Engaña a AMLO el equipo de Nuño en las Normales | El análisis de Alejandro Luna

Engaña a AMLO el equipo de Nuño en las Normales | El análisis de Alejandro Luna

Compartir:

 

El equipo de Aurelio Nuño, contratado por Enrique Peña Nieto para aplicar la Ley del Servicio Profesional Docente a las escuelas normales, recibió el pasado fin de semana su ratificación para seguir cumpliendo esa tarea en el sexenio de la 4T. Vestido de morado y con un curso intensivo de marxismo para estar a tono con el discurso procomunista de Concheiro, Mario Chávez, el médico cirujano partero encargado de dictar lo que deben hacer los maestros normalistas de este país, se agenció un nuevo contrato para los fanáticos de las certificaciones ISO 9000 y las competencias profesionales, propias del neoliberalismo en el corazón de la cuarta transformación, al publicar la Estrategia Nacional de Mejora de las Escuelas Normales.

Genial maestro del engaño, supo “ler” los sueños del presidente López Obrador y de los maestros de las escuelas normales y endulzó con poemas lírico revolucionarios los oídos de políticos improvisados y burócratas ignorantes, para filtrar su propuesta pragmática oculta en un lenguaje transformador. Organizar un Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de Escuelas Normales Públicas, para generar catarsis de los normalistas, fue una jugada genial, sin embargo, su verdadera propuesta, fiel al neoliberalismo, ya estaba hecha desde el principio.

Con Ángel Díaz Barriga como punta de lanza, Chávez perforó la desconfianza de los maestros normalistas que cuestionaban el control burocrático del evento de Metepec, luego de 36 años de simulación democrática y fue más allá al hablar del empoderamiento del magisterio normalista al constituir un congreso constituyente para la reforma educativa en San Luis Potosí. Sin embargo, en Los Cabos volvió la desconfianza. El trabajo que ocupaba de los maestros ya estaba hecho y esa era la despedida. La despedida del sueño democrático y transformador de las normales.

La DGESPE puliría el documento de los acuerdos del congreso para presentar la iniciativa a la cámara de diputados. Que todos los delegados del congreso acompañen la presentación de la iniciativa a la cámara, propuso Arturo Rossete, del Estado de México, y que se convoque a conferencia de prensa para dar a conocer en respaldo de los maestros a la iniciativa. La propuesta fue aprobada pero no fue del agrado de equipo de Aurelio Nuño.  La fecha de la entrega nunca se concretó ni se dio a conocer la versión final de la iniciativa.

No obstante el anuncio de la reducción drástica del presupuesto para el 2020, obligó al equipo de Nuño a pedir de nuevo el apoyo de los normalistas y llamó a firmar un documento de la DGESPE pidiendo más presupuesto. Sin embargo, se negaba a explicar cómo y en qué se pretendía gastar el presupuesto, lo que generó inquietud entre los maestros que decidieron gestionar por su cuenta, directamente a la cámara de diputados, más recursos para la transformación de las escuelas normales.

La gestión independiente de un grupo de delegados del congreso magisterial ante la cámara de diputados, de senadores y ante la oficina de la presidencia de la república, permitió que se pusiera en agenda de la comisión de presupuesto de la cámara de diputados una reunión con los normalistas. Sin embargo, de última hora, el equipo de Nuño convocó a una cuarta reunión del Congreso Nacional para el Fortalecimiento y Transformación de las Escuelas Normales Públicas –que ya había sido despedido en Los Cabos—. La reunión sería en la ciudad de Puebla, tres días antes de la audiencia que había conseguido un importante número de delegados con la comisión de presupuesto de la cámara de diputados. El objetivo era claro. Desmotivar la reunión de los delegados normalistas con los diputados federales.

El pretexto de la reunión de Puebla fue consensar la propuesta oficial que se presentaría a la cámara de diputados. Ahí quedó claro que el compromiso del equipo de Nuño, establecido en Los Cabos, de pulir la propuesta y ponerle presupuesto, no se había cumplido. Ahí se circuló de manera informal el mismo documento de Los Cabos, sólo con otro formato y montos globales que pretendían suplir una propuesta de presupuesto. La orden fue discutir y avalar la propuesta, pero nunca se dio a conocer la iniciativa ni la propuesta de presupuesto, sólo montos globales sin ninguna explicación lógica.

