Ciencia y Tecnología

Gran Colisionador de Hadrones | Conoce a los científicos sinaloenses en el CERN

Con el trabajo emprendido por investigadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), la institución ha consolidado su experiencia y prestigio en la física de altas energías.  En todas las áreas de la vida profesional, Sinaloa produce talentos de nivel que con sus conocimientos […]

Con el trabajo emprendido por investigadores y estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), la institución ha consolidado su experiencia y prestigio en la física de altas energías. 

En todas las áreas de la vida profesional, Sinaloa produce talentos de nivel que con sus conocimientos y experiencia aportan su granito de arena en temas tan diversos en la labor social, ciencia, deportes y cultura. En esta ocasión, la Agencia Informativa Conacyt ofrece una selección con los perfiles profesionales de los jóvenes sinaloenses que han destacado en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), conocido también como “el experimento más grande del mundo”.

El doctor Ildefonso León Monzón, nivel II en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y quien desde 2004 trabaja en el Gran Colisionador de Hadrones, informó que en la entidad destacan jóvenes como el doctor Christian Valerio Lizárraga, así como los estudiantes Solangel Rojas Torres y Juan Carlos Cabanillas Noris, entre otros. Conócelos a continuación:

 

Christian Valerio Lizárraga

Es egresado de la Facultad de Físico Matemáticas de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Destacó por la construcción de un acelerador denominado Linac4, que será la fuente de partículas para toda la cadena de aceleración del laboratorio del CERN, en colaboración con León Monzón y los investigadores Santos Jesús Castillo de la Universidad de Sonora y Richard Scrivens por parte del CERN.

Ese aporte consistió en el mejoramiento de la calidad del haz de partículas que impulsa el acelerador. La instalación del acelerador sería en el año 2018.

Ahora, junto al doctor Carlos Duarte Galván y Arturo Fernández Jaramillo, de la Universidad Politécnica de Sinaloa (Upsin), trabaja en el desarrollo de un acelerador para irradiar alimento o llamado también proceso de pasteurización en frío. Consiste en un sistema sanitario para la inocuidad de los alimentos y en el caso de fruta como el mango se aplica después del corte, en el momento del empaque.

Solángel Rojas Torres

León Monzón impulsa la formación de jóvenes de la UAS en diversas áreas de posgrado de la Facultad de Ciencias Físico Matemáticas. Está por graduarse la generación de estudiantes que trabajan en el desarrollo de tecnología de detectores de partículas. Uno de esos casos es el de Solángel Rojas Torres, estudiante de doctorado, quien realiza aportaciones al CERN y que permanecerá todo este año como responsable del detector AD, creado por la colaboración UAS-Cinvestav, y su principal línea de investigación es el estudio de la física difractiva.

“Él está prácticamente en todas las actividades del detector. Su principal tarea es mejorar y resolver los problemas del desempeño del detector AD, mientras realiza estudios sobre la física de iones pesados. Ese es el nivel de responsabilidades que se exigen y van dictando el nivel de participación de las diferentes instituciones en una colaboración institucional”, dijo.

Juan Carlos Cabanillas Noris

Otro estudiante involucrado en proyectos de gran calado es Juan Carlos Cabanillas Noris, de la Facultad de Informática de la UAS, quien desarrolla software para el control de los detectores.

Juan Carlos tiene 36 años, es estudiante del doctorado en Ciencias de la Información en la UAS. Fue invitado en 2014 por León Monzón a sumarse al Proyecto ALICE, en el área de Sistemas de Control. También participa en el detector AD. Su tesis es dirigida en colaboración con Mario Iván Martínez de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

 

LO DIJO:

“El nivel de exigencia dentro de las colaboraciones internacionales ayuda a fomentar las capacidades de los jóvenes pues dentro de estos grupos existe mucha experiencia y conocimiento en la frontera de la ciencia e ingeniería, lo que obliga a realizar un esfuerzo importante por parte de los estudiantes cuando se incorporan. En el caso de la física exige tener un conocimiento previo muy profundo, por lo que hay escuelas especializadas y hay que recorrer un largo camino.

Ildefonso León Monzón. Investigador.

Vía: Conacyt prensa.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

    Reporte Espejo