El recordito | De mi colección: Nuit sans sommeil o somos luz

El recordito | De mi colección: Nuit sans sommeil o somos luz

Nuits sans sommeil, o como se traduciría en español Noches de insomnio, es un disco sobre la luz, pero la noche también es protagonista, al igual que la soledad y las relaciones de convivencia y amorosas; y añade además una pizca de conciencia.

Para mí, coleccionar discos no es solo acumularlos y sentir bien acá porque disque suena mejor en acetato que en digital: es la experiencia. Elegirlo, sacarlo del empaque, limpiarlo, colocarlo en la máquina y pum, magia. Estar sentado o parado junto al tocadiscos, con o sin audífonos, y solo escuchar, poner atención a lo que el artista quiere transmitir. Esta ocasión fue un álbum que una amiga me trajo de la France. Nuits sans sommeil (2019) de Cléa Vincent.

Cléa, según la escasa referencia que hay en Wikipedia, es parisiense y representa la nueva ola de cantantes pop en Francia. Lanzó su primer álbum de larga duración Retiens mon desir (2015), con el cual supe de su existencia, un pop electrónico muy agradable y danzable con ritmos ambientales y jazzeros. Años más tarde lanza Tropi-cléa (2017), un EP de 6 canciones que, como el juego de palabras de su título sugiere, ambienta con ritmos tropicales, predominando la samba, pero adaptada a un pop refinado francés.

En general, el sonido de esta artista es fresco y si se complementa con su voz nasal, muy característica de la fonética francófona, adquiere cierta armonía entre el conjunto y quien escucha. Es fácil enamorarse de ella.

Nuits sans sommeil, o como se traduciría en español Noches de insomnio, es un disco sobre la luz, y todo el campo semántico que conlleva la palabra. También la noche es protagonista, al igual que la soledad y las relaciones de convivencia y amorosas; y añade además una pizca de conciencia. Repasaré algunas canciones, no de todo el álbum ya que existen un par que no le pertenecen, y explicaré la constante por las que construye una narrativa y por tanto logra un álbum conceptual.

En el primer track, “Nuits sans sommeil” (Noches de insomnio), habla sobre el amor por las noches en las que uno no puede dormir. Cléa rinde tributo a la vigilia, a ese estado de extrañamiento en el que nos sentimos sumidos en nosotros mismos.  La noche es la hora del día en la que uno puede ser más eficiente, creativo, con tiempo para reflexionar, leer o escribir. Por eso cuando canta : J’aime qu’il m’entraîne dans des nuits sans sommeil (Amo a quien me provoca estas noches de insomnio), más que hablar de una situación amorosa, habla sobre aquellas personas, lecturas, películas, y canciones que ponen a uno a reflexionar y cuestionar la realidad sobre nuestro entorno. Por ello es que la canción concluye con el siguiente verso: j’en apprends sur moi-même quand un nouveau jour se lève (aprendo más de mí cuando un nuevo día se eleva).

Sexe d’un garcon” (Sexo de un chico) es una canción abiertamente en contra de la falocracia, la cual domina esta sociedad desde tiempos inmemorables. “Je ne suis pas une poupée fragile/ Mais une femme des années 2000” (No soy una muñeca delicada, soy una mujer de los años 2000) canta antes de reventar el coro; pareciera que viviéramos en un mundo donde el tiempo nunca pasara para las cuestiones de equidad de género, pues siguen normalizando el concepto de lo femenino como “sexo débil” y encasillando a esta con ciertos roles impuestos por la sociedad y su cultura, como las mujeres que dan el clima que son estereotipadas por ser voluptuosas en vestidos cortos y ajustados a la silueta:

Je n'ai pas vraiment le sexe d'un garçon  
(No tengo en verdad el sexo de un chico)
Mais, ce qu'il faut pour me faire entendre 
(pero es lo que se necesita para hacerse escuchar)
A tort ou à raison 
(Sea bueno o malo)
Je ne veux pas être mise de técô 
(no quiero ser confundida)
Comme Miss météo 
(como la señorita del clima)  

Pon a trabajar tu imaginación un poco (Fais un peu marcher ton imagination), nos dice Cléa en su canción “Le soileil dans la mer” (El sol en el mar), invitándonos a salir de nuestra caja, a ir más allá de las prácticas tradicionales.

