Política

Oscuridad LED | Ayuntamientos endeudados apuestan por más deuda

Deuda a largo plazo, irregularidades en las solicitudes crediticias y lámparas a sobreprecios ensombrecen la transición de los municipios hacia un alumbrado público con tecnología LED. La deuda pública es el factor que juega en contra del cambio del alumbrado público tradicional. Y aunque son varios ayuntamientos los que buscan recursos para implementar la nueva tecnología, sus finanzas no son favorables. Específicamente Mazatlán, Guasave y […]

Deuda a largo plazo, irregularidades en las solicitudes crediticias y lámparas a sobreprecios ensombrecen la transición de los municipios hacia un alumbrado público con tecnología LED.

La deuda pública es el factor que juega en contra del cambio del alumbrado público tradicional. Y aunque son varios ayuntamientos los que buscan recursos para implementar la nueva tecnología, sus finanzas no son favorables. Específicamente Mazatlán, Guasave y Navolato son los que han emprendido el camino del cambio de lámparas a pesar del fracaso que se tuvo en el municipio de Ahome.

Aunque son varios ayuntamientos los que buscan recursos para implementar la nueva tecnología (LED), sus finanzas no son favorables.

El caso del puerto ha registrado un incremento exponencial en su deuda. En 2011 era de 321 millones de pesos y este año es de 376 millones. Su solicitud de crédito es por 353 millones solo para la instalación de las nuevas luminarias, lo que significaría incrementar su deuda prácticamente al doble.

La deuda de Guasave en 2010 era de 184 millones, mientras que a 2014 llegó a 437 millones de pesos, y de autorizarse la solicitud de 180 millones para las lámparas LED, la deuda ascendería hasta los 617 millones.

En Navolato, a 2010 su deuda era de 61 millones de pesos, actualmente está en 146 millones y solicitó un crédito por 115 millones, con lo que su endeudamiento subiría a los 261 millones. Tan solo Mazatlán, Guasave y Navolato reunirían una nueva deuda de 648 millones de pesos.

Deuda peligrosa

Pero no todo puede suscribirse solo al gasto público. Mazatlán y Guasave piensan contratar a la empresa de Equipos y Productos Especializados S.A. de C.V., la cual utiliza luminarias que no cumplen con los estándares establecidos por la Norma Oficial Mexicana ENER-2012.

En documentos que la regidora mazatleca, Esperanza Kazuga Osaka, entregó al Congreso del Estado, denuncia que las luminarias de la marca Leotek, utilizadas por Equipos y Productos Especializados, no cumplen con dicha norma.

Además, explica que esa empresa representa la opción más cara para el Ayuntamiento de Mazatlán, pues aunque la compañía Corporativo Constructor Mexiquense S.A. de C.V. representaba una opción mucho más barata y sus luces sí cumplen con la normativa, fue rechazada en la licitación.

En el documento que contiene la información técnica de su denuncia, la misma compañía que provee a Equipos y Productos Especializados explica que el precio estándar de una lámpara de tecnología LED es de 3,673 pesos, resultando necesaria una inversión de 120 millones de pesos, no 353 como plantea la solicitud de crédito al Congreso.

El precio de las luminarias que instalaría la compañía en caso de aprobarse la deuda para Mazatlán sería de 11,762 pesos, casi el 300% de lo planteado por el proveedor.

En el caso particular de Guasave, a última hora decidieron arrancar con la instalación de las nuevas luminarias luego de llegar a un acuerdo con la empresa en cuestión para realizar los trabajos únicamente con el 8% de las participaciones federales aprobado previamente por el Legislativo.

cuadros_lamparasLEDLa novedad

En vista del fracaso en Ahome, el municipio de Navolato decidió tomar un nuevo rumbo: no instalar lámparas LED, sino recurrir a la tecnología de inducción por alta frecuencia.

Para la instalación de este tipo de luminarias se requerirán 115 millones de pesos, los cuales se pagarían en 10 años con los ahorros generados por la reducción del consumo energético con las nuevas lámparas, según declaró el alcalde del municipio cañero.

Sin embargo, también aquí surgen irregularidades: la compañía MHT Lighting, en el informe de su sitio web explica que se han instalado 5 mil unidades de alumbrado público, aun cuando el municipio insiste en que solo se instalaron 10, y no da el nombre de la compañía que lo hizo.

En su solicitud plantea la necesidad de instalar 10 mil lámparas, pero nunca informa al Congreso de las 5 mil que la empresa en cuestión indica que se han instalado en el municipio.

Si bien la opción es factible para el alcalde Miguel Enrique Calderón Quevedo, para los diputados del PRD, Navolato no se encuentra en condiciones de adquirir nuevas lámparas.

“Cuando se hace la investigación del costo de esta nueva tecnología tampoco coincide. En términos de costos que estos tienen en el mercado, son inferiores a los que en la solicitud nos ha hecho llegar el municipio de Navolato”, dijo Ramón Lucas Lizárraga.

¿Lámparas LED o luces de inducción?

Aunque son varias las opciones de alumbrado público que se están explorando, hay quienes insisten en que las lámparas LED siguen siendo la mejor opción en cuanto a alumbrado público en exteriores.

La de inducción es una luminaria que es barata, contrario al LED. La inversión tiende a ser más barata y el tiempo de vida es más largo, además de que no le afecta tanto el calor.

Raúl Baldomero Rentería Campista, encargado del Departamento de Proyectos de la empresa High Lumen.

En entrevista con ESPEJO, Raúl Baldomero Rentería Campista, encargado del Departamento de Proyectos de la empresa High Lumen, expertos en tecnologías de iluminación, explicó que la tecnología de las lámparas que funcionan con diodos emisores de luz pueden ser más caras que las de inducción magnética, pero el ahorro a largo plazo que representa la primera opción es mucho mayor que el de la segunda.

“Obviamente es más cara la LED que la de inducción, pero en eficiencia hay muchas virtudes que te compensan eso. En la inversión inicial, el LED tiende a ser fuerte, pero es a largo plazo donde te deja. Desde el punto de vista de eficiencia energética, la primera es más favorable que la segunda más que nada por el aprovechamiento que se tiene”, manifestó.

En cambio, la tecnología de inducción magnética es mucho más resistente que la LED en lo que se refiere al calor, pero al ser más grande el tipo de focos utilizados, en este caso es más difícil controlar la cantidad de luz a utilizar en ciertas áreas.

“La de inducción es una luminaria que es barata, contrario al LED. La inversión tiende a ser más barata y el tiempo de vida es más largo, además de que no le afecta tanto el calor. Pero al no tener tanta facilidad para controlar la dispersión de luz, ahí es donde se hace una diferencia en contra”, señaló Raúl Campista.

En condiciones climáticas como las de Sinaloa, una luminaria con tecnología de inducción trabajaría en buenas condiciones, al igual que una lámpara de diodos con sus estándares de calidad bien definidos y un buen diseño completo del equipo.

“En el aspecto de eficiencia, lo que tú quieres es tener el aprovechamiento de toda la emisión de luz posible, con un ahorro en consumo. En este caso, al ser más grande el bulbo tiende a ser más difícil”.

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