Economía

Cervecería Olas Altas, destapa tradición y sabor

La primera cerveza artesanal nacida en Culiacán se abre paso poco a poco en una industria dominada a nivel nacional por las marcas de dos grandes empresas cerveceras. A primera vista, Juan Pablo Casanova Fuentevilla no encaja en el estereotipo de químico. No usa gafas protectoras ni bata blanca mientras trabaja, pero de algún modo lo es, porque como artesano cervecero manipula […]

La primera cerveza artesanal nacida en Culiacán se abre paso poco a poco en una industria dominada a nivel nacional por las marcas de dos grandes empresas cerveceras.

A primera vista, Juan Pablo Casanova Fuentevilla no encaja en el estereotipo de químico. No usa gafas protectoras ni bata blanca mientras trabaja, pero de algún modo lo es, porque como artesano cervecero manipula las propiedades del agua, levadura, lúpulo y malta para transformarlas en otra sustancia con más sabor y tradición.

Cuando habla de cerveza, este administrador de empresas de profesión lo hace con la misma minuciosidad con la que cualquier químico lo explicaría y con el mismo detalle de cómo se debe preparar cada lote de esta bebida. Y no es para menos, en los últimos 2 años, Juan Pablo, director general de Cervecería Olas Altas, se ha enfocado en aprender todo lo necesario sobre la creación y venta de cerveza artesanal, a la par que desempeña su trabajo como asesor de seguros.

cuadro_1Joven de 35 años, se muestra serio durante la plática con ESPEJO, pero con ciertos rasgos de osadía a la hora de contar su historia empresarial. Comenzó a tener contacto con la industria de la cerveza artesanal en 2013, luego de tomar un curso sobre elaboración de esta bebida alcohólica.

Fue tal su interés que desde entonces sumó a sus herramientas de trabajo probetas, ollas, mecheros, mangueras y otros utensilios propios de un laboratorio. Primero para hacer sus lotes como hobby y después como proyecto empresarial al lado de su socio Juan Pablo Espinoza Pablos, que ha dado como fruto sus cervezas Balam y Altata, que hoy por hoy compiten en una industria dominada por las marcas de solo dos grandes cerveceras.

—¿Cuál es el impacto de Balam y Altata en Culiacán?

—Han tenido mucha aceptación. La gente nos ha dado muy buenos comentarios tanto de la Altata como de la Balam, y en los lugares donde las vendemos las piden semana tras semana. Hay lugares que no hemos abierto para controlar un poco el inventario y ya la están pidiendo.

—¿A quiénes buscas llegar con estas cervezas?

—Buscamos que sean como los vinos, porque la cerveza es para degustar, comer y cenar. Olvidamos que hay una gran variedad de cervezas, desde muy claras hasta oscuras; entonces, nuestro enfoque son las personas que quieren probar sabores diferentes. Y lo que te da la cerveza artesanal es que te tomas un producto más sano y natural.

ENCUENTRA SU VOCACIÓNfoto_1

Después de 11 años, Juan Pablo encontró en la elaboración de cerveza artesanal su vocación. Desde que se graduó en 2003 trabajó en diversas empresas, hasta que en 2007 fundó Seguros Casanova y Asociados al lado de su padre. Sin embargo, los genes de cervecero que lleva en la sangre lo llevaron a emprender en esta tradicional industria. “Mi familia materna tiene historia en la industria de la cerveza. Tengo un tío abuelo que fue maestro cervecero de Modelo y mi bisabuelo fue director general de la cervecería Pacífico cuando no era de Grupo Modelo”.

—¿Qué significa emprender para ti?

—Es poner en marcha los planes que tenemos, tanto personales como profesionales, para lograr una meta.

—¿Qué es lo que más disfrutas de ser emprendedor?

—Me gusta mucho la libertad, el horario flexible que podría tener uno, y que los ingresos van en relación con tu trabajo, que se ve reflejado inmediatamente. Y el poder de ofrecer algo que ya existe a nivel México, pero con un valor agregado o de mejor calidad se me hace muy padre.

TROPEZAR Y LEVANTARSE

Actualmente, cervecería Olas Altas produce al mes 5 mil litros de cerveza en sus distintos estilos; es decir, cerca de 15 mil botellas de 355 mililitros. Pero llegar a esa producción no fue fácil, cuenta Juan Pablo, ya que para elevar de tal manera su producción, que al inicio era de 20 litros y 50 botellas mensualmente, él y su socio tuvieron que tropezar y levantarse.

—¿Qué tropiezos has tenido?

—Cuando brincamos de la producción casera, mi socio y yo quisimos hacer una máquina. Bajamos información de internet para hacer la fábrica con cosas que encontramos en Culiacán y estuvimos trabajando de enero a mayo, pero todo se nos echó a perder. Entonces, perdimos tiempo, dinero y casi hasta clientes. La marca Balam, que la comenzamos a comercializar en diciembre, para febrero ya no teníamos y hasta ahorita en noviembre la tuvimos de nuevo.

—¿Qué lección te dejó este tropezón?

—Otra gente pudo decir: “Hasta aquí, ya no le sigo”, pero a nosotros nos permitió crecer, porque decidimos maquilar nuestros productos. Antes me reusaba a la maquila, pero me quité ese chip. Para crecer, me dije, tenemos que brincar a eso que todo cervecero mexicano grande ha hecho. La calidad sigue, porque las recetas son mías, nada más las envío a replicar a un lugar que tiene la capacidad para producir más; además, mi socio y yo vamos y supervisamos la producción, para cuidar que todos los aspectos continúen como hasta ahora. Pero nosotros no queremos maquilar siempre y solo venderla, nosotros queremos hacerla y ser la primera cervecería artesanal establecida en Sinaloa, y ese es nuestro plan en el corto plazo.

—¿Qué aconsejarías a otros emprendedores que también se han topado con problemas?

—Para ser emprendedor tienes que estar listo para todo. Está la parte bonita, que son los éxitos, pero está la otra parte, que todos tienen, que son los fracasos. Entonces el principal consejo es: no se den por vencidos, a todos nos pasa. Siempre habrá un tropiezo, pero el asunto es aceptarlo y seguir adelante.

Juan Pablo concluye la entrevista otorgando otra recomendación que hace 8 años escuchó durante una conferencia con el empresario Agustín Coppel y que al día de hoy recuerda claramente. “Él dijo que es muy importante para el emprendedor el haberse fogueado antes en una empresa, el haber obtenido todo el conocimiento de cómo trabaja una empresa en sí, porque eso ayuda a ser disciplinado, puntual, cumplir metas, etcétera. Entonces, aprendí que debes trabajar, sin nunca dejar de buscar lo que quieres hacer, para aprender y así cuando caiga la idea ya saber todo lo que tengas que hacer para cumplirla”.

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