Sociedad

¿Carrilla o bullying? | “Entrarle a la carrilla es asumirte como parte del grupo”

Al hablar del tema del bullying, ocasionalmente puede escucharse a alguien opinando que este siempre ha existido pero que se llamaba de otra forma: “carrilla”. Pero ¿es correcto referirse a la carrilla o al bullying de manera indistinta?. Para resolver esta y otras dudas sobre el tema, consultamos al psicólogo Ramón Rodríguez y resumimos las conclusiones de […]

AQUILA, MICHOACÁN. 05JULIO2017. Xayakalan es una comunidad Nahua de la Costa Sierra de Michoacán, está comunidad cuenta con cuatro salones de palitos en donde se imparten clases a los niños de inicial, preescolar y dos grupos de primaria,  La población de 5 años y más de edad hablante de lengua indígena en la entidad ha aumentando gradualmente en el último medio siglo, luego de haber caído drásticamente entre 1930 y 1950, y habiendo recuperado en 1970 los niveles que había tenido al inicio del siglo pasado. Para el año 1900, en el estado de Michoacán, 50.2 mil personas de este grupo de edad hablaba alguna lengua indígena, en 1930 este valor se ubicó en 6.9 mil, en 1970 alcanza los 62.9 mil, 30 años después esta cifra se duplico y llego a la cifra de 136.6 mil personas para el año 2010. FOTO: JUAN JOSÉ ESTRADA SERAFÍN/ CUARTOSCURO.COM

AQUILA, MICHOACÁN. 05JULIO2017. Xayakalan es una comunidad Nahua de la Costa Sierra de Michoacán, está comunidad cuenta con cuatro salones de palitos en donde se imparten clases a los niños de inicial, preescolar y dos grupos de primaria, La población de 5 años y más de edad hablante de lengua indígena en la entidad ha aumentando gradualmente en el último medio siglo, luego de haber caído drásticamente entre 1930 y 1950, y habiendo recuperado en 1970 los niveles que había tenido al inicio del siglo pasado. Para el año 1900, en el estado de Michoacán, 50.2 mil personas de este grupo de edad hablaba alguna lengua indígena, en 1930 este valor se ubicó en 6.9 mil, en 1970 alcanza los 62.9 mil, 30 años después esta cifra se duplico y llego a la cifra de 136.6 mil personas para el año 2010. FOTO: JUAN JOSÉ ESTRADA SERAFÍN/ CUARTOSCURO.COM

Al hablar del tema del bullying, ocasionalmente puede escucharse a alguien opinando que este siempre ha existido pero que se llamaba de otra forma: “carrilla”. Pero ¿es correcto referirse a la carrilla o al bullying de manera indistinta?. Para resolver esta y otras dudas sobre el tema, consultamos al psicólogo Ramón Rodríguez y resumimos las conclusiones de esa larga charla en tres entregas que abordan el tema desde la perspectiva de la psicología social. (Segunda parte) 

La diferencia entre la carrilla y el bullying reside en que, mientras que el bullying es un acto de acoso físico que trasciende más allá de un contexto determinado como lo es la familia, la oficina o un grupo de amigos.

Además, esta costumbre tiene la función de ser un elemento de adhesión a un grupo e incluso un mecanismo que evita el encumbramiento a cualquier persona dentro del mismo, “casi una especie de intento de igualar las condiciones para todos los integrantes del grupo”, señala el psicólogo Ramón Rodríguez al mencionar los elementos que hacen a la carrilla un mecanismo social muy distinto e incluso inofensivo a comparación del bullying.

Un ejemplo de lo antes mencionado puede verse cuando la carrilla dentro de un grupo o familia se da por circunstancias positivas. Es el caso de una buena calificación, el tener un nuevo novio o novia o el haber ganado un premio.

 

“En realidad la única idea (de la carrilla), es como desbancar de un lugar de encumbramiento o superioridad a cualquier persona que formara parte de un determinado grupo… como decir que ‘no por esto eres más fregón que el resto‘; ese es el subtexto que se encuentra de por medio en la carrilla”.

“No aguanta vara”

De cualquier manera, en la carrilla también puede generar efectos negativos, los cuales por lo general quedan al interior y se resuelven dentro del mismo grupo. “Dentro del mismo grupo más o menos todos saben como se distribuye esa burla y ahí quedaba, no era algo que se tratará de llevar fuera de ese contexto grupal”, agrega Ramón Rodríguez.

 

“(La carrilla) es, en un sentido un poco retorcido, un elemento que afirma parte de la constitución de la personalidad y de adhesión a la identidad de un grupo”.

 

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