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Parto turístico | Otro esquema de sueño americano

Se trata de una tendencia que pasó a convertirse en una práctica recurrente entre las madres latinas, especialmente las mexicanas por la cercanía con Estados Unidos, y en Sinaloa ya es una tendencia que muchas familias siguen para asegurar ‘el futuro’ de sus pequeños. Aunque anteriormente era una práctica que solo realizaban las notables figuras […]

Se trata de una tendencia que pasó a convertirse en una práctica recurrente entre las madres latinas, especialmente las mexicanas por la cercanía con Estados Unidos, y en Sinaloa ya es una tendencia que muchas familias siguen para asegurar ‘el futuro’ de sus pequeños.

Aunque anteriormente era una práctica que solo realizaban las notables figuras del espectáculo, de los deportes, la política o los miembros de familias acaudaladas, los partos de extranjeros en Estados Unidos aumentaron de manera considerable para finales de los 90 y con la llegada del nuevo milenio la práctica se popularizó a tal grado que muchas mujeres planifican su embarazo con el ideal de parir en territorio estadounidense.

Esta tendencia conocida como turismo de partos, se ha convertido en el interés de muchas mujeres alrededor del mundo que van en las últimas semanas de gestación para dar a luz en el vecino país. Luego regresan a sus lugares de origen a criar a sus hijos, con la intención de que cuando sean mayores ellos puedan regresar a Estados Unidos con los beneficios de ser un ciudadano americano.

La ley estadounidense en su décimo cuarta enmienda señala que se es estadounidense por nacimiento, sin importar la procedencia de sus padres, si residen habitualmente en Estados Unidos o solo están de paso o disfrutando una temporada. La ciudadanía brinda apoyo a los menores en cuestiones relacionadas con la educación básica gratuita y obtener descuentos en las matrículas universitarias que resultan más costosas para los extranjeros, además de que trabajar en el país no será un problema o requerirá tediosos trámites o permisos, y evitar los dramas y desaires de tener que visar para poder visitar casi cualquier país del mundo.

 

LO DIJO:

“Yo lo veo como una oportunidad, darle a mi hija algo que le ayude en el futuro, un beneficio que puede usar si así lo desea. Tengo cuatro meses de embarazo y probablemente me vaya a California con mi visa de turista a visitar a unas primas y allá tenga a mi bebé. Mis papás y mi esposo me apoyan con mi decisión y como ya lo han hecho otras amigas y familiares, me he dado cuenta de que es algo muy seguro”.

—Susana. 25 años; espera a su primer bebé.

La cuestión migratoria entre México y Estados Unidos se ha convertido en un tema en exceso sensible desde hace ya varias décadas, pero ha encontrado uno de sus momentos más críticos con la reciente decisión del gobierno del presidente Donald Trump de cancelar el programa DACA de apoyo a los dreamers, jóvenes que migraron a Estados Unidos desde muy temprana edad y que se han criado prácticamente como gringos, pero sin serlo.

El parto turístico es ahora una arista considerable del tema migratorio que probablemente será atendido por las autoridades estadounidenses y seguramente dará mucho de qué hablar en los próximos meses, debido a la recurrencia de la comunidad extranjera y los rigurosos requisitos que Estados Unidos ha venido sumando para quienes eligen su territorio como destino turístico.

 

 

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