Tendencias

Una obsesión con el make up | ¡Todos quieren ser maquillistas!

El arte del maquillaje se ha venido convirtiendo poco a poco en una actividad obsesiva para casi todo tipo de público. Seguramente revisando tu inicio en alguna red social te has encontrado con algún tutorial de maquillaje de alguna celebridad que aparentemente “todo mundo” conoce menos tú, o algún conocido que tiene a la venta […]

Female Make-up artist work in her studio.

Female Make-up artist work in her studio.

El arte del maquillaje se ha venido convirtiendo poco a poco en una actividad obsesiva para casi todo tipo de público. Seguramente revisando tu inicio en alguna red social te has encontrado con algún tutorial de maquillaje de alguna celebridad que aparentemente “todo mundo” conoce menos tú, o algún conocido que tiene a la venta toda la línea de cosméticos de Kylie Jenner o quizás una invitación para tomar un curso exprés para ser la nueva sensación del make up en Culiacán. La fiebre por el maquillaje está aquí y parece haber llegado para quedarse.

Ser maquillista es el nuevo “soy fotógrafo”. El oficio de un make up artist se ha convertido en una tendencia que ha acaparado la escena global. Una actividad milenaria que anteriormente era vista como un complemento de la indumentaria, se ha convertido en la protagonista de la escena de la moda y ha catapultado al éxito a un sinfín de luminarias que se han consagrado en el gremio por sus habilidades con el contour.

Lo realmente particular de la moda del maquillaje llegó de la mano de las luminarias y sus asombrosas transformaciones a base de maquillaje, como si teletrasportaran los filtros de belleza de algunas aplicaciones fotográficas al mundo real, creando ilusiones ópticas que favorecen de manera drástica los rostros de quienes dominan estas habilidades o gastan en los servicios de algún profesional.

Los servicios de maquillaje pasaron de ser un complemento a ser una inversión realmente fuerte para lucir impecable, ya sea en un evento importante o en el día a día, muchas mujeres con solvencia económica acuden cotidianamente con expertos y no tan expertos a darse una ‘manita de gato’ y lucir despampanantes. Los altos precios que registran este tipo de servicios han orillado a que muchos recurran a aprender a realizar estas complicadas aplicaciones de bases y bases de maquillaje para conseguir el rostro perfecto.

En la mayoría de los casos es a través de tutoriales en redes sociales que algunos han aprendido grandes trucos para dominar este complejo arte y en ocasiones algunos autodidactas han alcanzado la fama local, regional, nacional y casos muy específicos a nivel internacional a través de su talento nato.Por otra parte, el oficio se ha convertido en una actividad de la que “todo mundo” quiere sacar provecho y en ocasiones no se domina del todo dejando a sus víctimas con una muy mala experiencia que los hace recordar el dicho de que ‘lo barato sale caro’.

Culiacán se volvió el escenario perfecto para este mercado de la cosmetología y el gasto exagerado en servicios y productos debido a la obsesión por la estética y la opulenta moda que distingue a sus habitantes, que no escatiman en gastos en cuanto al arreglo personal, no importa la condición económica o la clase social a la que se pertenezca, una buena culichi siempre destina una considerable parte de su presupuesto para algún labial de ‘la keily’.

Comentarios

Reflexiones

Ver todas

Especiales

Ver todas

Reporte Espejo