El recordito | Como que ya había escuchado esa canción

El recordito | Como que ya había escuchado esa canción

Mala fama te aprendí a querer
Transformemos la canción
Ases Falsos – Mala fama

Se acuerdan cuando por el 2007-2008 salieron videos de youtube en los cuales delataban a tus ídolos de PXNDX por ser unos plagiadores. Habían melodías, riffs, retazos de letras y otras más desvergonzadas, como la traducción letra por letra de canciones de My Chemical Romance. Sin duda, fue un puñetazo en la cara el saber que tu héroe Pxpx Madero se fusiló otras composiciones para escribir Para ti con desprecio (2005) y otras rolitas happypunkeras. 

Sin embargo, en México ha sido una tradición el tomar canciones populares que llegan del “otro lado” para hacerlas nuestras. Es el caso de la mayoría del rock en los 60’s. Versiones en español como “Bule Bule”, “El rock de la cárcel”, “La chica alborotada”, no son más que representaciones México-agringadas de los hits en inglés. La única diferencia entre nuestros paisanos de los 60’s y PXNDX es que aquellos pagaban derechos de autor y daban crédito al compositor y además reconocían al traductor; en cambio, el vocalista de PXNDX pecaba de soberbia y se molestaba en imprimir en sus discos “Letras por José Madero Vizcaíno”.

Aquí podemos dejar en claro que PxPx es un plagiador pues practicó la acción que según la RAE es: copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias. Por otro lado, nuestros rockeritos sin causa, se apropiaban de las canciones, traduciendo estas a su modo, recontextualizandolas a una sociedad mexicana de la época. No solo en lírica, sino en música. El sonido mexicano es muy peculiar, por mucho más sucio y garachoso que las canciones originales, lo cual pinceleaba una personalidad que va desde lo cómico hasta lo más rebelde y salvaje del género. Esto logra que en sí las composiciones, aunque en estructura musical y melódica sean hasta cierto punto idénticas, logran crear su propio sentido.

Así lo hace Amigos en común, ideado por Obed Noriega. El proyecto vió la luz en 2018 con su sencillo “Niña” develando un sonido fresco y poppicalón; un video llamativo representando la era de la citas a través de las apps. Pero es en su segundo single “Mi barrio”, el cual es un collage de canciones de distintos géneros, en los que predomina el corrido y la ranchera, donde nos detendremos a desmenuzar el tema en cuestión. Cabe mencionar que al final del video, se muestra la lista de canciones en las que fue inspirada.

La canción abre con un Em atremolado y una percusión brasileira tipo “O jardim” de Ava Rocha, acompañada de un bajo avalsado. Se escuchan en el fondo unos arpegios de guitarra danzando a la melodía de un riff que lidera pasando por un A7 y detenerse en un D. Hasta aquí genera un paisaje místico y a su vez oscuro. La lírica de esta baladita ranchera comienza con: 

 No quiero tener que ir hasta Japón para encontrarte
Quiero encontrarte
Para que me vayas conociendo y no me tengas miedo 
Porque soy de Sinaloa

Esta estrofa contiene dos composiciones, las primeras tres líneas refieren a “Japonesa cabeza” (2015) de la banda lo-fi argentina Los Migues, y de la cual rescata la melodía principal de la canción. La cuarta línea hace referencia al éxito “No tengas miedo” (2009) de Los Buitres de Culiacán, una canción que da un giro a la voz del narco deconstruyéndolo en una persona que también tiene corazón y está dispuesto a sacrificar sus gustos para complacer a la persona amada.


Es mi barrio, mi barrio /Es mi barrio, mi barrio (Japonesa Cabeza) canta el coro de la canción y haciendo presencia del título de la composición. Hasta aquí tenemos una zona geográfica limitada que es el estado de Sinaloa, famosísimo por la cultura del narco y su violencia. Y qué es un barrio sino un área donde uno siente apego e identidad, donde uno busca proteger y protegerse, donde las cosas se hacen de una manera particular que lo distingue de otras zonas. Veamos qué pasa por este vecindario:

 Ya no quiero que te asustes, chiquitita
cuando pase por tu casa en mi corvette alterado
No quisiera interrumpirte, chaparrita
Si me paro allá en tu casa con mi cara de agüitado  
Con los plebes, bien acompañado
Y el Buchanan's fiel pa' tos lados

La siguiente estrofa, hace alusión a la canción “Ojalá te animes” (2005) de Bobby Pulido. Si bien las letras no son las mismas, rescata el discurso de una persona acosadora que se rondará por las casa de ese objeto de deseo todas las noches hasta que decida tomarse unas cervecitas con él. Aquí podemos hablar de un cambio de sentido en lo “romántico”. Mientras que Bobby te lo muestra con ritmo cumbiero y bailador, normalizando esa situación de un romántico, al final ese tipo de actitudes lo vuelven un hostigador. Se retrata también el miedo de ese acoso, y ciertos símbolos que representan al narco como el “corvette alterado” y “el Buchanan’s”.

 Quédate al menos esta noche, prometo no tocarte
No pasarme de la raya
Te lo ordeno, quédate esta noche, prometo no matarte 
y no descuartizarte después

Mi historia entre tus dedos” (1999) de Gianluca Grignani aparece sutilmente. Si bien, las canciones románticas muestra cierto deseo hacia la persona amada, muchas veces los mensajes se confunden. Es el caso de otra canción en la lista inspiradora. “Hoy ten miedo de mí” (2004) de Fernando Delgadillo:

 Hoy procura que aquella ventana
Que mira a la calle en tu cuarto se tenga cerrada
Porque no vaya a ser yo el viento de la noche
Y te mida y recorra la piel con mi aliento
Y hasta te acaricie y te deje dormir
Y me meta en tu pecho y me vuelva a salir
Y respires de mí…

Tenemos pura trova y poesía. Pero si se decodifica el sentido de esa canción, el narrador pide a su interlocutora que tenga miedo porque en algún momento de la noche él entrará a su cuarto por la ventana y abusará de ella mientras duerme. En el caso de Amigos en Común, lo lleva a la narcolírica y usa una voz autoritaria y de manera irónica prometiendo no hacerle daño y no hacer narcopozole con sus partes.

 Y yo grabé allá en la penca de un maguey 
(Tu nombre, nuestros nombres)
Eslabón por eslabón, por toda la eternidad nuestro amor

Y yo grabé allá en la penca de un maguey
(Tu nombre, nuestros nombres)
Entrelazados los dos, tan encadenados
Verdad de Dios

Las últimas estrofas con las que explota la canción van auspiciadas por “La ley del monte” de Ferrusquilla y popularizada por Chente en 1974; y “Eslabón por eslabón” (1982) de Los Invasores de Nuevo León. Ambas canciones connotan un mensaje de condena, un amor perpetuo por obra de Dios. Porque él así lo quiso. Pero dónde está la otra voz, la que también puede decidir sobre su destino. Me recuerda al “Dios así lo quiso porque Dios también es hombre” de la canción “Corazones rojos” (1990) de Los Prisioneros, aunque su vocalista Jorge González utiliza esa oración con ironía para criticar al machismo.

Al principio del video, Amigos en Común promulga la crítica hacia el machismo normalizado en el país. En este muestran una serie de escenas que retratan la narco cultura y la violencia, casi casi como el video de Bobby Pulido en “Ojalá te animes”, hay peda, tráfico y consumo de drogas, lujos, y feminicidio. Esto complementa y apoya esta nueva intención que se adquiere el tomar letras de otras canciones y darles un giro. Si bien, en todas las canciones aspiran a un discurso “romántico” normalizado, en todas existe la constante del miedo, y Amigos en Común te dice voltea otra vez y observa mejor. 

No etiquetaría esto como plagio ya que revelan que dicha canción fue inspiradas en las canciones mencionadas. Es como cuando empezaba una película y decía “Esta película fue inspirada en la novela blablabla”, obviamente, la película no es la novela blablabla, es una interpretación o la representación de un director sobre esa obra. Esto mismo pasa en el caso de “Mi barrio” al usar la intertextualidad, es decir, la relación de un texto que se vincula con otro e influye en el contexto de la obra. Tenemos quizá una “nueva canción mexicana”, la gestación de un nuevo género, y esto recae en el fondo y en la forma de la que esta está estructurada: canciones dentro de una canción que se transformó para transgredir el signo popular y normalizado del romanticismo de doble filo donde se esconde el machismo de hoy y siempre.

¿Que en dónde, pariente? en mi ba-rrio-O-o-O.

arnulfo valdez oleta

Arnulfo Valdez Oleta. Músico, poeta y consultor político.
[email protected]
IG: @arburritodemachaca
Himenmag.com


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