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Narcoseries | Una mirada al crimen a través del glamur, el romance y la acción

Dinero, poder, belleza, amoríos y adrenalina, son los ingredientes infalibles de las historias con las que se ha trazado el lienzo de la narcocultura en la televisión y otras plataformas de contenidos audiovisuales, que a través de las narcoseries le han presentado al público una idea fantasiosa de la vida de los grandes capos de […]

Dinero, poder, belleza, amoríos y adrenalina, son los ingredientes infalibles de las historias con las que se ha trazado el lienzo de la narcocultura en la televisión y otras plataformas de contenidos audiovisuales, que a través de las narcoseries le han presentado al público una idea fantasiosa de la vida de los grandes capos de México y Latinoamérica.

Con otros nombres y una estética completamente distinta a la que realmente representa a los personajes que han encabezado al crimen organizado en nuestro país, nos han venido contando historias que, a manera de telenovela, le han dado un giro completo no solo a la personalidad, sino también a la percepción del público hacia los antihéroes de la pantalla.

Desde sus inicios en Colombia, a través de historias ficticias que se iban involucrando de a poco en el mundo del narco, para volver las tramas de sus teleseries mucho más atractivas y realistas, se ha venido generando una euforia colectiva que pide a gritos más historias en las que la adrenalina, las balas y los amores inconclusos fluyan de manera constante entre escenas.

Fue justo en el momento que las cadenas de México e hispanohablantes de Estados Unidos decidieron copiar el formato de las series producidas en Sudamérica cuando los fenómenos que hoy conocemos y que se han posicionado contundentemente en el gusto del publico, dieron origen a personajes como La reina del sur, El señor de los cielos, El Chema Venegas y La Viuda Negra, solo por mencionar algunos.

 

¿Héroes o villanos?

La gran disyuntiva que ha generado este nuevo formato de la telenovela que pretende disfrazarse de serie, se refugia en la violencia de su trama, aunque sabemos que es imposible contar una historia de narcos sin recurrir mínimamente o de manera simbólica a las balaceras o tiroteos, los muertos e incluso los desaparecidos, las narcoseries han encontrado la manera perfecta para teñir de glamur los actos más sádicos perpetuados por sus protagonistas convirtiéndolos en hazañas heroicas al colocarlos en situaciones que dejan en cuestión al sentido común del espectador.

¿Acaso hemos olvidamos las figuras que realmente inspiraron a estos personajes, la gran cantidad de crímenes en su haber o la frialdad con la que han realizado sus jugadas destructivas? “Es que sí son buenos, quieren mucho a sus amigos y se protegen entre ellos”, o “nunca matan nada más porque sí, lo hacen para salvar su vida o la de sus seres queridos”, dicen con júbilo los seguidores de la serie cuando se les cuestiona sobre el bando para el que juegan los protagonistas de sus narcoseries favoritas.

 

LO DIJO:

“Por supuesto que influencian de manera directa en la percepción que se tiene sobre este tipo de personalidades, es lo equivalente a las telenovelas para el sector de las amas de casa y en gran medida es porque utilizan esta fórmula infalible de casi todos los melodramas mexicanos; te presentan al protagonista como una víctima y hacen que creas que cada uno de sus actos tiene una justificación pertinente, aunque no sea así. Es esta idea de realismo, más en una sociedad como la nuestra, tan permeada por este tipo de cultura, en la que tu vecino, el de la casa bonita o tu prima la más guapa podría estar viviendo una historia parecida”.

—Karen Torres. Psicóloga.

 

 

Lo cierto es que las narcoseries se han forjado un sólido terreno dentro de la ficción televisiva mexicana, llenas de historias heroicas que han trascendido más de una temporada y han llenado la cultura popular de personajes y frases que difícilmente podremos olvidar en poco tiempo.

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