lema “si yo estoy viva, tú nunca estarás muerto”.

Siente que es un paso dado, importante, más no claudicación al movimiento para la presentación de los desaparecidos en el país. La ceremonia de disculpa pública se realizará el 23 de septiembre al mediodía en el auditorio Alfonso García Robles del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, convocado por la Secretaría de Gobernación.

“Es algo a lo que tenemos derecho los familiares de los desaparecidos de la Guerra Sucia. Justicia, memoria y reparación. Se trata de la aceptación del Estado mexicano de que cometió los delitos de tortura, desaparición forzada y persecución política; es un punto de inflexión que nos lleva a continuar con más ganas la lucha para que el gobierno reconozca que fueron ellos, como lo hemos señalado durante décadas”.

Martha es testigo presencial sobreviviente de las peores prácticas alentadas desde las instituciones contra los disidentes de los regímenes que encabezaron Gustavo Díaz Ordaz (1964-1970), Luis Echeverría Álvarez (1970-76) y José López Portillo (1976-1982). Es la que hoy vive para contarla sin darle posibilidad alguna a la versión distorsionada de los culpables.

En un México que registra oficialmente a 40 mil personas víctimas de desapariciones forzadas, Martha Camacho significa la razón del “¡ellos fueron!” que apuntó al gobierno desde todas las trincheras nacionales e internacionales posibles. Espera, dice, que al acto de disculpa pública asista también el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Crescencio Sandoval González, a aceptar que las tropas mexicanas incurrieron en estos delitos.

“Será punta de lanza para que en otros casos se logre también el reconocimiento del Estado como culpable y pida disculpas y colabore en encontrar a los desaparecidos. En lo personal significa que sigue en manos firmes la estafeta que me dejaron muchas madres con hijos desaparecidos que ya no están en la lucha”, considera

El reporte de la ofensa

En la ficha del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, organización que ha estado al lado de Martha Camacho Loaiza desde que fue presa política en México, se resume la represión que ella sufrió:

Martha Alicia Camacho Loaiza y su esposo José Manuel Alapizco Lizárraga, pertenecieron a la Liga Comunista 23 de Septiembre, en Culiacán, Sinaloa, un movimiento armado de carácter de guerrilla urbana. Ambos fueron detenidos por elementos de la Policía Judicial del estado de Sinaloa y agentes de la entonces Dirección Federal de Seguridad el 19 de agosto de 1977. José Manuel fue ejecutado extrajudicialmente y su cuerpo fue desaparecido. Martha Alicia estuvo desaparecida por espacio de 49 días en la Novena Zona Militar, en Culiacán, Sinaloa, y en una casa de seguridad. Fue torturada e inclusive dio a luz a su hijo en cautiverio. Sobrevivió a la desaparición en octubre del mismo año y jamás volvió a formar parte de algún grupo subversivo.

El 22 de mayo de 2002 ante la FEMOSPP se interpone una denuncia penal de hechos posiblemente constitutivos de delitos por la ejecución extrajudicial de José Manuel Alapizco Lizárraga; la desaparición forzada; así como todas las vejaciones y tortura de las que fue objeto, incluyendo el parto de su hijo Miguel Alfonso Millán Camacho, en condiciones de cautiverio. No obstante, a partir de la disolución de esta Fiscalía, la PGR determinó en el 2013 que los delitos habían prescrito.

Inconforme con esta decisión, Martha Camacho y su hijo promovieron un juicio de amparo resuelto el 29 de julio de 2014, en el que el Juez de Amparo señaló que en la averiguación previa existían suficientes elementos, incluyendo el “Informe Histórico a la Sociedad Mexicana” de la FEMOSPP para considerar que durante el periodo de la “Guerra Sucia” se habrían cometido violaciones a derechos humanos que pueden ser constitutivos de delitos de lesa humanidad, que por su gravedad son delitos imprescriptibles. Posteriormente, en la sentencia de fecha 13 de julio de 2015, dentro del Amparo en Revisión 209/2014 resuelto por el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito, este tribunal estableció que la PGR debía investigar lo siguiente: en el caso de José Manuel Alapizco, la desaparición forzada y asesinato; mientras que en el caso de Martha Camacho, los hechos denunciados constituyen el delito de tortura.

Actualmente Martha Camacho es presidenta de la Unión de Madres con Hijos Desaparecidos de Sinaloa (UMHDS) y se encuentra en espera de que la CNDH se pronuncie en torno a su caso, reconociendo los hechos que sobrevivió.


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