Si complementamos esta con el siguiente track “Laisse-toi- aller” (Déjate llevar), una oda al dejar que fluyan las cosas, de cambiar nuestras ideas, de saber callar. Nos dice que las relaciones son un juego muy obvio, sin embargo hay algo que no nos deja verlo, dijera Ortega y Gasset, no puedo ver el bosque porque los árboles lo tapan. 

T'imagines même pas quel enjeu 
(No te imaginas lo que está en juego)
Se cache derrière les mots, devant tes yeux 
(Se esconde detrás de las palabras, ante tus ojos)
Le courant sera ton allié 
(La corriente será tu aliada)
Laisse-toi aller, laisse laisse-toi aller 
(Déjate llevar, déjate llevar)  

Douter de tout, dire une chose et son contraire (Duda de todo, di algo y lo opuesto). Escribe y borra, la práctica es lo que te hará avanzar. Al final nos refugiaremos en un lugar utópico donde podamos vivir tranquilos, donde seamos solo luz. Révélation finale, fondu au noir /Comme dans les films, comme dans les films (Revelación final, fundida en negro/ como en las películas…) Como las fotografías de Hiroshi Sugimoto capturando las pantallas de cines a exposiciones largas, lo que logra capturar es la luz en su blanco perfecto.

FOTO: Black Box de Hiroshi Sugimoto.

Aquí y ahora (Ici et maintenant), una canción sobre el carpe diem, el yolo de nuestro tiempo. Aprovechar el momento, olvidar el tiempo, los años, las tradiciones y dans la nuit calme (en la calma de esta noche):

Laisse-moi partir 
(Déjame partir)
Mais venir dans les nuées 
(pero ven con las nubes)
Ici et maintenant 
(aquí y ahora)
Je me déplace 
(me muevo)
Avec le vent 
(con el viento)  

Tal como lo haría un paria. Baudelaire, en uno de sus poemas en prosa, le pregunta a un extranjero qué es lo que más ama: J’aime les nuages… les nuages qui passent… là-bas… là-bas… les merveilleux nuages! (Yo amo las nubes, las nubes que pasan, por allá, allá… las nubes maravillosas!), seres que van de un lado a otro con el viento, pasajeras, libres.

En “Au phone” (En el teléfono) retrata la historia de una noche solitaria y distante de la persona amada. Aquí se repite la imagen de la película a través de las luces de la ciudad: Loin de tout, loin de toi/ Les lumières de la ville /Étalées devant moi /Le film qui défile /Juste en bas devant moi (Lejos de todos/ de ti/ las luces de la ciudad/ extendida sobre mí / la película que pasa). Ahora con la tecnología e internet, las distancias se acortan, pero solo es una ilusión para cubrir cierto deseo inmediato, y cuando esta no se cumple, la distancia se intensifica al tener tus mensajes en visto, o la incertidumbre de la lumière d’un appel entrant (la luz de una llamada entrante). Esta canción nos muestra que la luz tiene cualidades positivas y negativas.

En la última canción “Ceux que nous sommes” (Es lo que somos), insiste en que somos una luz, que lo traspasa todo, que rompe barreras, que viaja a una velocidad invisible: C’est ceux que nous sommes L’énergie solaire (Eso es lo que somos, energía solar). Sin embargo, podemos contraponer también esta idea de luz como vida, conocimiento, revelador de secreto, como se hizo antes, con las fotografías de Hiroshi Sugimoto, silencio o hasta la muerte misma. Eduardo Lizalde en su poema “Heliocentrismo y astrónomos”, nos dice que el sol, como una estrella muerta, es la fuente de luz para nosotros; y según datos científicos dicen que esa luz nos llega en un tiempo de 8 minutos. Ante todas las cualidades que la luz pueda tener, concluyó con un fragmento del poema de Lizalde:

(...)
por eso, ¿o no?, somos creaturas moribundas.
vivimos atrasados de noticias
y un astro muerto nos calienta
con luz muerta. 
arnulfo valdez oleta

Arnulfo Valdez Oleta. Músico, poeta y consultor político.
[email protected]
IG: @arburritodemachaca
Himenmag.com


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