Se empodera Elba Esther Gordillo rumbo al 2024 | El análisis de Alejandro Luna

Se empodera Elba Esther Gordillo rumbo al 2024 | El análisis de Alejandro Luna

La concreción de la 4T en la segunda mitad del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador depende de las decisiones políticas que tome este año para la renovación de las 500 diputaciones federales y las 14 gubernaturas que estarán en juego en el 2021.

Si mantiene el control absoluto de la cámara de diputados y las 14 gubernaturas podrá designar a un sucesor que se identifique plenamente con él y le garantice la continuación de su proyecto de transformación del país en la misma línea, sin ningún problema o, incluso, reelegirse en el 2024 –si así lo decidiera—, por lo que su prioridad política en el 2020 será asegurar el control de todas las posiciones en juego, sin importar porqué partido mande sus candidatos, ante la ingobernabilidad de Morena.

LA OPCIÓN POLÍTICA

El éxito que ha tenido el gobierno hasta hoy, no exento de tropiezos, le permite al presidente un amplio margen en la toma de decisiones políticas por lo que, para el caso de Sinaloa, tendrá al menos tres opciones: Una política, una afectiva y una estratégica. La primera la representa la expresión del senador Ricardo Monreal, que está en la puja por posiciones para forjar su candidatura presidencial del 2024; que tiene su fuerza al interior de Morena y sus aliados como el PT y el PES a través de sus relaciones en el senado y que iría en busca de la gubernatura de Sinaloa con el senador Rubén Rocha Moya.

Monreal buscaría, al igual que el presidente, el mayor número de diputados y gobernadores propios en el 2021 para afianzar su candidatura, pues, aunque Morena gane la mayoría de posiciones esto no implica que sean de Monreal, sino del presidente y éste podría ponerlos al servicio de otro candidato presidencial, o incluso, de su propia candidatura en una eventual reelección, por lo que el presidente del senado buscaría que sean puramente suyos aunque eso signifique que le tenga que competir al presidente.

Queda claro que Monreal representa una fuerza política propia en las cámaras y en los partidos Morena, PT y PES, y que sin estar confrontado con el presidente López Obrador, él y AMLO no son lo mismo, por lo que bien podría generar un escenario de negociación con el presidente para obtener diputaciones y gubernaturas, aunque sea a través de los aliados de Morena, como el PT. Es decir, Monreal podría conseguir para el PT, que dirige su colega Alberto Anaya, al menos una de las 14 gubernaturas y Sinaloa entra en esa posibilidad. No tiene la importancia política y económica de Veracruz, la Ciudad de México, Nuevo León, Jalisco, Baja California o el Estado de México, que determinan una elección por lo que en una eventual “concertacesión” el gobierno de Sinaloa podría ser un buen estímulo para el trabajo del PT en las campañas de las 14 gubernaturas en juego, aunque la cesión de la gubernatura al PT lleve impreso el nombre de Rocha Moya. La negociación cupular de su candidatura al gobierno de Sinaloa podría ser la única oportunidad de Rocha para contender, ya que abajo, en la estructura en Morena, el Senador Rocha enfrenta no es muy popular. De 60 consejeros estatales electos a fines del año pasado –elección que posteriormente se anuló—, sólo habría logrado colocar a 6 consejeros.

LA OPCIÓN AFECTIVA

La segunda opción para el presidente la represente el grupo de sus afectos, donde figuran sus amigos, la diputada Tatiana Clouthier y el alcalde mazatleco Guillermo “químico” Benítez. Tatiana jugó un papel importante en la campaña de López Obrador y ha demostrado tener potencial y una personalidad recia y aunque varias veces ha chocado con las propuestas del presidente en su trabajo legislativo, ambos se profesan una buena amistad.

A Tatiana se le menciona como un prospecto para el 2024, sin embargo, su función como diputada federal concluye en el 2021, por lo que, para tener una plataforma que la mantenga en el juego, debe conseguir otra posición. Lo ideal sería que fuera gobernadora de Nuevo León, un estado con votos y dinero, lo que le daría una excelente plataforma para el 2024, sin embargo, un historial de derrotas electorales en la tierra de su marido y las encuestas que la colocan constantemente en tercer lugar –tal parece que los regios no la aceptan bien por ser adoptada—, podrían influir para que optara por la candidatura en su tierra natal, Sinaloa, donde la hija del “maquío” goza de mucha popularidad y simpatía y no hay ninguna duda de que ganaría si se lanza y, sobre todo, si tiene el apoyo de su amigo el presidente López Obrador.

En esa misma línea de amistad, el presidente podría ofrecer a Tatiana una secretaría en el gobierno federal y optar por apoyar a su amigo el “químico” Benítez, sin ninguna duda de su lealtad en su proyecto del 2024, a diferencia del candidato de Monreal que buscaría llevar agua a otro molino.