En la clausura de la reunión de Puebla, Concheiro fue enfático en que no había otro mecanismo de gestión de recursos fuera del que se presentara en ese congreso, y lanzó a sus personeros contra la iniciativa independiente de los delegados que pedían transparencia, tratando de desactivar su gestión ante la comisión de presupuesto, que finalmente sí se concretó aunque con mucho menos participación de la que se esperaba inicialmente. La relación personal de Víctor Joel Echeverría, delegado de la Normal de la Montaña de Guerrero, con Alfonso Ramírez Cuellar, presidente de la comisión de presupuesto de la cámara de diputados, les había hecho ruido y por ello trataron de descalificar la gestión.

Quedaba claro que el equipo de Nuño encabezado por Mario Chávez no tenía ninguna intención de promover la democracia en su relación con las normales ni mucho menos la transparencia en el manejo de los recursos en su gestión, y que el congreso de normales era sólo una estrategia publicitaria para proyectar su imagen de apertura y preparación que justificara su permanencia al frente de la DGESPE en la cuarta transformación, aun viniendo del corazón del neoliberalismo.

La cereza del pastel

Esta conclusión se confirmó el pasado fin de semana con la publicación de la Estrategia de Mejora de Escuelas Normales. El documento de 80 páginas, publicado con el logo oficial de la SEP, no corresponde con el documento acordado y publicado en la gaceta del senado. La estrategia recoge del lenguaje y señalamientos generales de la reforma educativa, sin embargo, en acciones concretas recupera esencialmente la propuesta y la visión impulsada durante la gestión de Aurelio Nuño en la SEP en el periodo de Peña Nieto.

Por ejemplo, durante el periodo de Nuño, Chávez promovió un reglamento para el ingreso y promoción del personal de las escuelas normales derivado de la Ley del Servicio Profesional Docente –aplicable sólo para educación básica—. Es decir, que como la LSPD no aplicaba para educación normal, ubicada en educación superior, urdió un reglamento que le permitiera tener el mismo control que tenía la LSPD sobre los maestros de educación básica, sin tener que pasar por la cámara de diputados.

Y mientras en el congreso se discutía la inminente derogación de la reforma educativa, y en particular la Ley del Servicio Profesional Docente, en febrero del 2018, Chávez logró elevar a rango de acuerdo secretarial el reglamento de ingreso y promoción del personal de las normales que ratificaba el equivalente de la LSPD en las normales. Ahora la LSPD fue derogada, pero no el acuerdo secretarial que la extiende a las normales.

Además, mientras el congreso de normales acordó “crear un nuevo reglamento para el ingreso, la promoción y el fortalecimiento del desarrollo profesional del docente formador…”, y para ello “integrar una comisión bipartita DGESPE-ESCUELAS NORMALES para analizar, discutir y elaborar el nuevo reglamento de ingreso, promoción y desarrollo”, el equipo de Nuño puso en la estrategia de Mejora de las Escuelas Normales, su propuesta original de “actualizar la normatividad vigente para regular la profesionalización de los formadores de docentes así como la admisión,  promoción, re-categorización, otorgamiento de estímulos y plazas, en coordinación con las instancias correspondientes”.

Otro ejemplo, es el tema de la “autonomía de las escuelas normales”, que fue el punto donde se mostró la mayor coincidencia de los delegados, expresada desde la primera reunión e Metepec, Estado de México y se mantuvo con fuerza en San Luis Potosí y en Los Cabos, Baja California, pero ésta curiosamente simplemente desaparece de la estrategia nacional en acciones y metas y sólo se menciona que se buscará en el resto del sexenio, y en su lugar se asume el concepto de “autogestión”. Igualmente desaparece la propuesta de crear un Sistema Nacional de Educación Normal, y todo lo relativo a la participación democrática de las escuelas en la toma de decisiones y la transparencia en el uso y distribución de los recursos por parte de la DGESPE,  entre muchos otros aspectos que fueron eliminados en las acciones de la estrategia aunque se mantengan en el discurso.

Así, mientras el presidente López Obrador promueve y propone un sistema mucho más abierto, inclusivo y humanista, de contratación de maestros, en educación básica, el equipo de Nuño vestido de morado, bajo la protección de Concheiro, se regodea en las viejas prácticas autoritarias y excluyentes, de opacidad y simulación, de hacer negocios con la educación, propias del neoliberalismo, en la educación normal, en nombre de la cuarta transformación.


¿Tienes una denuncia? | Hazla en ESPEJO:

Si cuentas con fotografías o videos de interés público, compártelos con nuestros lectores. Envíalos al correo electrónico: [email protected]

Compartir: