Opinión

El Peor Momento de Peña Nieto

Para confirmar el mal momento del Presidente (Enrique Peña Nieto), esta semana él mismo evidenció la debilidad en que se encuentra: tras un hecho menor que no debió trascender la mera anécdota, Enrique Peña Nieto “el corredor”, salió a aclarar en Facebook y Twitter que los calcetines que usó durante la carrera de Molino del Rey no estaban al revés, sino que así […]

Para confirmar el mal momento del Presidente (Enrique Peña Nieto), esta semana él mismo evidenció la debilidad en que se encuentra: tras un hecho menor que no debió trascender la mera anécdota, Enrique Peña Nieto “el corredor”, salió a aclarar en Facebook y Twitter que los calcetines que usó durante la carrera de Molino del Rey no estaban al revés, sino que así era su diseño.

Las reacciones en redes fueron abrumadoras. El “buen humor” del Presidente no fue bienvenido y con sobradas razones. Peña Nieto (ni sus asesores) entienden que el horno no está para bollos: no se bromea de esa manera cuando hay tantos pendientes más importantes por aclarar como Ayotzinapa, Tlatlaya, Tanhuato, el ABC, la Fuga de “El Chapo”.

No se bromea de esa manera cuando la economía sigue estancada y la reforma fiscal golpea a la clase media. No se bromea así cuando la seguridad de muchos estados sigue siendo el gran pendiente y el crimen organizado dicta órdenes. No se bromea de esa forma cuando un periodista es agredido cada 26 horas sin ninguna respuesta institucional eficiente.

Entonces, algo está muy mal en un país en que la mayor parte de la gente ya no confía en su Presidente, tanto como para ni siquiera creerlo capaz de ponerse bien unos calcetines.

Estamos apenas a la mitad del sexenio y el Presidente Peña Nieto atraviesa su peor momento. Insisto, se ve muy difícil que le alcance lo que resta para recuperar la confianza perdida ¡Habría que hacer tanto y en tan corto tiempo!

Es un escenario complicado, la tormenta perfecta. Justo la clase de momento en que los “golpes de timón” vienen bien porque ya no hay mucho que perder. Justo el timing para ponerse atrevido y apelar a la audacia. La misma clase de audacia que le valió aprobar las reformas y alcanzar el Mexican Moment.

No veo que esa audacia pueda surgir del gabinete actual. Ese equipo ahora se encuentra rebasado y con nula capacidad de recomposición. A Videgaray le hunde cada nuevo pronóstico a la baja del PIB y Osorio Chong sigue dentro del túnel en que lo metió “El Chapo”. Si la llegada de Beltrones fue una señal de pragmatismo, espero ver lo mismo con el gabinete.

Es hora de cambiar Presidente.

Por: Adrián López Ortiz

Foto: Cuartoscuro

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