Entre paleros, protestas y las mismas preguntas transcurren 3 horas de comparecencia de funcionarios

Entre paleros, protestas y las mismas preguntas transcurren 3 horas de comparecencia de funcionarios

Carlos Ortega y Ernesto Delgado Valverde comparecen entre protestas ante diputados para explicar los logros del 3er informe de labores del gobierno de Sinaloa.

En cuanto el diputado del PT, Mario Rafael González Sánchez, guardó silencio, le cayó el grito encima: ¡Palero! Era voz de mujer y se oyó en todo el salón Constituyentes del Congreso del Estado.

La exclamación había salido de un grupo de maestras jubiladas que acudió a la comparecencia conjunta del secretario de Administración y Finanzas, Carlos Ortega Carricarte, y del director del Isssteesin, Ernesto Delgado Valverde. Iban armadas de cartulinas con dibujos de roedores y acusaciones de desfalco.

Los funcionarios estatales acudían ante los diputados locales para explicar lo plasmado en el tercer informe de labores del gobernador Quirino Ordaz Coppel (2019).

Luego fue el turno al diputado del PRI, Faustino Hernández Álvarez, quien resaltó la forma de gobernar de Ordaz Coppel. Al grito de “palero”, las maestras le agregaron “arrastrado” y “saqueadores”.

Y la escena fue la misma del año pasado y la del antepasado: gritos, protesta y los comparecientes sentados en la mesa del presídium, soportando, callados; gritos, protesta y la diputada moderadora llamando a la cordura, a guardar respeto.

Eso es lo que deja un esquema rígido de comparecencias. Rígido y engorroso y que no lleva a más que a una especie de catarsis de quienes protestan porque se dicen burlados, abusados. El esquema es pregunta del diputado sobre un tema, respuesta del funcionario y réplica del diputado pero ya sin respuesta del funcionario.

Vamos a ver más de lo mismo… son puro circo”, dijo días antes el diputado del PRD, César Augusto González Zataráin. Tal vez por eso ni se le vio por el salón. Tampoco a los panistas. Y tal vez por eso más de una docena de diputados abandonaron la comparecencia antes de que concluyera.

DÍA DE CAMPO

A Carlos Ortega Carricarte, el hombre del dinero del Gobierno de Sinaloa, no le implicó mayor esfuerzo responder a los cuestionamientos, algunos blanditos y otros rondando la aspereza.

Habló de todo lo que ha hecho bien el gobierno para el que trabaja. De la austeridad, de los ahorros.

La morenista María Victoria Sánchez Peña quiso ser severa. Acusó a la administración estatal de despilfarrar recursos públicos en la compra y remodelación del viejo edificio de Homex (500 mdp) y otras obras.

Lo acusó de no aplicar 119 millones de pesos autorizados para el año pasado en la construcción de la presa Santa María y de la poca transparencia en el descuento de cuotas sindicales.

Esto se debe aclarar para conocer la realidad de las finanzas del estado…”, dijo.

Su compañero José Rosario Romero abundó en el tema de la presa Santa María. Una presa, señaló, que debió terminarse en 2018 con una inversión de 7 mil 700 millones de pesos.

Indicó que al gobierno estatal le corresponde aportar 465 millones. Pero nada se ha visto. “No se aplicaron los 119 millones de pesos ni sabemos dónde quedaron”.

Ortega aludió a un problema legal con los comuneros y a la espera de unos avalúos por parte del gobierno federal. Y que el dinero fue destinado a obras diversas y amortización de la deuda de anteriores administraciones. Punto.

Lo mismo le dijo a la diputada Karla Montero cuando esta le preguntó sobre el destino de los ahorros por el programa de austeridad del gobierno de Quirino.

EL ISSSTEESIN NO AGUANTA  

Ernesto Delgado Valverde, director del Isssteesin, dijo que la institución no cuenta con ingresos propios para subsistir.

Requiere una decisión de fondo porque el sistema de pensiones no está funcionando”.

Se refería a que el sistema de cuotas iniciado en 1974 funcionó solo hasta 1998. Porque en 1999 necesitó de un subsidio de 54 millones, en 2000 de 78, en 2001 más de 100 millones y en 2020 necesitó 2 mil 616 millones de pesos.

Sugirió subir de 8 al 18 por ciento las cuotas para la jubilación a los trabajadores, del 12.75 por ciento al 30 en la aportación del gobierno estatal y mantener el 5 por ciento para el fondo de vivienda.

Dijo que el Isssteesin tiene 17 mil activos y 10 mil pensionados, cuando estos últimos deberían ser 3 mil y pico.

Ortega Carricarte aportó que la solución es una nueva ley de pensiones, que no haga distinciones y que incluya a todos los trabajadores. Es uno de los mayores retos, dijo el secretario de Administración y Finanzas.

Y el gritó tronó allá atrás, en el grupo de maestras: “Quiten las megapensiones y saquen a los aviadores”.

Luego de tres engorrosas horas los paleros guardaron silencio, cesaron las protestas y las maestras jubiladas empezaron a enrollar sus cartulinas.


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