Opinión

Apunte de Jorge Guillermo Cano | Impunidad y corrupción

No es, ni de lejos, un asunto que se pueda marginar de la agenda nacional. Cálculos recientes ubican en 740 mil millones de pesos el costo de la corrupción en México, cantidad que equivale a cuatro puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB). Culiacán de los Retenes y los Topes, Sinaloa, 09 de Noviembre 2015.  […]

No es, ni de lejos, un asunto que se pueda marginar de la agenda nacional. Cálculos recientes ubican en 740 mil millones de pesos el costo de la corrupción en México, cantidad que equivale a cuatro puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

Culiacán de los Retenes y los Topes, Sinaloa, 09 de Noviembre 2015.  La Corrupción y la impunidad, de la mano, representan en estos tiempos quizás el mayor de los problemas de este país que ves. Durante muchos años hemos pensado que el fondo estaba cerca, pero nuestra capacidad de asombro es rebasada todos los días y el fondo parece alejarse, por terrible que parezca.

Ambas, impunidad y corrupción, nuevos jinetes apocalípticos, encuentran referentes inconcusos en prácticamente todos los ámbitos de nuestra realidad nacional pero, sin duda, es en los espacios del poder público y privado donde la mayor responsabilidad se ubica. Cuestión de lógica y sentido común.

El tema es tan recurrente como el problema que aborda, que parece insuperable. Los referentes son múltiples y cotidianos, sin solución de continuidad. Hace unas semanas se realizó el seminario “Hablemos de Corrupción”, convocado por diversas organizaciones. Según un estudio que ahí se presentó, el 63 por ciento de nuevos emprendedores no pudieron emprender cosa alguna porque se rehusaron a pagar un soborno.

corrupción cano Y EL PUEBLO TERMINA PAGANDO

Prácticamente todos los inversionistas opinaron que en México los negocios ni siquiera se pueden abrir si no se insertan en el “modus operandi”: el soborno, la mordida, el “moche”, el porcentaje y demás trácalas. Es una realidad también que, una vez instalados, la mayoría de los negociantes cargan el costo de la corrupción al pueblo consumidor.

Roby Senderowitsch, gerente del programa abierto de la Alianza Global para la Auditoría Social del Banco Mundial (BM) sostiene que “inhibir la corrupción es uno de los grandes desafíos de las economías, porque es un factor que desalienta la inversión y genera pérdida de confianza en las instituciones públicas” y llamó la atención sobre el hecho de que “la corrupción no puede circunscribirse solamente al sector público, pues también existe en una buena proporción en el sector privado”.

El BM destaca que no solamente es la corrupción, hay que agregar la falta de transparencia (en todos los ámbitos, aclaremos) y la impunidad que campea en países como el nuestro. En efecto, esos factores generan un profundo descontento social, frustran a la ciudadanía y son un obstáculo para el desarrollo.

EL ENORME COSTO SOCIAL

No es, ni de lejos, un asunto que se pueda marginar de la agenda nacional. Cálculos recientes ubican en 740 mil millones de pesos el costo de la corrupción en México, cantidad que equivale a cuatro puntos porcentuales del producto interno bruto (PIB).

En el ámbito oficial, donde se ubica la mayor responsabilidad y donde está la gran mayoría de los beneficiarios de ese verdadero desfalco, es urgente y necesario vigilar, de a de veras, el uso de los recursos públicos; se requiere una contraloría social que en verdad vigile, denuncie y promueva acciones legales.

Los recursos públicos no deben seguir aplicándose al arbitrio de los gobiernos, que no atienden prioridades y privilegian sus negocios; que desatienden las necesidades colectivas y gastan en el relumbrón que les garantiza el diezmo, el porcentaje y la cuota (los adoquinamientos en Culiacán y los bacheos que no sirven al día siguiente, son un botón de muestra).

Según el empresario Miguel Alemán Velasco (hijo del ex presidente Miguel Alemán Valdez, cuya fortuna no se explica más que por la corrupción gubernamental) en México “se ha perdido mucho tiempo en buscar culpables para los problemas que enfrenta el país cuando lo que resuelve la situación es hacernos todos responsables”.

Y resulta que a pesar del tiempo que se dedica a encontrar culpables (que se encuentran) ellos siguen impunes, a nadie se castiga y pueden seguir medrando sin recato. El problema, entonces, que no mira el heredero Alemán, es que los corruptos siguen a sus anchas y sin castigo.

EN EL TINTERO

-Gracias a la complicidad (no puede ser de otro modo) del gobierno mexicano, la banca transnacional obtiene más ganancias en nuestro país que en sus propias matrices del extranjero. Como botón de muestra: BBVA Bancomer generó, en los primeros nueve meses de este año, ganancias por 25 mil 554 millones de pesos, casi la mitad de lo que gana en todas sus filiales incluida la matriz española.

-El Ayuntamiento de Culiacán, sin sentido alguno de las prioridades, rayando en la veleidad (pero en primer lugar, ya se sabe, está el negocio) adoquina calles sin necesidad en una ciudad que, saliendo del llamado “`primer cuadro”, no tiene banquetas ni señales en vialidades destruidas, en el permanente caos y anarquía.

-Que el Ayuntamiento de Culiacán compre un seguro para pagar los daños que sufren los vehículos a causa del desastroso estado de las calles, proponen ciudadanos. Por lo pronto, pueden demandar ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y esperar que funcione.

-Nuestra novela, “Venir de tan lejos”, ya está en proceso de edición.

-En las librerías México, Santa Rita y Universitarios, nuestros libros: El Mensaje, de relatos y aforismos, y Por el Foro de Trajano, también de relatos.

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