Tema de la semana

Robo en gasolineras, el asalto impune; ¿quién podrá defendernos?

Temblar y rezar—lo primero porque siente como si fuera por su voluntad a que lo asalten y lo segundo para que la bomba expendedora le dé litros completos—es lo que hace Guadalupe Baldenegro tres veces por semana, cuando acude a llenar el tanque de gasolina. Tiene su propio negocio de jardinería y desde su argot […]

Temblar y rezar—lo primero porque siente como si fuera por su voluntad a que lo asalten y lo segundo para que la bomba expendedora le dé litros completos—es lo que hace Guadalupe Baldenegro tres veces por semana, cuando acude a llenar el tanque de gasolina.

Tiene su propio negocio de jardinería y desde su argot lo explica mejor: “es como si todos los días podaran los litros, quitándoles y quitándoles tal vez centilitros o mililitros, pero uno lo siente porque sube el precio y te despachan menos. ¿Y con quién quejarse? Uno le reclama al bombero nomás para desahogarse”.

El enojo y la percepción de Guadalupe Barrantes son prácticamente generalizados. La idea de que en las gasolineras te dan menos de lo que pagas se ha extendido a partir de que el gasto en combustibles cada vez golpea más a las empresas y las familias.

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A esta sensación de robo abona la Procuraduría Federal del Consumidor en su más reciente informe sobre revisiones hechas en gasolineras. En 1,800 procedimientos efectuados en todo el país durante 2014, encontró irregularidades en 7 de cada 10 estaciones de servicio de Pemex.

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Las fallas más comunes que detectó son robo de combustible, sellos rotos y modificaciones en el sistema de despacho. Las irregularidades se cometen a través de un software que puede ser alterado de manera especializada, con autorización de propietarios o gerentes del establecimiento.

Cada mes la Profeco inmoviliza un promedio de 2,200 mangueras en 800 estaciones de servicio y sin embargo la práctica de los litros de menos continúa en todo el país, según informa la misma dependencia.

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Tan grave es el problema en México que la semana pasada el Senado emitió una ley que endurece las penas contra quienes no venden “litros de a litro”. Ahora, estas alcanzan multas de 5 a 15 mil días de salario mínimo y de 5 a 10 años de cárcel.

En Culiacán la sicosis del fraude en gasolineras es alarmante. Los automovilistas se vuelcan a lugares que consideran no cometen el robo de combustibles pero ninguna dependencia federal, estatal o municipal se ha tomado la molestia de colocar sellos de confiabilidad en los expendios de combustibles que hayan sido certificados de despachar litros completos.

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A ello se debe que los clientes de las gasolineras sientan que van a un asalto, por voluntad propia, como lo señala el jardinero Guadalupe Barrantes que cobra 300 pesos por talar un árbol y 100 pesos se le van en la gasolina que utiliza para ir a tirar la basura en lugares permitidos.

6 TIPS PARA EVITAR EL ROBO DE GASOLINA

  1. Carga gasolina antes de que se termine tu reserva. En promedio un vehículo puede circular 40 kilómetros con la gasolina que le quede en la reserva de su tanque. “Para tener un comparativo de lo que cargas, procura cargar gasolina antes de que llegues a la reserva. Así te darás cuenta cuánto sube el indicador y verifica en las siguientes ocasiones que siempre suba al mismo punto con la cantidad de litros que solicites”, recomendó Sánchez.
  2. Verifica que siempre marque en ceros el display antes de que te sirvan el combustible y que el precio corresponda al aumento del mes.
  3. Pide un ticket o nota de tu compra. Cuando compres gasolina pide tu ticket, nota o factura si detectas anomalías, de esta manera la Profeco realizará la inspección correspondiente a la estación. “Las denuncias anónimas no nos funcionan”, dijo el funcionario.
  4. Revisa los hologramas. En la parte de enfrente de los dispensarios o despachadores de gasolina, junto al display, deben estar colocados unos hologramas del 2014 de Profeco o de la Unión de Verificación Acreditada (UVA) que indican que los dispensarios están calibrados.
  5. No midas la gasolina en garrafones de plástico. El plástico es un material que con el calor se deforma, si cargas gasolina a través de un garrafón con estas características, eventualmente podrás notar que le cabe más o menos combustible, pero no tendrás la certeza si la gasolinera te está robando o no, advirtió el experto.
  6. Fugas y goteras. Verifica que alrededor del dispensario no exista humedad porque la manguera puede tener fugas o podría gotear. La norma oficial que rige a las gasolineras permite que exista una tolerancia en cada carga de 100 mililitros más o menos combustible de lo solicitado por el cliente.

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