LA OPCIÓN ESTRATÉGICA

Para nadie es un secreto que el hombre fuerte del presidente en su gestión de gobierno es el canciller Marcelo Ebrard, por lo que éste ocuparía el número uno en una eventual lista de prospectos para el 2024. Tampoco es un secreto la amistad de Marcelo Ebrard con la maestra Elba Esther Gordillo, quien, si bien no ha tenido mucho poder con el gobierno de López Obrador –no le dieron el SNTE como quería— ya se le permitió formar un partido político.

Aunque la maestra prácticamente desapareció del escenario político en este gobierno, salvo apariciones y declaraciones aisladas, se aseguró de que saliera bien su proyecto del partido Redes Sociales Progresistas y de que quedara al frente su yerno Fernando González Sánchez luego del intento de Iván Peña Neder de arrebatárselo. Elba Esther, entonces, no está trabajando para este gobierno sino para el proyecto presidencial de Marcelo Ebrard del 2024.

Desde esta perspectiva, el presidente tendría en esta línea una tercera opción para el gobierno de Sinaloa. La opción de Marcelo Ebrard, a través del candidato de RSP, de la maestra Elba Esther Gordillo, quien tiene ahora una meta muy superior a la del control del SNTE: llevar a su amigo Marcelo Ebrard a la presidencia de la república en el 2024, pero en el camino buscará hacerse del mayor número de diputaciones federales y gubernaturas.

En esta tercera opción del presidente, en Sinaloa, los prospectos serían el yerno de la maestra, Fernando González, su ex secretario particular y leal escudero Manuel “Cacho” Cárdenas y el ex secretario general del gobierno de Malova, Gerardo Vargas Landeros. El candidato será el que la maestra decida. Apoyar el candidato de Elba Esther a la gubernatura sería apoyar el proyecto de Marcelo Ebrard.

Fernando González es el dirigente nacional de RSP, es familia de Elba Esther  y su principal operador nacional y en quien ha depositado su mayor confianza. Manuel Cárdenas fue su compañero de bancada cuando ella era coordinadora de la fracción del PRI en la cámara de diputados y cuando fue destituida del cargo luego de su enfrentamiento con Roberto Madrazo. Luego el cacho fue secretario particular y operador político de la maestra en todos los procesos electorales posteriores en Nueva Alianza. Por su parte, Gerardo Vargas, quien tenía varios meses buscando la protección de Morena para que no lo alcanzara la justicia del gobernador Quirino Ordaz –que ya había encarcelado al tesorero de Malova, Armando Villareal— y ante el airado rechazo de las bases morenistas, encontró en Elba Esther Gordillo a la madrina ideal. Sólo tenía que cumplir el requisito de organizar la asamblea estatal de constitución del partido RSP en Sinaloa y llevar a los tres mil afiliados que les estableció el INE. Gerardo acompañó a la maestra a platicar con el gobernador Quirino, quien le dio a la ex dirigente magisterial atención de “mujer de Estado”, aunque ésta no ostentaba ningún cargo. No sería extraño que el gobernador hubiera recibido previamente una llamada de canciller Marcelo Ebrard.

El presidente no tiene relación cercana ni con la maestra ni con ninguno de los prospectos, pero sabe que ese partido representa la certeza de la postulación de Marcelo Ebrard a la presidencia en el 2024 sin ningún problema, como si lo enfrentaría en Morena, donde hay un alto grado de ingobernabilidad y donde Ricardo Monreal tiene mucha influencia.

Si el presidente quiere ayudar a Marcelo Ebrard para el proyecto del 2024, cediéndole espacios en el 2021, no sería descabellado que RSP, el partido de Elba Esther Gordillo, diera la sorpresa de ganar gubernaturas en su primera elección. Fernando González dijo aquí en junio del año pasado que en el 2019 iban por la constitución del partido, en el 21 por 50 diputaciones federales y el 24 por la presidencia de la república. Ya no suena tan descabellado.

¿Qué decidirá el presidente para Sinaloa? ¿La negociación política interna con Monreal para recomponer a Morena, que favorece a Rocha? ¿El afecto y la amistad personal con Tatiana Clouthier y el químico Benítez o un proyecto emergente para fortalecer las aspiraciones políticas de Marcelo Ebrard operado por Elba Esther Gordillo?

EL PAPEL DE QUIRINO

En este escenario con tres opciones para el presidente el papel del gobernador Quirino Ordaz Coppel se reduce a poner los votos y aspirar a una chamba para él y para su esposa Rosy en el gobierno federal. Es decir, Quirino tendrá que poner los votos de “Puro Sinaloa” en la opción que el presidente López Obrador le diga y negarse o jugarle las contras no es opción para el gobernador. Nadie sale tal limpio de una gubernatura como para enfrentar a un presidente de la república y salir ileso, y menos a un presidente tan poderoso como AMLO.


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