Historias de histeria | Se te dijo

Historias de histeria | Se te dijo

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 En la ciudad de Culiacán, los altos niveles de violencia han propiciado una grave descomposición social que se traduce en hechos que parecen sacados de relatos de terror, relatos que han trascendido la fantasía y se han convertido en el día a día de los habitantes de la urbe. En historias de histeria hacemos un recuento de aquellos sucesos que nos hablan de la necesidad de emprender acciones para devolver la paz y tranquilidad a todos los culichis.

El Dani siempre se pone unas pedas muy densas, por eso no nos gusta sacarlo, siempre se mete en pedos porque no se mide. Ya tenía rato que no salía con nosotros pero como es cumple del Leo, un amigo de toda la vida, ni modo que no le dijéramos.

Íbamos a ir a un antro fresón, nomás por no quedar mal con en Leo, porque una amiga de él, de la Libre de Derecho es RP de ahí y le consiguió promos de botellas, igual vamos a gastar porque ya entrados ni modo que no le sigamos.

Pase por el Dani y por el Roberto y nos jalamos al antro por el lado de 3 Ríos, nos vestimos acá fresones para que no hubiera pedo en el lugar. Llegamos como si nada y la fiesta empezó tranqui. Sacaron el whisky y la música medio popera de la que ponen en estos lugares antes de las 12, lo normal.

El ambiente empezó lento, pero al rato ya se puso más hardcore cuando los amigos de la escuela del Leo empezaron a sacar los shots y más botellas, la peda se puso buena y como los plebes bailan chilo se empezaron a acercar morras de otras mesas.

Cuando menos lo pensamos andaba el Dani bailando con unas morras bonitas que ya habíamos visto hace rato, el wey no se había puesto pedo rápido como otras veces y pues mejor para no estarlo cuidando.

En lo que me preparaba otro trago se me acercó una de las amigas del Leo y me dijo que con la morra que estaba bailando el Dani tenía novio y que iba a llegar en cualquier momento, que le dijera al Dani que se aplacara porque el vato de esta morra es medio mamón.

Sí la escuché, pero no le hice caso, total ya estamos grandes y cada quien sabe con quién baila, con quien se besa, con quien jala o no.

En lo que la fiesta seguía yo me salí a la terraza a fumarme un cigarro, ahí me puse a hablar con una muchacha que también estaba sola fumando, hicimos clic, nos besamos y así, pero leve, luego me regresé a la peda con los plebes, aunque varios ya se habían ido.

Le pregunté a los plebes por el Dani, porque ya es costumbre siempre andarlo cuidando, luego vi que la morra con la que estaba bailando ya estaba beso y beso con otro morro, supuse que era su novio el que iba a llegar.

El Alberto también había ligado, le pregunté por el Dani y me dijo que se había bajado con dos morros, que parecían sus compas. Me saqué de pedo porque el Dani no tiene más compas que nosotros.

Me fui a servir otro trago y la misma morra que me había advertido tiempo antes me dijo, a tu amigo lo bajaron los gorilas de Fernando, el novio de esa morra, yo que tú lo buscaba.

Le pregunté qué pedo, qué le habían hecho, me asusté machín.

‘Se te dijo’ me dijo, mientras se iba a bailar.

Me ‘paniquié’ estaba muy denso ese pedo.

Di una vuelta por el antro a ver si me lo encontraba pero nada, me jalé por Alberto mi otra compa y nos salimos a buscarlo, pero nada, ya en el estacionamiento estábamos machín asustados. Le marcamos a Leo nuestro compa del cumpleaños pero no contestó.

Fui mi carro y ahí me lo encontré.

Estaba tirado y todo golpeado, le habían dado una ‘putiza’.

A como pudimos lo subimos al carro y nos fuimos de ahí lo más rápido que pudimos.

¿Será que la constante exposición a hechos de violencia, narcotráfico, corrupción e impunidad y muchos otros más que ocurren constantemente en Culiacán y Sinaloa empiezan a afectar el correcto funcionamiento de la psique de los sinaloenses?


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